Lectura 115 de 150
Salmos 115
Salmo 115
1 (9)No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu bondad, por tu lealtad.
2 (10)¿Por qué han de decir las naciones: «Dónde está su Dios?».
3 (11)Nuestro Dios está en el cielo, lo que quiere lo hace.
4 (12)Sus ídolos, en cambio, son plata y oro, hechura de manos humanas:
5 (13)tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven;
6 (14)tienen orejas, y no oyen; tienen nariz, y no huelen;
7 (15)tienen manos, y no tocan; tienen pies, y no andan; no tiene voz su garganta:
8 (16)que sean igual los que los hacen, cuantos confían en ellos.
9 (17)Israel confía en el Señor: él es su auxilio y su escudo.
10 (18)La casa de Aarón confía en el Señor: él es su auxilio y su escudo.
11 (19)Los que temen al Señor confían en el Señor: él es su auxilio y su escudo.
12 (20)Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga, bendiga a la casa de Israel, bendiga a la casa de Aarón;
13 (21)bendiga a los que temen al Señor, pequeños y grandes.
14 (22)Que el Señor os acreciente, a vosotros y a vuestros hijos.
15 (23)Benditos seáis del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
16 (24)El cielo pertenece al Señor, la tierra se les ha dado a los hombres.
17 (25)Los muertos ya no alaban al Señor, ni los que bajan al silencio.
18 (26)Nosotros, los que vivimos, bendeciremos al Señor ahora y por siempre. ¡Aleluya!