Lectura 363 de 365
Zacarías 12-13 · Salmos 148
Zacarías 12
1Oráculo. Palabra del Señor sobre Israel. Oráculo del Señor, que extiende los cielos y cimienta la tierra, que forma el aliento del hombre en su interior.
2Voy a hacer de Jerusalén una copa embriagadora para todos los pueblos que la rodean, y también Judá participará, cuando se asedie a Jerusalén.
3Aquel día haré de Jerusalén una piedra pesadísima para todos los pueblos; quienes la levanten se destrozarán. Y se juntarán contra ella todas las naciones de la tierra.
4Aquel día —oráculo del Señor— haré que se espanten los caballos y se enloquezcan los jinetes, pero mantendré los ojos abiertos sobre la casa de Judá y cegaré a todos los caballos de los pueblos.
5Se dirán los jefes de Judá para sus adentros: «Para los habitantes de Jerusalén, el Señor del universo, su Dios, es una fuerza».
6Aquel día haré de los jefes de Judá un brasero sobre brasas, una antorcha entre gavillas; devorarán a derecha e izquierda a todos los pueblos de alrededor, y Jerusalén volverá a estar en su lugar de siempre.
7Primero salvará el Señor las tiendas de Judá, para que ni la casa de David ni los habitantes de Jerusalén se engrían de su esplendor frente a Judá.
8Aquel día protegerá el Señor a los habitantes de Jerusalén. Aquel día, el más flojo será como David; la casa de David, como un dios, como un ángel del Señor al frente de ellos.
9Aquel día me dedicaré a exterminar a todos los pueblos que han venido contra Jerusalén.
10Derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de perdón y de oración, y volverán sus ojos hacia mí, al que traspasaron. Le harán duelo como de hijo único, lo llorarán como se llora al primogénito.
11Aquel día el duelo de Jerusalén será tan grande como el de Hadad-Rimón, en los llanos de Meguido.
12Todo el país hará duelo, familia por familia: la familia de la casa de David por su lado y sus mujeres por el suyo, la familia de la casa de Natán por su lado y sus mujeres por el suyo,
13la familia de la casa de Leví por su lado y sus mujeres por el suyo, la familia de la casa de Semeí por su lado y sus mujeres por el suyo,
14el resto de las familias, cada una por su lado y sus mujeres por el suyo.
Zacarías 13
1Aquel día brotará una fuente para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, remedio de errores e impurezas.
2Aquel día —oráculo del Señor del universo— arrancaré del país los nombres de los ídolos y no se recordarán más. También extirparé del país a los profetas y el espíritu de impureza.
3Y sucederá que, si alguien anda profetizando, sus padres le dirán: «Vas a morir, pues lo que profetizas en nombre del Señor es mentira». Sus padres lo traspasarán cuando esté profetizando.
4Aquel día se avergonzarán los profetas de las visiones de sus profecías y no se vestirán ya con el manto de pelo y así pasar inadvertidos.
5Y dirá: «Yo no soy profeta, soy labrador; compré la tierra cuando era joven».
6Pero le dirán: «¿Y qué son esas cicatrices entre los brazos?». A lo que responderá: «Son las que me hicieron en casa de mis amantes».
7¡Despierta, espada, contra mi pastor, contra mi valeroso compañero! —oráculo del Señor del universo—. Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas; mi brazo castigará incluso a los zagales.
8Y sucederá en todo el país —oráculo del Señor— que dos tercios serán exterminados, perecerán, pero quedará un tercio.
9A ese tercio lo pasaré por el fuego y lo purificaré como se purifica la plata. Él me llamará por mi nombre y yo le responderé. Diré: «Él es mi pueblo», y él dirá: «El Señor es mi Dios».
Salmo 148
1Aleluya. Alabad al Señor en el cielo, alabad al Señor en lo alto.
2Alabadlo todos sus ángeles; alabadlo todos sus ejércitos.
3Alabadlo, sol y luna; alabadlo, estrellas lucientes.
4Alabadlo, espacios celestes y aguas que cuelgan en el cielo.
5Alaben el nombre del Señor, porque él lo mandó, y existieron.
6Les dio consistencia perpetua y una ley que no pasará.
7Alabad al Señor en la tierra, cetáceos y abismos del mar,
8rayos, granizo, nieve y bruma, viento huracanado que cumple sus órdenes,
9montes y todas las sierras, árboles frutales y cedros,
10fieras y animales domésticos, reptiles y pájaros que vuelan.
11Reyes del orbe y todos los pueblos, príncipes y jueces del mundo,
12los jóvenes y también las doncellas, los ancianos junto con los niños,
13alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime. Su majestad sobre el cielo y la tierra;
14él acrece el vigor de su pueblo. Alabanza de todos sus fieles, de Israel, su pueblo escogido. ¡Aleluya!