Lectura 89 de 90
Apocalipsis 19-20
Apocalipsis 19
1Después de esto oí en el cielo como el vocerío de una gran muchedumbre, que decía: «¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios,
2porque sus juicios son verdaderos y justos. Él ha condenado a la gran prostituta que corrompía la tierra con sus fornicaciones, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos»
3Y por segunda vez dijeron: «¡Aleluya!». Y el humo de su incendio sube por los siglos de los siglos.
4Y los veinticuatro ancianos y los cuatro vivientes se postraron y adoraron a Dios, que está sentado en el trono, diciendo: «¡Amén! Aleluya».
5Y salió una voz del trono que decía: «Alabad a nuestro Dios sus siervos todos, los que lo teméis, pequeños y grandes».
6Y oí como el rumor de una muchedumbre inmensa, como el rumor de muchas aguas, y como el fragor de fuertes truenos, que decían: «Aleluya. Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
7alegrémonos y gocemos y démosle gracias. Llegó la boda del Cordero, su esposa se ha embellecido,
8y se le ha concedido vestirse de lino resplandeciente y puro —el lino son las buenas obras de los santos—».
9Y me dijo: «Escribe: “Bienaventurados los invitados al banquete de bodas del Cordero”». Y añadió: «Estas son palabras verdaderas de Dios».
10Caí a sus pies para adorarlo, pero él me dijo: «No lo hagas, yo soy como tú y como tus hermanos que mantienen el testimonio de Jesús; a Dios has de adorar». El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.
11Y vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco; su jinete se llama «Fiel y Veraz», porque juzga con justicia y combate.
12Sus ojos son como llama de fuego, muchas diademas ciñen su cabeza, y lleva grabado un nombre que nadie conoce sino él.
13Va envuelto en un manto empapado en sangre, y es su nombre «el Verbo de Dios».
14Lo siguen las tropas del cielo sobre caballos blancos, vestidos de lino blanco y puro.
15Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, pues él las regirá con vara de hierro y pisará el lagar del vino del furor de la ira de Dios todopoderoso.
16En el manto y en el muslo lleva escrito un título: «Rey de reyes y Señor de señores».
17Vi un ángel de pie sobre el sol, que gritó con una gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan por mitad del cielo: «Venid, reuníos para el gran banquete de Dios;
18comeréis carne de reyes, carne de generales, carne de poderosos, carne de caballos y de jinetes, carne de hombres de toda clase, libres y esclavos, pequeños y grandes».
19Vi a la bestia y a los reyes de la tierra con sus tropas, reunidos para hacer la guerra contra el jinete del caballo y su ejército.
20Fue hecha prisionera la bestia y con ella el falso profeta, el que hacía signos en su presencia, con los que extraviaba a los que llevaban la marca de la bestia y adoraban su imagen. Los dos fueron arrojados vivos en el lago de fuego que arde en azufre.
21Y los demás fueron muertos por la espada que salía de la boca del jinete del caballo. Y todas las aves se hartaron de su carne.
Apocalipsis 20
1Vi también un ángel que bajaba del cielo con la llave del abismo y una cadena grande en la mano.
2Sujetó al dragón, la antigua serpiente, o sea, el Diablo o Satanás, y lo encadenó por mil años;
3lo arrojó al abismo, echó la llave y puso un sello encima, para que no extravíe a las naciones antes que se cumplan los mil años. Después tiene que ser desatado por un poco de tiempo.
4Vi unos tronos y se sentaron sobre ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi también las almas de los decapitados por el testimonio de Jesús y la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen y no habían recibido su marca en la frente ni en la mano. Estos volvieron a la vida y reinaron con Cristo mil años.
5Los demás muertos no volvieron a la vida hasta pasados los mil años. Esta es la primera resurrección.
6Bienaventurado y santo quien tiene parte en la primera resurrección; sobre ellos no tiene poder la muerte segunda, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años.
7Y cuando se cumplan los mil años, Satanás será soltado de la prisión.
8Y saldrá para engañar a las naciones de los cuatro lados de la tierra, a Gog y Magog, y congregarlos para la batalla; serán innumerables como las arenas del mar.
9Avanzaron sobre la anchura de la tierra y cercaron el campamento de los santos y la ciudad predilecta, pero bajó fuego del cielo y los devoró.
10El diablo que los había engañado fue arrojado al lago de fuego y azufre con la bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
11Vi un trono blanco y grande, y al que estaba sentado en él. De su presencia huyeron cielo y tierra, y no dejaron rastro.
12Vi a los muertos, pequeños y grandes, de pie ante el trono. Se abrieron los libros y se abrió otro libro, el de la vida. Los muertos fueron juzgados según sus obras, escritas en los libros.
13El mar devolvió a sus muertos, Muerte y Abismo devolvieron a sus muertos, y todos fueron juzgados según sus obras.
14Después, Muerte y Abismo fueron arrojados al lago de fuego —el lago de fuego es la muerte segunda—.
15Y si alguien no estaba escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.