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Visita IX · día 9

Visita al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, de san Alfonso María de Ligorio.

Letra100 %

1. Al llegar ante el Sagrario

Actos que deberán practicarse antes de toda visita al Santísimo Sacramento.

Señor mío Jesucristo

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Señor mío Jesucristo, que por el amor que tenéis a los hombres estáis de día y de noche en este Sacramento, todo lleno de piedad y amor, guardando, llamando y recibiendo a todos aquellos que os vienen a visitar: yo os creo presente en el Santísimo Sacramento del altar; os adoro desde lo más profundo de mi nada, y os doy gracias por cuantos beneficios me habéis hecho, especialmente por haberos dado a mí en este Sacramento, por haberme dado por abogada a vuestra Santísima Madre María y por haberme llamado a visitaros en esta santa iglesia. Yo saludo vuestro amantísimo corazón, y deseo hacerlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este gran don; el segundo, por recompensar en algo las infinitas injurias que en este Sacramento habéis recibido de vuestros enemigos; el tercero, porque con esta visita intento adoraros en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado y sois menos reverenciado y más abandonado. Jesús mío, yo os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber desagradado tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita: propongo con vuestra divina gracia no ofenderos más en adelante; y al presente, miserable cual soy, todo me consagro a Vos, me doy a Vos, renuncio en Vos toda mi voluntad, todos mis afectos, todos mis deseos y todas mis cosas. Desde hoy haced Vos de mí y de todas mis cosas lo que fuese de vuestro santísimo agrado; solo busco y quiero vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra santísima voluntad. Os encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. También os encomiendo a todos los pobres pecadores. Finalmente, Salvador mío amado, es mi ánimo unir todos mis afectos con los afectos de vuestro amorosísimo corazón, y así unidos los ofrezco a vuestro Eterno Padre: le pido en nombre vuestro que por vuestro amor los acepte y los oiga.

2. Visita IX · día 9

San Juan dice vio al Señor ceñido con una faja de oro

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San Juan dice vio al Señor ceñido con una faja de oro, la cual le sostenía los pechos: Vidi præcinctum ad mammillas zona aurea. Apoc. 1. v. 13. Así Jesús en el Sacramento del altar, con los pechos llenos de dulce néctar, esto es, de las gracias que quiere hacernos por su misericordia, y como una Madre que se siente con los pechos cargados, busca diligente quien le alivie del peso, del mismo modo nos dice: Ad ubera portabimini. Is. 66. […] Oh amantísimo Unigénito del Eterno Padre, conozco que Vos sois el objeto más digno de ser amado. Yo deseo amaros cuanto Vos merecéis, o a lo menos cuanto un alma puede desear amaros. Bien conozco que yo traidor y rebelde a vuestro amor no merezco amaros, no merezco estar tan inmediato a Vos, como lo estoy en esta iglesia; mas aun oigo que Vos buscáis mi amor: Fili mi, præbe cor tuum mihi. Diliges Dominum Deum tuum ex toto corde tuo. Entiendo que por esto me habéis conservado la vida, y no me habéis arrojado al infierno para que yo me convirtiese todo a amaros. Pues que Vos ahora queréis que yo os ame, vedme aquí, Dios mío, a Vos me rindo, a Vos me doy: yo os amo, oh Dios toda bondad, todo amor; yo os elijo por único Rey y Señor de mi pobre corazón. Vos lo queréis, y yo os lo quiero dar: frío e inmundo está, mas si Vos lo aceptáis Vos lo cambiaréis; mudadme, Señor mío, mudadme, no me fío de vivir como en el tiempo pasado tan engañado, y tan poco amante de vuestra bondad infinita, que tanto me ama y merece un infinito amor. Haced que yo de hoy en adelante supla el amor a que he faltado en toda mi vida. Así sea, Señor mío, así lo espero.

Ahora, inmediatamente, las jaculatorias.

Citas bíblicas del texto: Ap 1,13 (el Señor «ceñido a la altura del pecho con un cinturón de oro»); Is 66,12 (el libro imprime «Is. 66»: «seréis llevados en brazos»); Pr 23,26 («Hijo mío, dame tu corazón»); Dt 6,5 («Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón»). Entre corchetes, un pasaje sobre una visión del P. Álvarez y una anécdota de santa Catalina de Siena que aquí no se publican.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Dios mío, Dios mío, yo os quiero amar, yo os quiero amar, yo os quiero amar.

Al fin se hará la comunión espiritual. Después se hará la visita a María Santísima delante de alguna imagen suya.

3. Comunión espiritual

Acto para la comunión espiritual

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, creo que estáis en el Santísimo Sacramento: os amo sobre todas las cosas, y os deseo con toda mi alma; y pues que ahora no puedo recibiros sacramentado, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón: como si ya hubieseis venido, os abrazo, y con Vos toda me uno; no permitáis que jamás me separe de Vos.

Más breve

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, os creo en el Santísimo Sacramento: os amo y os deseo; venid a mi corazón; yo os abrazo; no os separéis jamás de mí.

4. Visita a María Santísima

Delante de alguna imagen suya.

Oración de san Juan Damasceno

La puede rezar cualquiera

Os saludo, oh María, Vos sois la esperanza de los cristianos, recibid la súplica de un pecador que tiernamente os ama, particularmente os honra, pone en Vos toda la esperanza de su salvación. De Vos tengo la vida. Restituidme Vos a la gracia de vuestro Hijo. Vos sois la prenda cierta de mi salvación: os suplico pues me libréis del peso de mis pecados. Disipad las tinieblas de mi entendimiento, desterrad los afectos perversos de mi corazón, reprimid las tentaciones de mis enemigos, y regulad de tal modo mi vida que pueda yo llegar por vuestra intercesión, bajo vuestra dirección, a la eterna felicidad del paraíso.

Expresiones de la piedad antigua: María es esperanza porque nos trae a Cristo; a Ella se le pide intercesión.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Madre mía, haced que yo siempre me acuerde de Vos.

Otro día del mes

El libro tiene una visita para cada día, hasta el 31. En los meses de menos días, las últimas no llegan a ser «la de hoy»: puedes rezarlas cuando quieras desde el selector.

Amén · la visita de hoy