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Visita XV · día 15

Visita al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, de san Alfonso María de Ligorio.

Letra100 %

1. Al llegar ante el Sagrario

Actos que deberán practicarse antes de toda visita al Santísimo Sacramento.

Señor mío Jesucristo

La puede rezar cualquiera

Señor mío Jesucristo, que por el amor que tenéis a los hombres estáis de día y de noche en este Sacramento, todo lleno de piedad y amor, guardando, llamando y recibiendo a todos aquellos que os vienen a visitar: yo os creo presente en el Santísimo Sacramento del altar; os adoro desde lo más profundo de mi nada, y os doy gracias por cuantos beneficios me habéis hecho, especialmente por haberos dado a mí en este Sacramento, por haberme dado por abogada a vuestra Santísima Madre María y por haberme llamado a visitaros en esta santa iglesia. Yo saludo vuestro amantísimo corazón, y deseo hacerlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este gran don; el segundo, por recompensar en algo las infinitas injurias que en este Sacramento habéis recibido de vuestros enemigos; el tercero, porque con esta visita intento adoraros en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado y sois menos reverenciado y más abandonado. Jesús mío, yo os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber desagradado tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita: propongo con vuestra divina gracia no ofenderos más en adelante; y al presente, miserable cual soy, todo me consagro a Vos, me doy a Vos, renuncio en Vos toda mi voluntad, todos mis afectos, todos mis deseos y todas mis cosas. Desde hoy haced Vos de mí y de todas mis cosas lo que fuese de vuestro santísimo agrado; solo busco y quiero vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra santísima voluntad. Os encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. También os encomiendo a todos los pobres pecadores. Finalmente, Salvador mío amado, es mi ánimo unir todos mis afectos con los afectos de vuestro amorosísimo corazón, y así unidos los ofrezco a vuestro Eterno Padre: le pido en nombre vuestro que por vuestro amor los acepte y los oiga.

2. Visita XV · día 15

Decía el V. P. D. Francisco Olimpio, Teatino

La puede rezar cualquiera

Ignem veni mittere in terram, et quid volo, nisi ut accendatur? S. Luc. 12.

Decía el V. P. D. Francisco Olimpio, Teatino, no haber en la tierra cosa que más vivamente inflame el fuego del divino amor en el corazón de los hombres que el Santísimo Sacramento del altar: […] Jesús mío, hazme arder por ti, haz que yo no piense, no suspire, no desee, no busque a otro que a ti. Oh feliz yo, si este tu santo fuego todo me poseyese, y al fin de mis años hubiese en mí felizmente consumido todos los afectos terrenos. Oh Verbo divino, oh Jesús mío, yo os veo todo sacrificado, todo aniquilado y destruido sobre los altares por mi amor. Es razón pues que conforme Vos os sacrificáis hecho víctima de amor por mí, yo me consagre todo a Vos. Sí, Dios mío y mi supremo Señor, yo os sacrifico hoy toda mi alma, toda mi voluntad, toda mi vida, uno este mi pobre sacrificio con el sacrificio infinito que os hizo de sí mismo una vez en la tierra Jesús vuestro Hijo y mi Salvador sobre la cruz, y que os hace todos los días tantas veces sobre los altares. Aceptadlo pues por los méritos de Jesús, y dadme gracia para repetirlo todos los días de mi vida, y de morir sacrificándome todo a vuestro honor. Deseo la gracia concedida a todos los mártires, de morir por vuestro amor; mas si de tanta gracia no fuese digno, a lo menos, Señor mío, concededme que yo os sacrifique con toda voluntad mi vida, abrazando aquella muerte que de Vos me fuese dada. Señor, quiero esta gracia, quiero morir con la voluntad de obedeceros y de daros gusto; y desde ahora os sacrifico mi vida, y os ofrezco mi muerte cual fuere, y cuando Vos queráis.

Ahora, inmediatamente, las jaculatorias.

El lema latino es Lc 12,49: «he venido a prender fuego en la tierra, ¿y qué quiero sino que arda?». Entre corchetes, un pasaje que el libro cuenta de santa Catalina de Siena y que aquí no se publica.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, quiero morir por daros gusto.

Al fin se hará la comunión espiritual. Después se hará la visita a María Santísima delante de alguna imagen suya.

3. Comunión espiritual

Acto para la comunión espiritual

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, creo que estáis en el Santísimo Sacramento: os amo sobre todas las cosas, y os deseo con toda mi alma; y pues que ahora no puedo recibiros sacramentado, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón: como si ya hubieseis venido, os abrazo, y con Vos toda me uno; no permitáis que jamás me separe de Vos.

Más breve

La puede rezar cualquiera

Jesús mío, os creo en el Santísimo Sacramento: os amo y os deseo; venid a mi corazón; yo os abrazo; no os separéis jamás de mí.

4. Visita a María Santísima

Delante de alguna imagen suya.

Oración del mismo san Anselmo

La puede rezar cualquiera

Socorrednos pues, oh piadosísima Señora, sin mirar la multitud de nuestros pecados, pensad una y otra vez que nuestro Criador ha tomado carne humana de Vos, no para condenar a los pecadores, sino para salvarlos. Si hubieseis sido hecha Madre de Dios solo para vuestro provecho, podría decirse que Vos poco cuidaríais de que nosotros nos salvemos o condenemos; mas Dios se ha vestido de vuestra carne para nuestra salud y para la de todos los hombres. ¿De qué nos servirá que seáis tan poderosa y tan gloriosa, si no nos hacéis participantes de vuestra felicidad? Ayudadnos y protegednos: sabed cuánta necesidad tenemos de vuestra asistencia. Nosotros clamamos a Vos, haced que no nos condenemos, sino que sirvamos y amemos eternamente a vuestro Hijo Jesucristo, y a Vos nuestra amorosísima Protectora.

Expresiones de la piedad antigua: la salvación viene de Cristo, y María nos lleva a Él; a Ella se le pide intercesión.

Jaculatoria

La puede rezar cualquiera

Oh María, Vos nos habéis de salvar.

Expresiones de la piedad antigua: la salvación viene de Cristo, y María nos lleva a Él; a Ella se le pide intercesión.

Otro día del mes

El libro tiene una visita para cada día, hasta el 31. En los meses de menos días, las últimas no llegan a ser «la de hoy»: puedes rezarlas cuando quieras desde el selector.

Amén · la visita de hoy