Oración de la noche, corta (P. Mach)
Puesto de rodillas, y hecha la señal de la cruz di:
Letra100 %
Altísimo Dios y Señor, en quien creo y espero, a quien adoro y amo sobre todas las cosas: ¿qué gracias os daré por haberme creado, hecho cristiano, colmado de beneficios, y conservado hasta el presente? Dadme luz para conocer las faltas que hoy he cometido, y gracia para detestarlas de veras.
(Examina aquí en qué faltas han caído durante el día, por pensamiento, palabra, obra y omisión: contra Dios, con distracciones voluntarias en los ejercicios de piedad, irreverencias en el templo, juramentos, blasfemias, etc.: contra el prójimo, con maldiciones, escándalos, injusticias, murmuraciones; contra ti mismo, con impaciencias, excesos en la comida o bebida, faltas contra la modestia, etc. Luego, con toda humildad, di:)
¡Y qué se han hecho, Señor, tantas resoluciones de nunca más ofenderos! ¡Ay! ¡cuántas veces he recaído! Misericordia, dulcísimo Jesús mío; pésame de todo corazón de haberos ofendido, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas; pésame, Dios mío, de haber pecado, y propongo firmemente la enmienda, ayudado por vuestra divina gracia.
(Rezada con devoción el Ave María y la oración ¡Oh Señora mía!, etc., di al Ángel custodio: Ángel de Dios, etc.)
Guardadme, Señor, esta noche de todo pecado y libradme de todo mal.
(Antes de meterte en la cama piensa un poco:)
¡He de morir, y no sé cómo! ¡Seré juzgado por Dios, y no sé cuándo! Si fuese esta noche, ¿qué cuenta le daría? ¿Qué sentencia me tocaría? ¿Sería de salvación, o de condenación? Con esta incertidumbre, ¿no lloraré mis pecados, y teniendo ahora tiempo, no enmendaré la vida?
(Metido en la cama, di:)
Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en la última agonía.
Jesús, José y María, al morir, recibid en vuestros brazos el alma mía.
Amén · volver a Hoy