Lectura 124 de 365
2 Crónicas 3-5 · Efesios 1
2 Crónicas 3
1Salomón comenzó a construir el templo del Señor en Jerusalén, en el monte Moria —donde el Señor se apareció a su padre David y en el lugar que este había preparado: en la era de Ornán, el jebuseo—.
2Comenzó la edificación el mes segundo del año cuarto de su reinado.
3Estas son las medidas que estableció Salomón para la construcción del templo de Dios: unos treinta metros de largo, del patrón antiguo, y unos diez de ancho.
4El vestíbulo ante la nave del templo tenía unos diez metros de largo, correspondientes a la anchura del templo, y unos cinco de alto. Salomón lo revistió por dentro de oro puro.
5Revistió la nave mayor con madera de ciprés y la recubrió de oro puro con grabados de palmeras y cadenetas.
6Para adornar el templo lo recubrió con piedras preciosas; el oro era de Parváin.
7También revistió de oro el templo, las vigas, los umbrales, sus paredes y sus puertas; y esculpió querubines en las paredes.
8Construyó también la cámara del Santo de los Santos; su longitud, correspondiente al ancho del templo, era de unos diez metros, y su anchura de otros diez metros; para recubrirlo utilizó unos doscientos cinco quintales de oro fino.
9Cada clavo, que era de oro, pesaba en torno al medio kilo. Revistió de oro las salas superiores.
10En el camarín del Santo de los Santos esculpió dos querubines recubiertos de oro.
11Las alas de los querubines medían unos diez metros. Un ala, de unos dos metros y medio, tocaba la pared de la sala; la otra, también de unos dos metros y medio, rozaba el ala del otro querubín.
12Un ala del segundo querubín, de unos dos metros y medio, tocaba la pared de la sala, y la otra, de unos dos metros y medio, rozaba el ala del primer querubín.
13Las alas de los dos querubines extendidas medían unos diez metros. Estaban de pie, mirando hacia el camarín.
14Hizo el velo de púrpura, escarlata, carmesí y lino fino, con querubines bordados.
15Delante de la sala colocó dos columnas de unos diecisiete metros y medio de altura, coronadas con un capitel de unos dos metros y medio.
16Entrelazó cadenetas y las puso sobre los capiteles de las columnas; también hizo cien granadas y las colocó en las cadenetas.
17Levantó las columnas delante del templo, una a la derecha y la otra a la izquierda. Llamó a la de la derecha Yaquín, y Boaz a la columna de la izquierda.
2 Crónicas 4
1Construyó un altar de bronce de unos diez metros de largo, otros tantos de ancho y unos cinco de alto.
2Hizo también el mar de metal fundido, que medía unos cinco metros de diámetro, era completamente redondo, de unos dos metros y medio de alto y unos quince de perímetro, medidos a cordel.
3Por debajo del borde, todo alrededor, había figuras de toros —veinte cada metro— colocadas en dos hileras, fundidas con el mar en una sola pieza.
4Reposaba sobre doce toros: tres mirando al Norte, tres al Oeste, tres al Sur y tres al Este; tenían las patas traseras hacia dentro; encima de ellos estaba el mar.
5Tenía un espesor de un palmo y su borde era como el de un cáliz de azucena. Su capacidad era de unos ciento veinte mil litros.
6Hizo diez jofainas; colocó cinco a la derecha y cinco a la izquierda. En ellas se lavaba el material del holocausto. El mar era para las abluciones de los sacerdotes.
7Fabricó también diez candelabros de oro, según lo prescrito, y los colocó en el santuario, cinco a la derecha y cinco a la izquierda.
8También hizo diez mesas que colocó en el santuario, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. Igualmente hizo cien acetres de oro.
9Construyó el atrio de los sacerdotes, el atrio mayor y sus puertas, que recubrió de bronce.
10Colocó el mar a la derecha, hacia el Sureste.
11Jirán hizo los ceniceros, las paletas y los acetres. Ultimó así todos los encargos de Salomón para el templo de Dios:
12las dos columnas, las esferas de los capiteles que remataban las columnas, los dos trenzados para adornar esas esferas,
13las cuatrocientas granadas para los dos trenzados —dos series de granadas por trenzado—, para que cubrieran las esferas de los capiteles que remataban las columnas.
14Hizo también las diez basas y las diez jofainas que iban sobre ellas,
15el mar sobre los doce toros,
16los ceniceros, las paletas y los acetres. Todos los utensilios que hizo Jirán Abí al rey Salomón para el templo de Señor eran de bronce bruñido.
17El rey los fundió en la vega del Jordán, en moldes de tierra, entre Sucot y Seredá.
18Salomón fabricó todos estos enseres en tal cuantía que era imposible calcular el peso del bronce.
19Salomón hizo todos los utensilios que había en el templo del Señor: el altar de oro; las mesas sobre las que ponían los panes presentados;
20los candelabros con sus lámparas, de oro acendrado, para que ardieran delante de la cámara como está mandado;
21las flores, lámparas y tenazas de oro, de oro purísimo;
22los cuchillos, acetres, bandejas y badiles, de oro acendrado. También eran de oro las puertas del santuario interior, el Santo de los Santos y las puertas del templo.
2 Crónicas 5
1Cuando se terminaron todas las obras que el rey Salomón encargó para el templo del Señor, mandó traer las ofrendas de su padre David: la plata, el oro y todos los enseres, y los depositó en el tesoro del templo de Dios.
2Entonces Salomón convocó en Jerusalén a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los cabeza de familia de los hijos de Israel para transportar el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David, es decir, Sión.
3Todos los israelitas se congregaron en torno al rey en la fiesta del mes séptimo.
4Cuando llegaron los ancianos de Israel, los levitas cargaron con el Arca.
5Los sacerdotes levitas llevaron el Arca, la Tienda del Encuentro y todos los utensilios del santuario que había en la Tienda.
6El rey Salomón y toda la comunidad de Israel reunida en torno a él sacrificaron ante el Arca ovejas y bueyes en número incalculable e incontable.
7Los sacerdotes llevaron el Arca de la Alianza del Señor a su sitio, a la cámara del Santo de los Santos, situado bajo las alas de los querubines;
8los querubines extendían sus alas sobre el lugar del Arca, y cubrían el Arca y las andas por encima.
9Las andas se alargaban hasta dejar ver sus extremos desde la nave, delante de la cámara, pero no desde fuera. (Han estado allí hasta el día de hoy).
10En el Arca tan solo estaban las dos tablas puestas por Moisés en el Horeb, cuando el Señor pactó con los hijos de Israel al salir de Egipto.
11Cuando los sacerdotes salieron del santuario (pues todos los sacerdotes presentes, sin distinción de clases, se habían purificado),
12los levitas cantores —Asaf, Hemán, Yedutún, sus hijos y sus hermanos—, vestidos de lino fino, con platillos, arpas y cítaras, estaban de pie al este del altar, acompañados de ciento veinte sacerdotes que tocaban las trompetas.
13Trompeteros y cantores entonaron al unísono la alabanza y la acción de gracias al Señor; cuando ellos elevaban la voz —al son de trompetas, platillos y de instrumentos musicales para alabar al Señor «porque es bueno, porque es eterna su misericordia»—, una nube llenó el templo, el templo del Señor.
14Los sacerdotes no pudieron seguir oficiando, porque la gloria del Señor había llenado el templo de Dios.
Efesios 1
1Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, a los santos, que están en Éfeso, a los fieles en Cristo Jesús:
2Gracia y paz a vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
3Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
4Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor.
5Él nos ha destinado por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, a ser sus hijos,
6para alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
7En él, por su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, conforme a la riqueza de la gracia
8que en su sabiduría y prudencia ha derrochado sobre nosotros,
9dándonos a conocer el misterio de su voluntad: el plan que había proyectado
10realizar por Cristo, en la plenitud de los tiempos: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.
11En él hemos heredado también los que ya estábamos destinados por decisión del que lo hace todo según su voluntad,
12para que seamos alabanza de su gloria quienes antes esperábamos en el Mesías.
13En él también vosotros, después de haber escuchado la palabra de la verdad —el evangelio de vuestra salvación—, creyendo en él habéis sido marcados con el sello del Espíritu Santo prometido.
14Él es la prenda de nuestra herencia, mientras llega la redención del pueblo de su propiedad, para alabanza de su gloria.
15Por eso, habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos,
16no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mis oraciones,
17a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo,
18e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos,
19y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa,
20que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo,
21por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
22Y todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo.
23Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.