Lectura 184 de 365
Proverbios 11-13 · 2 Pedro 2
Proverbios 11
1El Señor detesta la balanza engañosa, los pesos exactos lo complacen.
2Tras la soberbia llega la vergüenza, con los humildes está la sabiduría.
3La integridad guía a los honrados, la falsedad descarría a los malvados.
4La riqueza es inútil el día del castigo, pero la justicia salva de la muerte.
5La honradez del justo le allana el camino, el malvado caerá en su propia maldad.
6La rectitud salva a los honrados, la codicia acaba con los ruines.
7Muere el malvado y muere su esperanza, acaba la confianza que puso en las riquezas.
8El honrado se libra del peligro, y el malvado entra en su lugar.
9La boca del malvado arruina a su prójimo, el honrado se pone a salvo porque lo sabe.
10Si el justo prospera, se alegra la ciudad, y si se arruina el malvado, hace fiesta.
11Por la bendición de los rectos prospera la ciudad, por la boca de los malvados se arruina.
12El insensato desprecia a su prójimo, el hombre prudente se calla.
13El chismoso desvela secretos, el que es de fiar los guarda.
14Pueblo sin gobernantes se hunde, con muchos consejeros se salva.
15Quien fía a un extraño sale perjudicado, quien evita las fianzas vive tranquilo.
16Mujer hermosa se hace respetar, los valientes conservan sus riquezas.
17El hombre bueno se beneficia de su bondad, el hombre cruel se destroza a sí mismo.
18La cosecha del malvado resulta engañosa, quien siembra honradez tiene paga segura.
19Quien obra rectamente va derecho a la vida, quien va tras la maldad camina hacia la muerte.
20El Señor detesta el corazón perverso, se muestra complacido en la conducta limpia.
21El malvado no escapará al castigo, el linaje del honrado se salvará.
22Como anillo de oro en jeta de puerco es mujer hermosa falta de seso.
23El deseo del honrado se cumple, la esperanza del malvado se malogra.
24Hay quien es generoso y se enriquece, quien ahorra injustamente y empobrece.
25El hombre generoso prosperará, quien alivia la sed será saciado.
26El pueblo maldice al que acapara trigo; a quien lo vende, lo cubre de bendiciones.
27Quien se afana en el bien será favorecido; al que busca el mal, el mal lo encontrará.
28Quien confía en sus riquezas se marchita, como follaje reverdecen los honrados.
29Quien descuida su casa hereda viento, el necio acaba esclavo del sabio.
30El fruto de la honradez es árbol de vida, quien es sensato cautiva a la gente.
31Si el honrado recibe su paga en la tierra, ¡cuánto más el hombre malvado y pecador!
Proverbios 12
1Quien ama la reprensión ama el saber, quien odia la corrección se embrutece.
2El honrado alcanza el favor del Señor, el hombre intrigante será condenado.
3Quien se apoya en la maldad se tambalea, la raíz del honrado se afianza segura.
4Mujer de valía es corona del marido; mujer indigna, carcoma de sus huesos.
5Los planes del honrado son rectos; las ideas del malvado, traidoras.
6Las palabras del malvado son trampa mortal, lo que dice el honrado salva a la gente.
7El malvado se hunde y desaparece, la casa del honrado se mantiene.
8El hombre prudente se gana la estima, el corazón perverso es despreciado.
9Más vale modestia y valerse a sí mismo que ser presuntuoso y no tener pan.
10El honrado se preocupa de su ganado, el malvado tiene entrañas crueles.
11Quien cultiva la tierra se harta de pan, quien persigue ilusiones es un insensato.
12La codicia es trampa del malvado, la raíz del honrado se mantiene.
13El malvado se enreda en sus palabras, el honrado escapa del aprieto.
14El hombre se harta del fruto de su boca, cada cual recibe según sus acciones.
15El necio piensa que es recto su camino, el hombre sabio escucha los consejos.
16El necio demuestra al instante su ira, el hombre prudente disimula la ofensa.
17Quien dice la verdad proclama la justicia, el testigo falso se aferra a la mentira.
18El chismoso hiere como espada, la lengua del sabio sana.
19Palabra veraz permanece por siempre; discurso mentiroso, solo un instante.
20Quien trama el mal provoca amargura, quien fomenta la paz produce alegría.
21El honrado escapa a todo lo malo, el malvado vive lleno de desgracias.
22El Señor detesta los labios mentirosos; le agrada, en cambio, el hombre sincero.
23Hombre prudente oculta su saber, corazón necio pregona su ignorancia.
24Mano laboriosa se hace con el mando, mano perezosa tiene que servir.
25La angustia deprime el corazón, una buena palabra lo alegra.
26El honrado guía a su prójimo, el camino del malvado lo extravía.
27Cazador perezoso nada guisará, al hombre lo enriquece su trabajo.
28Sendero recto lleva a la vida, camino torcido conduce a la muerte.
Proverbios 13
1Hijo sabio ama la disciplina, hijo insolente rechaza la corrección.
2Hombre de bien se nutre de lo que dice, hombre malvado se alimenta de violencia.
3Guarda su vida quien vigila sus palabras, busca su ruina quien habla sin sentido.
4Anhela el perezoso y no logra nada, desea el diligente y queda satisfecho.
5El honrado odia la mentira, el malvado calumnia y deshonra.
6La rectitud protege al honrado, la maldad destruye al pecador.
7Hay quien se hace el rico y nada tiene, y quien pasa por pobre y tiene mucho.
8Al rico lo protegen sus riquezas, al pobre no le importan amenazas.
9La luz del honrado brilla con fuerza, la lámpara del malvado se apaga.
10La insolencia provoca conflictos, el sabio se deja aconsejar.
11Riqueza repentina se esfuma, quien reúne poco a poco se enriquece.
12Esperanza diferida enferma el corazón, deseo satisfecho es árbol de vida.
13Quien desprecia la palabra se pierde, quien respeta el mandato está a salvo.
14La enseñanza del sabio es fuente de vida y libra de los lazos de la muerte.
15El buen sentido se gana favores, la conducta retorcida atrae la desgracia.
16El sensato actúa con reflexión, el necio exhibe su ignorancia.
17El mal mensajero hunde en la desgracia, el enviado fiel procura tranquilidad.
18Miseria y vergüenza a quien rechaza la advertencia, quien se deja corregir se cubrirá de honor.
19Deseo satisfecho endulza la vida, apartarse del mal desagrada a los necios.
20Trata con sabios y sabio te harás, frecuenta a los necios y acabarás mal.
21La desgracia persigue al pecador, el bien acompaña a los honrados.
22La herencia del bueno llega hasta los hijos de sus hijos, la fortuna del impío va a parar al honrado.
23En el barbecho de los pobres abunda el pan, pero los hay que perecen por falta de justicia.
24Quien no usa la vara odia a su hijo, quien lo ama lo corrige a tiempo.
25El honrado come y queda satisfecho, el vientre del malvado padece escasez.
2 Pedro 2
1Lo mismo que hubo en el pueblo falsos profetas, también habrá entre vosotros falsos maestros que propondrán herejías de perdición y, negando al Dueño que los adquirió, atraerán sobre sí una rápida perdición.
2Muchos seguirán su libertinaje y por causa de ellos se difamará el camino de la verdad.
3Y por codicia negociarán con vosotros con palabras artificiosas; su sentencia está activa desde antiguo y su perdición no duerme.
4En efecto, Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que, precipitándolos en las tenebrosas cavernas del infierno, los entregó reservándolos para el juicio;
5y no perdonó al mundo antiguo provocando el diluvio sobre un mundo de impíos, aunque preservó a Noé, el pregonero de la justicia, y a otros siete;
6condenó a la catástrofe a las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a ceniza y dejándolas como ejemplo para los impíos del futuro;
7libró al justo Lot, acosado por la conducta libertina de los corruptos
8—pues este justo, con lo que veía y oía de aquellos con quienes convivía, sentía atormentada su alma justa por sus obras inicuas—.
9Así pues, bien sabe el Señor librar de la prueba a los piadosos y guardar a los impíos para castigarlos en el día del juicio,
10y sobre todo a los que andan tras la carne con deseos lascivos y desprecian el Señorío. Atrevidos y arrogantes, no temen blasfemar contra seres gloriosos,
11cuando ni los ángeles, que son superiores en fuerza y en poder, profieren juicio insultante contra ellos en presencia del Señor.
12Estos, como animales irracionales, destinados naturalmente a la caza y a la muerte, insultan lo que desconocen y perecerán como bestias,
13cobrando por ser injustos salario de iniquidad. Para ellos la felicidad consiste en el placer de cada día; son corruptos y viciosos que disfrutan con sus engaños mientras banquetean con vosotros;
14tienen los ojos llenos de adulterio y son insaciables en el pecado; seducen a las personas débiles y tienen el corazón entrenado en la codicia, ¡Malditos sean!
15Abandonando el camino recto, se extraviaron y siguieron el derrotero de Balaán, hijo de Bosor, que amó un salario de iniquidad
16y obtuvo la reprensión de su propia trasgresión: una burra muda, expresándose con voz humana, impidió la insensatez del profeta.
17Estos son fuentes sin agua y nubes impulsadas por el huracán, a los que aguarda la oscuridad de las tinieblas,
18pues expresando grandilocuencias sin sentido seducen con deseos carnales libertinos a quienes hace poco se han alejado de los que se mueven en el error.
19Les prometen libertad, pero ellos son esclavos de la corrupción, porque uno es esclavo de aquello que lo domina.
20Pues si, después de haberse alejado de los abusos del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a implicarse en ellos hasta verse dominados, entonces su situación última es peor que la primera.
21Pues habría sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia que, después de conocerlo, desviarse del mandamiento santo que les había sido transmitido.
22Les pasa lo de ese refrán tan verdadero que dice: «El perro vuelve a su propio vómito» y «Cerda lavada se revuelca en el fango».