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Visita XVII · día 17

Visita al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, de san Alfonso María de Ligorio.

Letra100 %

1. Al llegar ante el Sagrario

Actos que deberán practicarse antes de toda visita al Santísimo Sacramento.

Señor mío Jesucristo

La puede rezar cualquiera

Señor mío Jesucristo, que por el amor que tenéis a los hombres estáis de día y de noche en este Sacramento, todo lleno de piedad y amor, guardando, llamando y recibiendo a todos aquellos que os vienen a visitar: yo os creo presente en el Santísimo Sacramento del altar; os adoro desde lo más profundo de mi nada, y os doy gracias por cuantos beneficios me habéis hecho, especialmente por haberos dado a mí en este Sacramento, por haberme dado por abogada a vuestra Santísima Madre María y por haberme llamado a visitaros en esta santa iglesia. Yo saludo vuestro amantísimo corazón, y deseo hacerlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este gran don; el segundo, por recompensar en algo las infinitas injurias que en este Sacramento habéis recibido de vuestros enemigos; el tercero, porque con esta visita intento adoraros en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado y sois menos reverenciado y más abandonado. Jesús mío, yo os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber desagradado tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita: propongo con vuestra divina gracia no ofenderos más en adelante; y al presente, miserable cual soy, todo me consagro a Vos, me doy a Vos, renuncio en Vos toda mi voluntad, todos mis afectos, todos mis deseos y todas mis cosas. Desde hoy haced Vos de mí y de todas mis cosas lo que fuese de vuestro santísimo agrado; solo busco y quiero vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra santísima voluntad. Os encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. También os encomiendo a todos los pobres pecadores. Finalmente, Salvador mío amado, es mi ánimo unir todos mis afectos con los afectos de vuestro amorosísimo corazón, y así unidos los ofrezco a vuestro Eterno Padre: le pido en nombre vuestro que por vuestro amor los acepte y los oiga.

2. Visita XVII · día 17

Las almas amantes no encuentran mayor gozo

La puede rezar cualquiera

Las almas amantes no encuentran mayor gozo que el hallarse en presencia de las personas amadas. Pues si amamos mucho a Jesús, ved aquí estamos en su presencia. Jesús en el Sacramento nos ve, nos oye: ¿no le decimos nada? Consolémonos con su compañía, gocemos de su gloria y del amor que profesan tantas almas enamoradas al Santísimo Sacramento. Deseemos que todos amen a Jesús sacramentado, y le consagren sus corazones; a lo menos, consagrémosle nosotros todo nuestro afecto. Él sea todo nuestro amor, todo nuestro deseo. […] Oh amabilísimo Jesús, Vos nos habéis hecho entender la ternura del amor que nos profesáis: mas Vos, Señor mío, pues que hacéis tantos milagros en este Sacramento, haced este otro milagro también, arrastradme todo a Vos, dadme fuerza para amaros con todo afecto; los bienes de este mundo concededlos a quien los desea; yo los renuncio todos, solo suspiro, y solo quiero vuestro amor, solo a Vos busco y siempre os buscaré. Os amo, Jesús mío, haced que yo siempre os ame, y nada más os pido.

Ahora, inmediatamente, las jaculatorias.

Se omite un relato sin comprobar que el libro cuenta aquí de un religioso jesuita y de cómo murió (señalado con […]); lo que sigue es la oración de san Alfonso.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, ¿cuándo os amaré de verdad?

Al fin se hará la comunión espiritual. Después se hará la visita a María Santísima delante de alguna imagen suya.

3. Comunión espiritual

Acto para la comunión espiritual

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, creo que estáis en el Santísimo Sacramento: os amo sobre todas las cosas, y os deseo con toda mi alma; y pues que ahora no puedo recibiros sacramentado, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón: como si ya hubieseis venido, os abrazo, y con Vos toda me uno; no permitáis que jamás me separe de Vos.

Más breve

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, os creo en el Santísimo Sacramento: os amo y os deseo; venid a mi corazón; yo os abrazo; no os separéis jamás de mí.

4. Visita a María Santísima

Delante de alguna imagen suya.

Oración del mismo san Pedro Damiano, según el libro

La puede rezar cualquiera

Oh Madre de Dios, volveos a nosotros por amor. Yo sé, Señora mía, que sois toda benigna, y que nos amáis con un amor que no puede superarle otro amor. ¡Cuántas veces Vos aplacáis la ira de nuestro Juez cuando está a punto de castigarnos! Todos los tesoros de la misericordia de Dios están en vuestras manos. ¡Ah! no llegue el caso en que ceséis de beneficiarnos. Vos, que no buscáis sino la ocasión de salvar a todos los miserables, y de hacerlos participantes de vuestra piedad; pues que se aumenta vuestra gloria cuando por vuestra intercesión los penitentes son perdonados, y los perdonados llegan al paraíso: volveos pues a nosotros para que podamos ir a veros en el cielo. Pues la mayor gloria que podemos tener, es el veros después de Dios, el amaros y estar bajo vuestra protección. Ea, oídnos, pues vuestro Hijo quiere honraros con no negaros nada de cuanto le pidáis.

Expresiones de la piedad antigua: la salvación viene de Cristo, y María nos lleva a Él; a Ella se le pide intercesión.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Oh María amabilísima, yo os amo mucho, y en Vos confío.

Otro día del mes

El libro tiene una visita para cada día, hasta el 31. En los meses de menos días, las últimas no llegan a ser «la de hoy»: puedes rezarlas cuando quieras desde el selector.

Amén · la visita de hoy