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Visita XI · día 11

Visita al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, de san Alfonso María de Ligorio.

Letra100 %

1. Al llegar ante el Sagrario

Actos que deberán practicarse antes de toda visita al Santísimo Sacramento.

Señor mío Jesucristo

La puede rezar cualquiera

Señor mío Jesucristo, que por el amor que tenéis a los hombres estáis de día y de noche en este Sacramento, todo lleno de piedad y amor, guardando, llamando y recibiendo a todos aquellos que os vienen a visitar: yo os creo presente en el Santísimo Sacramento del altar; os adoro desde lo más profundo de mi nada, y os doy gracias por cuantos beneficios me habéis hecho, especialmente por haberos dado a mí en este Sacramento, por haberme dado por abogada a vuestra Santísima Madre María y por haberme llamado a visitaros en esta santa iglesia. Yo saludo vuestro amantísimo corazón, y deseo hacerlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este gran don; el segundo, por recompensar en algo las infinitas injurias que en este Sacramento habéis recibido de vuestros enemigos; el tercero, porque con esta visita intento adoraros en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado y sois menos reverenciado y más abandonado. Jesús mío, yo os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber desagradado tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita: propongo con vuestra divina gracia no ofenderos más en adelante; y al presente, miserable cual soy, todo me consagro a Vos, me doy a Vos, renuncio en Vos toda mi voluntad, todos mis afectos, todos mis deseos y todas mis cosas. Desde hoy haced Vos de mí y de todas mis cosas lo que fuese de vuestro santísimo agrado; solo busco y quiero vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra santísima voluntad. Os encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. También os encomiendo a todos los pobres pecadores. Finalmente, Salvador mío amado, es mi ánimo unir todos mis afectos con los afectos de vuestro amorosísimo corazón, y así unidos los ofrezco a vuestro Eterno Padre: le pido en nombre vuestro que por vuestro amor los acepte y los oiga.

2. Visita XI · día 11

Procuremos no alejarnos, decía santa Teresa

La puede rezar cualquiera

Procuremos no alejarnos, decía santa Teresa, ni perder de vista a nuestro amado pastor Jesús, porque las ovejuelas que están inmediatas a su pastor, siempre son más acariciadas y más regaladas, siempre les da algún bocadillo más particular de lo que él mismo come: si el pastor duerme, la ovejuela no se retira hasta que el pastor despierta, y entonces la acaricia con nuevos regalos. Redentor mío sacramentado, vedme aquí próximo a Vos: no quiero otro regalo de Vos que el fervor y permanencia en vuestro amor. Gracias os doy, oh santa fe, vos me hacéis saber, y me aseguráis que en el divino Sacramento del altar, en aquel pan celestial no hay pan, sino que allí está todo mi Señor Jesucristo, y que está allí por mi amor. Señor mío y mi todo, yo os creo presente en el Santísimo Sacramento, y aunque desconocido a los ojos de la carne, yo os reconozco con la luz de la fe, bajo la hostia consagrada, por monarca del cielo y de la tierra, y por Salvador del mundo. Ah, Jesús mío dulcísimo, así como Vos sois mi esperanza, mi salud, mi fortaleza, mi consolación, así quiero que Vos seáis también todo mi amor, y el único objeto de todos mis pensamientos, de mis deseos, de mis afectos; mas me complazco de vuestra suma felicidad que gozáis y gozaréis para siempre que de todo el bien que yo pudiere tener y gozar en el tiempo y la eternidad. Mi sumo contento es que Vos, amado Redentor mío, seáis enteramente contento, y que vuestra felicidad es infinita. Reinad, reinad, Señor mío, sobre toda mi alma, yo os la doy, poseedla siempre, mi voluntad, mis sentidos, mis potencias, todas sean siervas de vuestro amor, y no sirvan en el mundo más que para daros gusto y gloria. Tal fue vuestra vida, oh amante primera y madre de mi Jesús María Santísima, ayudadme a vivir de hoy en adelante como siempre vivisteis Vos feliz toda de Dios.

Ahora, inmediatamente, las jaculatorias.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, sea yo todo vuestro, y Vos sed todo mío.

Al fin se hará la comunión espiritual. Después se hará la visita a María Santísima delante de alguna imagen suya.

3. Comunión espiritual

Acto para la comunión espiritual

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, creo que estáis en el Santísimo Sacramento: os amo sobre todas las cosas, y os deseo con toda mi alma; y pues que ahora no puedo recibiros sacramentado, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón: como si ya hubieseis venido, os abrazo, y con Vos toda me uno; no permitáis que jamás me separe de Vos.

Más breve

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, os creo en el Santísimo Sacramento: os amo y os deseo; venid a mi corazón; yo os abrazo; no os separéis jamás de mí.

4. Visita a María Santísima

Delante de alguna imagen suya.

Oración del mismo san Andrés

La puede rezar cualquiera

Oh Madre de misericordia, aplacad a vuestro Hijo: mientras Vos estabais sobre la tierra, no ocupabais más que una pequeña parte de ella; mas ahora que estáis elevada sobre lo más encumbrado de los cielos, todo el mundo os considera como propiciatorio común de todas las gentes. Os pedimos pues, oh Virgen santa, nos concedáis el fruto de vuestras oraciones que son más amables y más preciosas que todos los tesoros de la tierra: oraciones que hacen a Dios propicio a nuestros pecados, y nos obtienen una grande abundancia de gracia para recibir el perdón y practicar la virtud: oraciones que arredran a los enemigos, confunden sus designios, y triunfan de sus esfuerzos.

Expresiones de la piedad antigua: la salvación viene de Cristo, y María nos lleva a Él; a Ella se le pide intercesión.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Hæc tota mea fiducia; hæc tota ratio spei meæ.

«Esta es toda mi confianza; esta es toda la razón de mi esperanza». El libro la atribuye a san Bernardo.

Otro día del mes

El libro tiene una visita para cada día, hasta el 31. En los meses de menos días, las últimas no llegan a ser «la de hoy»: puedes rezarlas cuando quieras desde el selector.

Amén · la visita de hoy