Acerca del devocionario
Para qué nace
Este devocionario nace sin ánimo de lucro, con un solo deseo: ayudar a conocer el amor de Dios a través de la oración.
Reúne oraciones de la tradición de la Iglesia, ordenadas por devociones y momentos de la vida, para que cualquier persona pueda encontrar una ayuda para rezar: en casa, en el trabajo o de camino; al comenzar y al terminar el día; en la alegría, en la dificultad y en la necesidad.
Nace también de un agradecimiento personal por el don de la fe y por las personas que me han ayudado a acercarme al Señor. Lo que he recibido quiero compartirlo, con la esperanza de que pueda ayudar a otros.
Ojalá cada oración sea una puerta abierta para encontrarse con Dios y descubrir cuánto nos ama.
¿Por qué «de la Cruz»?
El nombre de este devocionario es un homenaje de cariño y agradecimiento a don Jesús de la Cruz Toledano, que ha sido párroco de Santa Mónica durante más de veinte años y ha dejado una huella imborrable en mi vida y en la de tantos vecinos de Rivas-Vaciamadrid.
Su cercanía, su entrega y su labor pastoral me ayudaron a acercarme a la Iglesia y a recibir la gracia de conocer el amor de Dios. Por eso, este nombre expresa un agradecimiento profundo por su sacerdocio y por todo el bien que ha sembrado a lo largo de estos años.
Deseo que cada vez que alguien rece con este devocionario sea también una ocasión para dar gracias a Dios por su vida y por su ministerio.
Un agradecimiento especial
Quiero expresar también mi agradecimiento a don Jesús Andrés Medina Duran y a don Jesús Alberto Linares Montilla, sin cuya ayuda esta aplicación no habría sido posible.
Aunque el devocionario no lleve sus nombres, también está dedicado a ellos, como reconocimiento a su entrega y a su labor sacerdotal: tanto a las obras que podemos ver como a ese bien discreto y silencioso que tantas veces pasa inadvertido, pero deja una huella profunda en las personas.
Mi agradecimiento se extiende asimismo a don Javier Ortega, nuevo párroco de Santa Mónica, por su acogida y por permitir que este proyecto haya podido hacerse realidad.
A todos ellos, gracias por ayudarnos a conocer y amar más a Dios. Que este devocionario sea una pequeña manera de devolver y compartir el bien recibido.
Un regalo para rezar
Este devocionario se ofrece gratuitamente desde la comunidad de la Parroquia de Santa Mónica, en Rivas-Vaciamadrid, para acompañar a quien desee acercarse al Señor a través de la oración.
Este devocionario nace sin ánimo de lucro, con un único deseo: ayudarte a rezar más y mejor, como nos pide la Sagrada Escritura: «Orad sin cesar» (1 Tes 5, 17). Ojalá te acompañe cada día, después del Santo Rosario o en cualquier momento en que quieras hablar con Dios.
Lo hemos recibido todo gratis, y gratis lo damos (cf. Mt 10, 8). Por eso puedes copiar y compartir, siempre sin fines comerciales, las oraciones de dominio público y los textos escritos por la parroquia: no se pueden vender ni en todo ni en parte.
Algunos textos se publican con licencia o permiso de sus autores o editores; para copiarlos o difundirlos hay que pedir permiso a quien tiene sus derechos. Si quieres saber de dónde procede un texto, escríbenos.
Que todo lo que aquí encuentres te ayude a rezar, a confiar en Dios y a vivir más cerca de Él.
Escríbenos
Si quieres ejercer tus derechos o consultar cualquier cosa relacionada con esta aplicación, también de dónde procede un texto, escríbenos con este formulario y la parroquia te contestará.
Y si tienes alguna idea, quieres proponer una mejora o algo que te gustaría que incluyéramos, envíanoslo también por este formulario: estaremos encantados de escucharte.
Tu oración es tuya. Tus intenciones, tus oraciones propias, tu rutina, tu historial y el examen del día se guardan solo en tu móvil: no hace falta cuenta y nunca se envían a la parroquia ni a ningún servidor. Puedes descargar una copia o borrarlos en Mi oración · Ajustes.
Cuántos rezamos. Para saber cuántas personas usan el devocionario, contamos las páginas que se abren, sin cookies y sin guardar nada en tu móvil ni tu dirección IP: cada día se calcula una huella que no permite identificarte y se borra a los dos días. La parroquia solo ve totales (cuántas personas cada día y qué oraciones se abren más).