Lectura 191 de 365
Proverbios 30-31 · 2 Juan
Proverbios 30
1Palabras de Agur, hijo de Jaqué, de Masá. Sentencias de este hombre: Me he fatigado, oh Dios; estoy fatigado y rendido.
2Soy animal más que hombre, no tengo inteligencia humana;
3no he aprendido sabiduría, ni conozco la ciencia santa.
4¿Quién subió al cielo y después bajó? ¿Quién encerró el viento en sus puños? ¿Quién recogió el mar en el manto? ¿Quién fijó los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el de su hijo, si es que lo sabes?
5Las palabras de Dios son de fiar, él es escudo para los que esperan en él.
6No añadas nada a sus palabras, te replicará y quedarás por mentiroso.
7Dos cosas te he pedido, no me las niegues antes de morir:
8aleja de mí falsedad y mentira; no me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan;
9no sea que me sacie y reniegue de ti, diciendo: «Quién es el Señor?»; no sea que robe por necesidad y ofenda el nombre de mi Dios.
10No calumnies a un criado ante su amo, te maldecirá y sufrirás las consecuencias.
11Hay quienes maldicen a su padre y niegan la bendición a su madre;
12hay quienes presumen de puros y no han limpiado su inmundicia;
13hay quienes miran altaneros y dirigen miradas de desprecio;
14hay quienes tienen espadas por dientes y mandíbulas igual que cuchillos, para devorar a los pobres del país, a los más necesitados de la tierra.
15Dos hijas tiene la sanguijuela, y las dos se llaman «Dame». Hay tres cosas que nunca se sacian y cuatro que no dicen «Basta»:
16el Abismo, el seno estéril, la tierra, que no se harta de agua, y el fuego, que jamás dice «Basta».
17Al hijo que se burla del padre y desprecia la vejez de su madre, los cuervos le sacarán los ojos y las águilas lo devorarán.
18Hay tres cosas que me desbordan y cuatro que no logro entender:
19el camino del águila por el cielo, el camino de la serpiente sobre la roca, el camino del barco en alta mar, el camino del hombre con la mujer.
20Esta es la conducta de la adúltera: come, se lava la boca y dice: «No he hecho nada malo».
21Hay tres cosas que conmueven la tierra y cuatro que no puede soportar:
22esclavo que llega a rey, necio harto de pan,
23aborrecida que llega a casarse y criada que pasa a ser señora.
24Hay cuatro seres pequeños que son más sabios que los sabios:
25las hormigas, pueblo sin poder, que en verano acumulan provisiones;
26los tejones, pueblo sin vigor, que hacen su guarida en las rocas;
27las langostas, que no tienen rey, y avanzan todas en formación;
28las lagartijas, que se cogen con la mano, y habitan en palacios reales.
29Hay tres seres de andar majestuoso y cuatro de elegante caminar:
30el león, la más fuerte de las fieras, que no retrocede ante nada;
31el gallo orgulloso, el chivo, y el rey al frente de su pueblo.
32Si tu necedad te ha llevado a la soberbia, reflexiona y cierra la boca:
33apretando la leche se saca requesón, apretando la nariz se saca sangre, apretando la ira se saca discordia.
Proverbios 31
1Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le enseñó su madre:
2¡Qué quieres que te diga, hijo mío, hijo de mis entrañas y mis promesas!
3No gastes tu fuerza con mujeres, tu vigor con las que destruyen reyes.
4No es propio de reyes, Lemuel, no es de reyes entregarse al vino, ni de príncipes darse a la bebida;
5pues beben y se olvidan de las leyes, desatienden el derecho del indefenso.
6Ofrece licor al desgraciado, vino al que se siente abatido;
7que beba y olvide su miseria, y ya no se acuerde de sus penas.
8Sé voz de quien no tiene voz, defensor del hombre desvalido,
9pronuncia sentencias justas, defiende al pobre desprotegido.
10(Álef) Una mujer fuerte, ¿quién la hallará? Supera en valor a las perlas.
11(Bet) Su marido se fía de ella, pues no le faltan riquezas.
12(Guímel) Le trae ganancias, no pérdidas, todos los días de su vida.
13(Dálet) Busca la lana y el lino y los trabaja con la destreza de sus manos.
14(He) Es como nave mercante que importa el grano de lejos.
15(Vau) Todavía de noche, se levanta a preparar la comida a los de casa y repartir trabajo a las criadas.
16(Zain) Examina un terreno y lo compra, con lo que gana planta un huerto.
17(Jet) Se ciñe la cintura con firmeza y despliega la fuerza de sus brazos.
18(Tet) Comprueba si van bien sus asuntos, y aun de noche no se apaga su lámpara.
19(Yod) Aplica sus manos al huso, con sus dedos sostiene la rueca.
20(Kaf) Abre sus manos al necesitado y tiende sus brazos al pobre.
21(Lámed) Si nieva, no teme por los de casa, pues todos llevan trajes forrados.
22(Mem) Ella misma se hace las mantas, se viste de lino y de púrpura.
23(Nun) En la plaza respetan al marido cuando está con los jefes de la ciudad.
24(Sámek) Teje prendas de lino y las vende, provee de cinturones a los comerciantes.
25(Ayin) Se viste de fuerza y dignidad, sonríe ante el día de mañana.
26(Pe) Abre la boca con sabiduría, su lengua enseña con bondad.
27(Sade) Vigila la marcha de su casa, no come su pan de balde.
28(Qof) Sus hijos se levantan y la llaman dichosa, su marido proclama su alabanza:
29(Res) «Hay muchas mujeres fuertes, pero tú las ganas a todas».
30(Sin) Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura; la que teme al Señor merece alabanza.
31(Tau) Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en público.
2 Juan
1El Presbítero a la Señora Elegida y a sus hijos, a los que yo amo en la verdad; y no solo yo, sino también todos los que tienen conocimiento de la verdad,
2gracias a la verdad que permanece en nosotros y que nos acompañará para siempre.
3Nos acompañará la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Jesucristo, el Hijo del Padre, con la verdad y el amor.
4Me alegré mucho al enterarme de que tus hijos caminan en la verdad, según el mandamiento que el Padre nos dio.
5Ahora tengo algo que pedirte, Señora —y no es que os escriba un mandamiento nuevo, sino el que tenemos desde el principio—: que nos amemos unos a otros.
6Y en esto consiste el amor: en que caminemos según sus mandamientos. Y este es su mandamiento, según oísteis desde el principio, para que caminéis según él.
7Pues han salido en el mundo muchos embusteros, que no reconocen que Jesucristo vino en carne. El que diga eso es el embustero y el anticristo.
8Estad en guardia, para que no perdáis vuestro trabajo y recibáis el pleno salario.
9Todo el que se propasa y no se mantiene en la doctrina de Cristo, no posee a Dios; quien permanece en la doctrina, este posee al Padre y al Hijo.
10Si os visita alguno que no trae esa doctrina, no lo recibáis en casa ni le deis la bienvenida;
11quien le da la bienvenida se hace cómplice de sus malas acciones.
12Aunque tengo mucho más que deciros, no quiero hacerlo con papel y tinta; espero ir a visitaros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea completo.
13Te saludan los hijos de tu hermana Elegida.