← Los Salmos en 150 lecturas

Lectura 108 de 150

Salmos 108

Letra: Normal

Salmo 108

1Cántico. Salmo de David.

2Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme, para ti cantaré y tocaré, gloria mía.

3Despertad, cítara y arpa, despertaré a la aurora.

4Te daré gracias ante los pueblos, Señor, tocaré para ti ante las naciones:

5por tu bondad, que es más grande que los cielos; por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.

6Elévate sobre el cielo, Dios mío, y llene la tierra tu gloria;

7para que se salven tus predilectos, que tu mano salvadora nos responda.

8Dios habló en su santuario: «Triunfante, ocuparé Siquén, parcelaré el valle de Sucot;

9mío es Galaad, mío Manasés, Efraín es yelmo de mi cabeza, Judá es mi cetro;

10Moab, una jofaina para lavarme; sobre Edón echo mi sandalia, sobre Filistea canto victoria».

11Pero ¿quién me guiará a la plaza fuerte, quién me conducirá a Edón,

12si tú, oh Dios, nos has rechazado y no sales ya con nuestras tropas?

13Auxílianos contra el enemigo, que la ayuda del hombre es inútil.

14Con Dios haremos proezas, él pisoteará a nuestros enemigos.