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Lectura 341 de 365

Joel 4 · Amós 1 · Salmos 126

Letra: Normal

Joel 4

1En aquellos días, en el momento en que cambie el destino de Judá y de Jerusalén,

2reuniré a todos los pueblos, los haré bajar al valle de Josafat y allí los juzgaré; por mi pueblo, por Israel, por mi heredad, que dispersaron entre los pueblos; y por mi país, que se lo repartieron.

3Echaron mi pueblo a suertes, cambiaron mozos por rameras, vendieron mozas por vino y encima se lo bebieron.

4Más aún: Vosotros, Tiro y Sidón y todos los distritos filisteos: ¿qué tenéis contra mí? ¿Me arreglaréis las cuentas, tomaréis represalias contra mí? Rápidamente voy a tomar represalias contra vosotros.

5Vosotros, que me habéis robado mi plata, mi oro y mis joyas, y los habéis llevado a vuestros templos;

6y a la gente de Judá y de Jerusalén los habéis vendido a los griegos, para alejarlos de su tierra.

7Pues mirad, los voy a sacar del lugar donde los vendisteis y me vengaré de vosotros:

8venderé vuestros hijos e hijas a los habitantes de Judá, que los venderán a los sabeos, pueblo lejano. Lo ha dicho el Señor.

9Anunciad esto entre los pueblos: ¡Santificaos para la guerra, despertad a los valientes! ¡Que se acerquen, que suban todos los guerreros!

10Forjad espadas con vuestros arados, lanzas con vuestras podaderas. Que el flojo diga: ¡Soy un valiente!

11De prisa, venid, pueblos todos de alrededor, reuníos allí. ¡Señor, haz que bajen tus valientes!

12Que se movilicen y suban las naciones al valle de Josafat, pues allá voy a plantar mi trono para juzgar a todos los pueblos de alrededor.

13Echad la hoz, pues la mies está madura; venid a pisar la uva, que el lagar está repleto y las cubas rebosan. ¡Tan enorme es su maldad!

14¡Muchedumbres, muchedumbres en el valle de Josafat! Pues se acerca el Día del Señor en el valle de la Decisión.

15Se oscurecerán el sol y la luna, y las estrellas perderán su brillo.

16El Señor ruge en Sión y da voces en Jerusalén; temblarán cielos y tierra. Pero el Señor es abrigo para su pueblo, refugio para los hijos de Israel.

17Sabréis que yo soy el Señor, vuestro Dios que vive en Sión, mi santo monte. Jerusalén será santa y los extranjeros no pasarán más por ella.

18Aquel día las montañas chorrearán vino nuevo, las colinas rezumarán leche y todos los torrentes de Judá bajarán rebosantes. Y brotará una fuente de la casa del Señor que regará el valle de Sitín.

19Egipto será una desolación y Edón un desierto solitario, por la violencia ejercida contra Judá, cuya sangre inocente derramaron en su país.

20Judá será habitada para siempre y Jerusalén de generación en generación.

21Vengaré su sangre, no quedará impune. El Señor vive en Sión.

Amós 1

1Palabras de Amós, uno de los pastores de Técoa, que profetizó sobre Israel en los días de Ozías, rey de Judá, y en los de Jeroboán, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.

2Habló así: El Señor ruge desde Sión y desde Jerusalén alza su voz; se enlutan los pastizales de los pastores y se seca la cumbre del Carmelo.

3Esto dice el Señor: «Por tres crímenes de Damasco, y por cuatro, no revocaré mi sentencia: por haber despedazado a Galaad con trillos de hierro,

4enviaré fuego contra la casa de Jazael para que devore las fortalezas de Ben Hadad.

5Romperé el cerrojo de Damasco y aniquilaré al que se sienta en el trono de Bicat Avén y al que empuña el cetro de Bet Edén. El pueblo de Siria marchará al destierro, a Quir». Lo ha dicho el Señor.

6Esto dice el Señor: «Por tres crímenes de Gaza, y por cuatro, no revocaré mi sentencia: por haber desterrado poblaciones enteras para entregarlas a Edón,

7enviaré fuego contra las murallas de Gaza para que devore sus fortalezas.

8Aniquilaré al que se sienta en el trono de Asdod y empuña el cetro de Ascalón, descargaré mi mano contra Ecrón y perecerá el resto de los filisteos». Lo ha dicho el Señor Dios.

9Esto dice el Señor: «Por tres crímenes de Tiro, y por cuatro, no revocaré mi sentencia: por haber entregado poblaciones enteras a Edón como cautivos, sin acordarse de la alianza fraterna,

10enviaré fuego contra las murallas de Tiro para que devore sus fortalezas».

11Esto dice el Señor: «Por tres crímenes de Edón, y por cuatro, no revocaré mi sentencia: por haber perseguido a su hermano a espada y haber reprimido toda compasión, alimentando un odio permanente y guardando por siempre su rencor,

12enviaré fuego contra Temán para que devore las fortalezas de Bosra».

13Esto dice el Señor: «Por tres crímenes de los amonitas, y por cuatro, no revocaré mi sentencia: por haber abierto el vientre de las embarazadas de Galaad, por haber extendido sus fronteras,

14prenderé fuego a la muralla de Rabá para que devore sus fortalezas, entre el griterío de un día de batalla, en el huracán de un día de tormenta.

15Su rey marchará al destierro, él y sus príncipes, todos juntos». Lo ha dicho el Señor.

Salmo 126

1Canción de las subidas. Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, nos parecía soñar:

2la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares. Hasta los gentiles decían: «El Señor ha estado grande con ellos».

3El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

4Recoge, Señor, a nuestros cautivos como los torrentes del Negueb.

5Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.

6Al ir, iba llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas.