Lectura 114 de 365
1 Crónicas 2-4 · 2 Corintios 10
1 Crónicas 2
1Los hijos de Israel fueron Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón,
2Dan, José, Benjamín, Neftalí, Gad y Aser.
3Hijos de Judá: Er, Onán y Selá, los tres nacidos de la cananea Bat Súa. Er, el primogénito de Judá, era malo a los ojos del Señor, que le quitó la vida.
4Tamar, la nuera de Judá, le dio a Peres y a Zéraj. En total, los hijos de Judá fueron cinco.
5Hijos de Peres fueron Jesrón y Jamul.
6Hijos de Zéraj: Zimrí, Etán, Hemán, Calcol y Dará. Cinco en total.
7Hijos de Carmí: Acar, que trajo la ruina a Israel por quebrantar la ley del anatema.
8Hijo de Etán: Azarías.
9Hijos de Jesrón: Yerajmeel, Ram y Quelubay.
10Ram engendró a Aminadab, y Aminadab a Najsón, príncipe de los judaítas.
11Najsón engendró a Salmá, y este a Booz.
12Booz engendró a Obed, y este a Jesé.
13El primogénito de Jesé fue Eliab; el segundo, Abinadab; Simá, el tercero;
14Natanel, el cuarto; Raday, el quinto;
15Osen, el sexto; y David, el séptimo.
16Sus hermanas fueron Seruyá y Abigaíl. Hijos de Seruyá fueron Abisay, Joab y Asael. Tres en total.
17Abigaíl engendró a Amasá, cuyo padre fue Jéter, el ismaelita.
18Caleb, hijo de Jesrón, engendró a Yeriot, de su mujer Azubá. Sus hijos fueron Yéser, Sobab y Ardón.
19Murió Azubá y Caleb se casó con Efratá, que le dio a Jur.
20Jur engendró a Urí, y este a Besalel.
21Jesrón se casó después con la hija de Maquir, padre de Galaad. Tenía sesenta años cuando la tomó por mujer y le dio a luz a Segub.
22Segub engendró a Yaír, que poseyó veintitrés ciudades en la tierra de Galaad.
23Pero los guesureos y los sirios le arrebataron las Aldeas de Yaír: Quenat y sus asentamientos. Sesenta ciudades en total. Todos estos fueron descendientes de Maquir, padre de Galaad.
24Muerto Jesrón, Caleb se unió a Efratá, mujer de su padre Jesrón, la cual le dio a Asjur, fundador de Técoa.
25Los hijos de Yerajmeel, primogénito de Jesrón, fueron Ram, el primogénito, Buná, Orén, Osen y Ajías.
26Yerajmeel tuvo otra mujer llamada Atará, la madre de Onán.
27Los hijos de Ram, primogénito de Yerajmeel, fueron Maás, Yamín y Équer.
28Los de Onán: Samay y Yadá; los de Samay: Nadab y Abisur.
29La mujer de Abisur se llamaba Abijail, que le dio a luz a Ajbán y a Molid.
30Hijos de Nadab fueron Séled y Apayin. Séled murió sin descendencia.
31Hijo de Apayin fue Yisí; hijo de Yisí fue Sesán; hijo de Sesán fue Ajlay.
32Hijos de Yadá, hermano de Samay fueron Yéter y Jonatán. Yéter murió sin descendencia.
33Hijos de Jonatán fueron Pélet y Zazá. Estos fueron los descendientes de Yerajmeel.
34Sesán no tuvo hijos, solo hijas. Tenía Sesán un esclavo egipcio llamado Yarjá.
35Sesán le dio por esposa a una de sus hijas, que engendró a Atay.
36Atay engendró a Natán; Natán engendró a Zabad;
37Zabad engendró a Eflal; Eflal engendró a Obed;
38Obed engendró a Jehú; Jehú engendró a Azarías;
39Azarías engendró a Jales; Jales engendró a Elasá;
40Elasá engendró a Sismay; Sismay engendró a Salún;
41Salún engendró a Yecamías y Yecamías engendró a Elisamá.
42Hijos de Caleb, hermano de Yerajmeel: Mesá su primogénito, padre de Zif; tuvo por hijo a Maresá, padre de Hebrón.
43Hijos de Hebrón: Coré, Tapúaj, Requen y Sema.
44Sema engendró a Rajan, padre de Yorcoán. Requen engendró a Samay.
45Hijo de Samay fue Maón, fundador de Bet Sur.
46Efá, concubina de Caleb, dio a luz a Jarán, Mosá y Gazez; Jarán engendró a Gazez.
47Hijos de Yoday: Reguen, Jotán, Guesán, Pélet, Efá y Sáaf.
48Maacá, concubina de Caleb, engendró a Séber y a Tirjaná;
49también a Saaf, fundador de Madmaná, y a Sevá, fundador de Macbená y de Guibeá. Hija de Caleb fue Axá.
50Estos fueron los descendientes de Caleb. Descendientes de Jur, primogénito de Efratá: Sobal, fundador de Quiriat Yearín,
51Salmá, fundador de Belén, y Jaref, fundador de Bet Gader.
52Sobal, fundador de Quiriat Yearín, tuvo por hijos: Aroé, es decir, la mitad de los menajtíes
53y los clanes de Quiriat Yearín: los yitríes, los putíes, los sumatíes y los misraíes. De estos proceden los soratíes y los estaulíes.
54Descendientes de Salmá: Belén, los netofatíes, Atrot, Bet Joab, la mitad de los manajtíes y los soríes,
55los clanes de los sofratíes —que habitaban en Yabés—, los tiratíes, los simatíes, los sucatíes. Estos son los quenitas que descienden de Jamat, antepasado de los recabitas.
1 Crónicas 3
1Estos fueron los hijos de David nacidos en Hebrón: el primogénito Amón, de Ajinoán, la yisraelita; el segundo, Daniel, de Abigaíl, la de Carmel;
2el tercero, Absalón, hijo de Maacá, hija de Talmay, rey de Guesur; el cuarto, Adonías, hijo de Jaguit;
3el quinto, Sefatías, de Abital; el sexto Yitreán, de su mujer Eglá.
4Estos seis le nacieron en Hebrón, donde reinó siete años y seis meses. En Jerusalén reinó treinta y tres años.
5Ya en Jerusalén le nacieron estos otros: Simá, Sobab, Natán y Salomón, los cuatro de Bat Súa, hija de Amiel.
6Además, otros nueve: Yibjar, Elisamá, Elifélet,
7Nogá, Néfeg, Yafía,
8Elisamá, Elyadá y Elifélet.
9Todos estos fueron hijos de David, sin contar los hijos que tuvo con las concubinas. Tamar fue hermana de ellos.
10Descendientes de Salomón: Roboán, Abías, Asa, Josafat,
11Jorán, Ocozías, Joás,
12Amasías, Azarías, Jotán,
13Acaz, Ezequías, Manasés,
14Amón y Josías.
15Hijos de Josías: Juan, el primogénito; el segundo fue Joaquim; el tercero, Sedecías; y el cuarto, Salún.
16Hijos de Joaquim fueron Jeconías y Sedecías.
17Hijos de Jeconías, el cautivo, Sealtiel,
18Malquirán, Pedaías, Senasar, Yecamías, Hosamá y Nebadías.
19Hijos de Pedaías fueron Zorobabel y Semeí. Hijos de Zorobabel fueron Mesulán, Jananías y su hermana Selomit.
20Mesulán tuvo cinco hijos: Jesubá, Ohel, Berequías, Jasadías y Yusab Jésed.
21Hijos de Jananías fueron Pelatías e Isaías, padre de Refaías, padre de Arnán, padre de Abdías, padre de Secanías.
22Secanías tuvo seis hijos: Semaías, Jatús, Yigal, Bariay, Nearías y Safat.
23Nearías tuvo tres hijos: Eljoenay, Ezequías y Azricán.
24Eljoenay tuvo siete hijos: Hodaías, Eliasib, Pelaías, Acub, Juan, Delaías y Ananí.
1 Crónicas 4
1Hijos de Judá fueron Peres, Jesrón, Carmi, Jur y Sobal.
2Reaías, hijo de Sobal, engendró a Yájat, que a su vez engendró a Ajumay y a Laad. Estos son los clanes soratíes.
3Hijos de Jur fueron Yezrael, Yismá y Yibdás. Su hermana se llamaba Haslelponí.
4Penuel fue fundador de Guedor y Éter lo fue de Jusá. Estos son los hijos de Jur, primogénito de Efratá y fundador de Belén.
5Asjur, fundador de Técoa, tuvo dos mujeres, Jelá y Naará.
6Naará dio a luz a Ajuzán, Jéfer, los temníes y los ajastaríes. Estos fueron los hijos de Naará.
7Los hijos de Yelá fueron Séret, Sojar y Etán.
8Cos engendró a Anub, a Sobebá y a los clanes de Ajarjel, hijo de Arún.
9Yabés fue el principal entre sus hermanos. Su madre le puso por nombre Yabés, porque decía: «Lo he dado a luz con dolor».
10Yabés invocó así al Dios de Israel: «Si de verdad me bendices, ensancharás mi territorio, me protegerás, alejarás de mí la desgracia y pondrás fin a mi aflicción». Dios le concedió lo que había pedido.
11Quelub, hermano de Sujá, engendró a Mejir, padre de Estón.
12Estón engendró a Bet Rafá, Paséaj y Tejiná, fundador de Ir Najas. Todos estos son recaíes.
13Hijos de Quenaz fueron Otniel y Seraías. Hijo de Otniel fue Jatat.
14Meonotay engendró a Ofrá; Seraías engendró a Joab, fundador de Gue Jarasín, pues eran artesanos.
15Hijos de Caleb, hijo de Jefoné, fueron Ir, Elá y Naán. Hijo de Elá fue Quenaz.
16Hijos de Yehalelel fueron Zif, Zifá, Tiryá y Asarel.
17Hijos de Ezrá fueron Yéter, Méred, Éter y Yalón. Ella concibió a María, Samay y Yisbaj, fundador de Estemoa.
18Méred se casó con Bitia, hija del faraón, que dio a luz a Yéred, fundador de Guedor, a Jéber, fundador de Socó, y a Yacutiel, fundador de Zanoaj.
19Hijos de la mujer de Odías, hermana de Najan fueron el padre de Queilá, el garmita, y de Estemoa, el maacatita.
20Hijos de Simón fueron Amnón, Riná, Ben Janán y Tilón. Hijos de Yisí fueron Zójet y Ben Zójet.
21Hijos de Selá, hijo de Judá, fueron Er, fundador de Lecá; Ladá, fundador de Maresá y los clanes trabajadores del lino en Bet Asbeá;
22Yoquín, los hombres de Cozebá, Joás y Saraf, que dominaron en Moab antes de su regreso a Belén. Estos son datos muy antiguos.
23Eran alfareros; habitaban en Nataín y Guederá, junto al rey, trabajando a su servicio.
24Hijos de Simeón fueron Nemuel, Yamín, Yarib, Zéraj y Saúl.
25Descendientes de Saúl fueron Salún, el hijo de este, Mismá, y el de este, Mibsán.
26Descendientes de Mismá fueron su hijo Jamuel; el de este, Zacur, y el de este, Semeí.
27Semeí tuvo dieciséis hijos y seis hijas, pero sus hermanos tuvieron pocos hijos y sus clanes no se multiplicaron como los de los hijos de Judá.
28Habitaban en Beerseba, Moladá, Jasar Sual,
29Bilá, Esen y Tolad,
30Batuel, Jormá, Sicelag,
31Bet Marcabot, Jasar, Susín, Bet Birí y Saaráin. Estas fueron sus ciudades hasta el reinado de David.
32También sus aldeas, es decir, Etán, Ayin, Rimón, Toquén y Asan; en total, cinco poblados,
33y todas las aldeas del entorno de aquellos poblados hasta Baal. Estos fueron sus lugares de residencia, y su genealogía es la siguiente:
34Mesobab, Yamlec, Yosá, hijo de Amasías,
35Joel, Jehú, hijo de Josibías, hijo de Seraías, hijo de Asiel;
36Eljoenay, Jacobá, Yesojaías, Asaías, Adiel, Yesimiel y Benaías,
37Zizá, hijo de Sifí, hijo de Alón, hijo de Yedayas, hijo de Simrí, hijo de Semaías.
38Estos, citados por su nombre, fueron jefes de sus clanes y sus familias se multiplicaron sobremanera.
39Desde la entrada de Guedor se dirigieron hacia el oriente del valle en busca de pastos para sus ganados.
40Hallaron pastos enjundiosos y buenos, y una tierra extensa, tranquila y apacible, cuyos habitantes habían sido los camitas.
41Estos, cuyos nombres hemos consignado anteriormente, vinieron en el tiempo de Ezequías, rey de Judá, y destruyeron las tiendas y a los meunitas que allí encontraron, consagrándolos al anatema hasta el día de hoy; se establecieron en su lugar, pues allí había pastos para sus ganados.
42Quinientos simeonitas se encaminaron al monte Seír mandados por Pelatías, Nearías, Refaías y Uziel, hijos de Yisí;
43derrotaron a los supervivientes de Amalec y se establecieron allí hasta el día de hoy.
2 Corintios 10
1Yo, Pablo, en persona, tan cobarde de cerca y tan valiente de lejos, os ruego por la mansedumbre y mesura de Cristo:
2os pido que me ahorréis tener que mostrarme valiente cuando esté entre vosotros, con la intrepidez con que pienso enfrentarme a esos que opinan que nos comportamos según la carne.
3Pues, aunque procedemos como quien vive en la carne, no militamos según la carne,
4ya que las armas de nuestro combate no son carnales; es Dios quien les da la capacidad para derribar torreones;
5deshacemos sofismas y cualquier baluarte que se alce contra el conocimiento de Dios y reducimos los entendimientos a cautiverio para que se sometan a la obediencia de Cristo.
6Además, estamos dispuestos a castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea completa.
7¡Mirad las cosas de frente! Si alguno cree ser de Cristo, que lo reconsidere y verá que, si él es de Cristo, también nosotros lo somos.
8E incluso si me gloriara más de lo debido de la autoridad que nos dio el Señor para construir vuestra comunidad y no para destruirla, no me avergonzaría.
9Pues no quiero aparecer como quien os mete miedo con las cartas.
10«Porque las cartas —dicen— son duras y severas, pero su presencia física es raquítica y su palabra despreciable».
11Considere ese tal que lo que somos de palabra por carta estando ausentes, lo seremos con los hechos cuando estemos presentes.
12No nos atrevemos a equipararnos ni a compararnos con algunos de los que se recomiendan a sí mismos. Ellos, al medirse de acuerdo con la opinión propia y al compararse consigo mismos, actúan sin sentido.
13Nosotros, por el contrario, no nos gloriaremos desmesuradamente, sino según la medida de la norma que Dios mismo nos ha asignado al hacernos llegar incluso hasta vosotros.
14Pues no nos extralimitamos, como si no hubiéramos llegado incluso hasta vosotros; de hecho, fuimos los primeros en llegar hasta vosotros con el Evangelio de Cristo.
15Tampoco nos gloriamos más allá de la medida adecuada con sudores ajenos; esperamos más bien que, al crecer vuestra fe, podamos crecer aún más entre vosotros según nuestra medida,
16hasta el punto de anunciar el Evangelio más allá de vosotros, aunque sin gloriarnos en territorio ajeno por trabajos ya realizados.
17El que se gloría, que se gloríe en el Señor,
18porque no está aprobado el que se recomienda a sí mismo, sino aquel a quien el Señor recomienda.