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Lectura 19 de 150

Salmos 19

Letra: Normal

Salmo 19

1Al Director. Salmo de David.

2El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos:

3el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra.

4Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz,

5a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. Allí le ha puesto su tienda al sol:

6él sale como el esposo de su alcoba, contento como un héroe, a recorrer su camino.

7Asoma por un extremo del cielo, y su órbita llega al otro extremo: nada se libra de su calor.

8La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye a los ignorantes.

9Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos.

10El temor del Señor es puro y eternamente estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

11Más preciosos que el oro, más que el oro fino; más dulces que la miel de un panal que destila.

12También tu siervo es instruido por ellos y guardarlos comporta una gran recompensa.

13¿Quién conoce sus faltas? Absuélveme de lo que se me oculta.

14Preserva a tu siervo de la arrogancia, para que no me domine: así quedaré limpio e inocente del gran pecado.

15Que te agraden las palabras de mi boca, y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón, Señor, Roca mía, Redentor mío.