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Visita XVI · día 16

Visita al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, de san Alfonso María de Ligorio.

Letra100 %

1. Al llegar ante el Sagrario

Actos que deberán practicarse antes de toda visita al Santísimo Sacramento.

Señor mío Jesucristo

La puede rezar cualquiera

Señor mío Jesucristo, que por el amor que tenéis a los hombres estáis de día y de noche en este Sacramento, todo lleno de piedad y amor, guardando, llamando y recibiendo a todos aquellos que os vienen a visitar: yo os creo presente en el Santísimo Sacramento del altar; os adoro desde lo más profundo de mi nada, y os doy gracias por cuantos beneficios me habéis hecho, especialmente por haberos dado a mí en este Sacramento, por haberme dado por abogada a vuestra Santísima Madre María y por haberme llamado a visitaros en esta santa iglesia. Yo saludo vuestro amantísimo corazón, y deseo hacerlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este gran don; el segundo, por recompensar en algo las infinitas injurias que en este Sacramento habéis recibido de vuestros enemigos; el tercero, porque con esta visita intento adoraros en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado y sois menos reverenciado y más abandonado. Jesús mío, yo os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber desagradado tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita: propongo con vuestra divina gracia no ofenderos más en adelante; y al presente, miserable cual soy, todo me consagro a Vos, me doy a Vos, renuncio en Vos toda mi voluntad, todos mis afectos, todos mis deseos y todas mis cosas. Desde hoy haced Vos de mí y de todas mis cosas lo que fuese de vuestro santísimo agrado; solo busco y quiero vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra santísima voluntad. Os encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. También os encomiendo a todos los pobres pecadores. Finalmente, Salvador mío amado, es mi ánimo unir todos mis afectos con los afectos de vuestro amorosísimo corazón, y así unidos los ofrezco a vuestro Eterno Padre: le pido en nombre vuestro que por vuestro amor los acepte y los oiga.

2. Visita XVI · día 16

Ah, si los hombres recurriesen siempre al Santísimo Sacramento

La puede rezar cualquiera

Ah, si los hombres recurriesen siempre al Santísimo Sacramento a buscar el remedio de sus males, ciertamente que no serían tan miserables como son. Lloraba Isaías: ¿Numquid resina, o como lee el Caldeo, numquid balsamum non est in Galaad? aut medicus non est ibi? Jerem. 7. Galaad, monte de la Arabia, rico de ungüentos aromáticos, como nota Beda, es figura de Jesucristo, que tiene aparejados en este Sacramento todos los remedios para nuestros males. ¿Pues por qué (parece que decía el Redentor) os quejáis, oh hijos de Adán, de vuestras miserias, cuando tenéis en este Sacramento el médico y el remedio de vuestras dolencias? Venite ad me omnes, et ego reficiam vos. Quiero pues deciros con la hermana de Lázaro: Ecce quem amas infirmatur: Señor, yo soy aquel miserable a quien Vos amáis, tengo el alma llagada por los pecados cometidos: Médico mío divino, vengo a Vos para que me sanéis: Vos podéis, y queréis curarme. Sana animam meam, quia peccavi tibi. Arrastradme todo a Vos, Jesús mío, con los dulces atractivos de vuestro amor. Yo quiero más estar ligado con Vos que ser Señor de toda la tierra. Yo no deseo otra cosa en el mundo más que amaros. Poco tengo que daros, mas si pudiese poseer todos los reinos del mundo, solo los quisiera para renunciarlos por vuestro amor. Renuncio pues aquello que puedo, las comodidades, los gustos, los placeres, y hasta las consolaciones espirituales; renuncio mi libertad y mi voluntad. A Vos quiero dar todo mi amor; os amo, bondad infinita, os amo más que a mí mismo, y espero amaros eternamente.

Ahora, inmediatamente, las jaculatorias.

El libro dice «Lloraba Isaías» y cita «Jerem. 7»: la frase es de Jeremías (Jr 8,22): «¿no hay bálsamo en Galaad? ¿no hay allí médico?». Las otras frases latinas son Mt 11,28 («venid a mí todos… y yo os aliviaré»), Jn 11,3 («mira, el que amas está enfermo») y Sal 40,5 («sana mi alma, porque he pecado contra ti»).

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, todo me doy a Vos, aceptadme Vos por piedad.

Al fin se hará la comunión espiritual. Después se hará la visita a María Santísima delante de alguna imagen suya.

3. Comunión espiritual

Acto para la comunión espiritual

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, creo que estáis en el Santísimo Sacramento: os amo sobre todas las cosas, y os deseo con toda mi alma; y pues que ahora no puedo recibiros sacramentado, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón: como si ya hubieseis venido, os abrazo, y con Vos toda me uno; no permitáis que jamás me separe de Vos.

Más breve

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, os creo en el Santísimo Sacramento: os amo y os deseo; venid a mi corazón; yo os abrazo; no os separéis jamás de mí.

4. Visita a María Santísima

Delante de alguna imagen suya.

Oración de san Pedro Damiano, según el libro

La puede rezar cualquiera

Santa Virgen Madre de Dios socorred a los que imploran vuestra asistencia: volveos hacia nosotros. ¿Y qué, acaso por estar Vos deificada, os habéis olvidado de los hombres? No por cierto, Vos ya sabéis en qué peligro nos habéis dejado, y el estado miserable de vuestros siervos; no, no conviene a una misericordia tan poderosa como la vuestra el olvidarse de una miseria tan grande como la nuestra. Volved hacia nosotros con vuestro poder, porque el que es poderoso os ha dado la omnipotencia en el cielo y en la tierra. Para Vos no hay cosa alguna imposible, porque podéis levantar también a los desesperados para que esperen su salud eterna. Cuanto más poderosa sois, tanto más debéis ser misericordiosa.

Expresiones de la piedad antigua: decir que María está «deificada» o que tiene «omnipotencia» es hablar de la fuerza de su intercesión, que le viene de Dios («el que es poderoso os ha dado»); la adoración es solo para Dios, y a María se le pide intercesión.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Oh María, Vos me podéis hacer santo, de Vos lo espero.

Otro día del mes

El libro tiene una visita para cada día, hasta el 31. En los meses de menos días, las últimas no llegan a ser «la de hoy»: puedes rezarlas cuando quieras desde el selector.

Amén · la visita de hoy