Llena de gracia
Lc 1,26-38
Lectura del día
Lee despacio Lc 1,26-38. Detente en la frase que más te interpele, permanece en silencio con la Inmaculada y anota una llamada concreta para hoy.
Punto de meditación
Llena de gracia (Lc 1,26-38). Pide hoy la gracia de pertenecer del todo a la Inmaculada. Reconoce un rincón de tu vida que aún no le has entregado y ponlo hoy en sus manos.
Oraciones de esta fase
Oración a la Inmaculada (Militia Immaculatae)
Oh Inmaculada, Reina del cielo y de la tierra, refugio de los pecadores y Madre nuestra amorosísima, a quien Dios ha querido confiar todo el orden de la misericordia: yo, indigno pecador, me postro a tus pies y te suplico que me recibas enteramente como cosa y propiedad tuya. Haz de mí, de todas mis facultades, de mi vida, muerte y eternidad, cuanto te agrade. Dispón de mí como quieras para que, por tus manos purísimas y misericordiosísimas, se cumpla en las almas el Reino del Corazón de Jesús. Amén.
Acordaos (Memorare)
Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorado tu asistencia y reclamado tu socorro, haya sido abandonado de ti. Animado con esta confianza, a ti también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante ti. No deseches mis súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén.