Rezar en familia
Para rezar juntos en casa: al levantarse, al comer, al acostar a los niños, en los días especiales y por toda la familia.
Cuando la familia reza unida
Rezar juntos es abrir a Jesús la puerta de casa. No hace falta saber mucho ni tener mucho tiempo: basta reunirse unos minutos y hablarle con sencillez, darle gracias, pedirle por los nuestros y ponernos en sus manos. Él mismo lo prometió:
«Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
Y a Dios le agrada: la Iglesia enseña que la vida de una familia cristiana, también su oración en común, se hace ofrenda «aceptable a Dios por Jesucristo» (san Juan Pablo II, Familiaris consortio, 59).
«La plegaria familiar tiene características propias. Es una oración hecha en común, marido y mujer juntos, padres e hijos juntos.»
Empezad hoy, aunque sea con un avemaría: elegid abajo un momento del día.
Para encomendar a Dios a toda la casa: los esposos, los hijos, los abuelos.
Por la familia
Por la familia
Defiende, Señor, te rogamos, por la intercesión de la Santísima Virgen María, esta familia de toda adversidad; y pues de todo corazón se postra ante ti, protégela propicio y clemente contra todos los fraudes de sus enemigos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Por la familia
Santísima Trinidad, fuente de todo amor, habita en nuestra familia. Enséñanos a escucharnos con paciencia, a perdonarnos de corazón, a compartir con generosidad y a permanecer unidos en la prueba. Que nuestro hogar sea escuela de fe, refugio del débil, mesa abierta al necesitado y lugar donde tu nombre sea bendecido. Amén.
Para pedir la paz y la unión
Oh Dios, que das la paz y que amas la caridad: da a tus siervos unión verdadera y conformidad completa con tu santa voluntad, para que nos libremos de todas las tentaciones que nos asaltan. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Por los hijos
Oración de los padres por sus hijos
Padre celestial, de Ti hemos recibido a nuestros hijos. Te los confiamos: protégelos en el cuerpo y en el alma, conserva limpia su fe, dales buenos amigos y maestros, y muéstrales la vocación a la que los llamas. Concédenos educarlos con ternura y firmeza, corregirlos sin herirlos y enseñarles, sobre todo con el ejemplo, a amar a Jesucristo y servir al prójimo. Amén.
Por los esposos
Por los esposos
Señor Jesús, que santificaste la vida de familia en Nazaret, conserva unidos a los esposos en la fidelidad y en la paz. Renueva cada día su entrega, ayúdalos a llevar juntos las cargas, a alegrarse con el bien del otro y a ser pacientes en sus diferencias. Haz fecundo su amor y conviértelo en signo de tu alianza con la Iglesia. Amén.
Por el hogar
Oración por el hogar
Visita, Señor, esta casa y aleja de ella toda asechanza del enemigo. Habiten en ella tus santos ángeles, nos guarden en paz y descienda siempre sobre nosotros tu bendición. Que aquí se acoja al que llega, se consuele al triste, se comparta el pan y se invoque con fe el nombre de Jesús. Amén.
Propuesta de la parroquia · La bendición de la casa la da el sacerdote o el diácono: pedidla en la parroquia.