Mañana, día, mesa y noche
Para ofrecer a Dios la jornada entera, de la mañana a la noche.
Al empezar el día
El ejercicio del cristiano por la mañana, tal como lo enseñaba san Antonio María Claret.
Durante el día
Oraciones breves para la hora, la tentación, la caída y el trabajo, de san Antonio María Claret.
Antes y después de comer
Para bendecir la mesa, alzar el corazón mientras se come y dar gracias al terminar: fórmulas de san Antonio María Claret («Camino recto», 1862) y del P. José Mach («Áncora de salvación»). La más conocida, «Bendícenos, Señor…», está en Oraciones fundamentales.
Al acabar el día
El ejercicio del cristiano por la noche, de san Antonio María Claret, «Jesús, José y María» del P. Mach y dos oraciones populares. «Ángel de mi guarda» está en A los santos y a los ángeles.
Para cada momento del día
Para ofrecer a Dios la jornada, el trabajo, el descanso y los caminos cotidianos.