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Visita VI · día 6

Visita al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, de san Alfonso María de Ligorio.

Letra100 %

1. Al llegar ante el Sagrario

Actos que deberán practicarse antes de toda visita al Santísimo Sacramento.

Señor mío Jesucristo

La puede rezar cualquiera

Señor mío Jesucristo, que por el amor que tenéis a los hombres estáis de día y de noche en este Sacramento, todo lleno de piedad y amor, guardando, llamando y recibiendo a todos aquellos que os vienen a visitar: yo os creo presente en el Santísimo Sacramento del altar; os adoro desde lo más profundo de mi nada, y os doy gracias por cuantos beneficios me habéis hecho, especialmente por haberos dado a mí en este Sacramento, por haberme dado por abogada a vuestra Santísima Madre María y por haberme llamado a visitaros en esta santa iglesia. Yo saludo vuestro amantísimo corazón, y deseo hacerlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este gran don; el segundo, por recompensar en algo las infinitas injurias que en este Sacramento habéis recibido de vuestros enemigos; el tercero, porque con esta visita intento adoraros en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado y sois menos reverenciado y más abandonado. Jesús mío, yo os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber desagradado tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita: propongo con vuestra divina gracia no ofenderos más en adelante; y al presente, miserable cual soy, todo me consagro a Vos, me doy a Vos, renuncio en Vos toda mi voluntad, todos mis afectos, todos mis deseos y todas mis cosas. Desde hoy haced Vos de mí y de todas mis cosas lo que fuese de vuestro santísimo agrado; solo busco y quiero vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra santísima voluntad. Os encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. También os encomiendo a todos los pobres pecadores. Finalmente, Salvador mío amado, es mi ánimo unir todos mis afectos con los afectos de vuestro amorosísimo corazón, y así unidos los ofrezco a vuestro Eterno Padre: le pido en nombre vuestro que por vuestro amor los acepte y los oiga.

2. Visita VI · día 6

Decía Jesucristo, que donde uno cree tener su tesoro

La puede rezar cualquiera

Ubi thesaurus vester est, ibi et cor vestrum erit. S. Luc. 12.

Decía Jesucristo, que donde uno cree tener su tesoro, allí tiene su afecto; por eso los santos que no estiman otro tesoro que a Jesucristo en el Santísimo Sacramento, tienen allí sus corazones y todo su amor. Amabilísimo Jesús mío sacramentado, que por el amor que me tenéis, os estáis noche y día encerrado en esa custodia, arrebatad a Vos todo mi corazón, para que no piense, no espere en otro que en Vos, para que no ame, no busque, no desee otro que a Vos: hacedlo por los méritos de vuestra pasión, por esta os lo pido y lo espero. Amado Salvador mío sacramentado, ¡cuán amables son las tiernas invenciones de que usáis para haceros amar de las almas! Vos, habiéndoos hecho hombre, no contento con haber muerto por nosotros, nos habéis dado este Sacramento por alimento y por prenda del paraíso. Vos comparecéis entre nosotros ya en forma de niño en un pesebre, ya de reo sobre un leño, ya de pan sobre un altar. Decidme, Jesús mío, ¿qué más podéis inventar para haceros amar? ¿Cuándo empezaré yo de veras a corresponder a tantas finezas de vuestro amor? Señor, yo no quiero vivir sino para emplearme en servir solo a Vos. ¿De qué me sirve la vida si no la gasto toda en amaros y complaceros solo a Vos, mi Redentor, que disteis vuestra vida por mí entre un abismo de penas? Viva el alma mía solo para amaros, y liquídese mi corazón en vuestro amor al solo oír nombrar pesebre, cruz, sacramento, y enciéndase todo en deseos de hacer alguna cosa por Vos, que habéis padecido y hecho tan grandes cosas por mí.

Ahora, inmediatamente, las jaculatorias.

El lema latino es Lc 12,34: «donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón».

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Haced, Señor mío, que antes que yo muera haga alguna cosa por Vos.

Al fin se hará la comunión espiritual. Después se hará la visita a María Santísima delante de alguna imagen suya.

3. Comunión espiritual

Acto para la comunión espiritual

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, creo que estáis en el Santísimo Sacramento: os amo sobre todas las cosas, y os deseo con toda mi alma; y pues que ahora no puedo recibiros sacramentado, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón: como si ya hubieseis venido, os abrazo, y con Vos toda me uno; no permitáis que jamás me separe de Vos.

Más breve

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, os creo en el Santísimo Sacramento: os amo y os deseo; venid a mi corazón; yo os abrazo; no os separéis jamás de mí.

4. Visita a María Santísima

Delante de alguna imagen suya.

Oración del mismo san Bernardo

La puede rezar cualquiera

Vos sois, oh María, aquella única mujer en quien el Salvador ha encontrado su reposo, y ha puesto sin medida sus tesoros; por esto, Señora mía, todo el mundo honra vuestro casto pecho como templo de Dios, en el cual se dio principio a la salud del mundo, y se hizo la reconciliación entre Dios y los hombres. Vos sois, oh gran Madre de Dios, el huerto cerrado donde la mano del pecado no tuvo jamás entrada para coger flor alguna: Vos sois el bello jardín en que Dios puso todas las flores que adornan la iglesia, y entre ellas la violeta de vuestra humildad, el lirio de vuestra pureza, y la rosa de vuestra caridad. ¿A quién os compararemos, oh Madre de gracia y de belleza? Vos sois el paraíso de Dios, de Vos ha salido la fuente de agua viva que riega toda la tierra. ¡Oh cuántos beneficios habéis hecho al mundo con haber merecido ser un acueducto tan saludable!

Expresiones de la piedad antigua: María es esperanza porque nos trae a Cristo; a Ella se le pide intercesión.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Vita, dulcedo, spes nostra, salve.

«Vida, dulzura, esperanza nuestra, salve»: palabras de la Salve. El libro la señala con la abreviatura «Eccles.».

Otro día del mes

El libro tiene una visita para cada día, hasta el 31. En los meses de menos días, las últimas no llegan a ser «la de hoy»: puedes rezarlas cuando quieras desde el selector.

Amén · la visita de hoy