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Novena a Nuestra Señora de Chiquinquirá

Fiesta el 9 de julio · Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá (Colombia)

Nueve días de oración con Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia, signo de un Dios que renueva lo deteriorado.

Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá (Boyacá, Colombia)
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Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

En Chiquinquirá (Boyacá, Colombia) se venera a Nuestra Señora del Rosario, patrona de Colombia. Su imagen es un lienzo pintado hacia 1562 por Alonso de Narváez, que representa a la Virgen del Rosario entre san Antonio de Padua y san Andrés apóstol. Con el tiempo el lienzo se deterioró y fue retirado; pero, según una tradición venerada por la Iglesia, el 26 de diciembre de 1586, ante María Ramos, que lo cuidaba con devoción, la imagen se «renovó», recuperando sus colores y su brillo. De aquel signo nació la gran devoción del pueblo colombiano. La imagen fue coronada canónicamente el 9 de julio de 1919, por decreto de san Pío X, y su santuario fue elevado a basílica en 1927; san Juan Pablo II peregrinó a ella en 1986. Su fiesta se celebra el 9 de julio.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Virgen de Chiquinquirá en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, Señora del Rosario, nos enseña a contemplar el rostro de Cristo.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia.
  • Lugar: Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá (Boyacá, Colombia); diócesis de Chiquinquirá; ligada a los dominicos.
  • Imagen: lienzo pintado hacia 1562 por Alonso de Narváez, con la Virgen del Rosario entre san Antonio de Padua y san Andrés.
  • La renovación: según la tradición venerada por la Iglesia, el lienzo deteriorado se renovó el 26 de diciembre de 1586 ante María Ramos.
  • Estado eclesial: imagen coronada canónicamente el 9 de julio de 1919 (decreto de san Pío X); santuario elevado a basílica por Pío XI en 1927; visita de san Juan Pablo II en 1986.
  • Fiesta: 9 de julio. No confundir con Nuestra Señora de Chiquinquirá de Maracaibo (Venezuela), advocación distinta.

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Virgen de Chiquinquirá no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la contemplación. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate con recogimiento. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, un rosario en las manos, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por la paz de tu país y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de Chiquinquirá nos lleva al Rosario y a la esperanza de que Dios renueva lo que parecía perdido.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión, y reza cada día una parte del Rosario. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Virgen de Chiquinquirá no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a Nuestra Señora de Chiquinquirá.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que renuevas cuanto el tiempo y el pecado deterioran y nos das en la Virgen del Rosario una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Concédenos, por su intercesión, dejar que renueves nuestro corazón, contemplar en el Rosario los misterios de Cristo y trabajar por la paz; y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — La Señora del Rosario

Memoria histórica

La imagen de Chiquinquirá representa a la Virgen del Santo Rosario. Bajo esta advocación, el pueblo colombiano ha aprendido a rezar y a contemplar, con María, los misterios de la vida de Cristo.

Meditación

El Rosario es «el Evangelio meditado con María»: recorriendo sus misterios, contemplamos con ella la vida, muerte y resurrección de su Hijo. No es repetición vacía, sino oración serena del corazón, al alcance de todos. En un santuario del Rosario, la Madre nos invita a tomar en las manos esta oración humilde y poderosa que nos configura con Cristo. Pedir la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá es pedir amor al Rosario y fidelidad para rezarlo.

Palabra de Dios sugerida

«María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón» (Lucas 2,19).

Propósito

Rezaré hoy una parte del Rosario, deteniéndome con calma en cada misterio junto a María.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, Señora del Rosario, enséñanos a contemplar contigo los misterios de Cristo. Que el Rosario sea nuestra oración de cada día. Intercede por nosotros ante tu Hijo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — Dios renueva lo deteriorado

Memoria histórica

El lienzo de Chiquinquirá se había deteriorado y desechado; sin embargo, según la tradición venerada por la Iglesia, se renovó recuperando sus colores. El pueblo vio en ello un signo del poder de Dios, que restaura lo perdido.

Meditación

Lo que para los hombres estaba desgastado y sin valor, Dios lo renovó. Así obra el Señor con las almas: por muy deteriorado que esté un corazón por el pecado, el desánimo o las heridas de la vida, Dios puede renovarlo y devolverle la belleza. «Hago nuevas todas las cosas», dice el Señor. Nadie está tan gastado que Dios no pueda restaurarlo, si se deja renovar por su gracia. Pedir la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá es pedir que Dios renueve nuestro corazón cansado o herido.

Palabra de Dios sugerida

«Mirad, hago nuevas todas las cosas» (Apocalipsis 21,5).

Propósito

Presentaré hoy a Dios una parte «deteriorada» de mi vida, pidiéndole que la renueve con su gracia.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, ante cuya imagen renovada creemos que Dios restaura lo perdido, alcánzanos dejar que renueve nuestro corazón. Que nada esté tan gastado que su gracia no lo recobre. Ruega por nosotros. Amén.

Día tercero — La belleza recuperada

Memoria histórica

La imagen recuperó sus colores y su brillo. En esa belleza restaurada, la piedad ha visto un signo de la dignidad que Dios devuelve a quien acude a Él.

Meditación

El pecado afea el alma y le hace perder su belleza original, la de la imagen de Dios en nosotros. Pero la gracia, especialmente en el sacramento de la Reconciliación, devuelve al alma su hermosura y su dignidad de hija de Dios. Como el lienzo recobró sus colores, el corazón perdonado recobra la paz y la alegría. Pedir la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá es pedir la gracia de la conversión, que devuelve al alma su belleza.

Palabra de Dios sugerida

«Lávame y quedaré más blanco que la nieve» (Salmo 51,9).

Propósito

Me examinaré hoy y me propondré acercarme al sacramento de la Reconciliación, para recobrar la belleza del alma.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, cuya imagen recobró su belleza, alcánzanos la gracia de la conversión, que devuelve al alma su hermosura de hija de Dios. Ruega por nosotros. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

A la Virgen de Chiquinquirá acuden desde hace siglos, con fe, los enfermos y afligidos de Colombia, encomendándole su dolor y el de sus seres queridos, seguros del amparo de la Madre.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — Una fe que une a los pueblos

Memoria histórica

La tradición cuenta que la renovación del lienzo fue vista por gentes sencillas, españolas e indígenas juntas. Desde el principio, la devoción de Chiquinquirá reunió a personas de distinta condición ante una misma Madre.

Meditación

María es Madre de todos, y su amor no hace distinción de razas ni de clases: bajo su manto, pobres y ricos, de todos los orígenes, se reconocen hermanos, hijos del mismo Padre. En un mundo de divisiones, la devoción mariana verdadera une y hermana. «Todos sois uno en Cristo Jesús.» Pedir la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá es pedir por la unidad y la fraternidad, superando todo desprecio y toda división.

Palabra de Dios sugerida

«Ya no hay judío ni griego… todos sois uno en Cristo Jesús» (Gálatas 3,28).

Propósito

Trataré hoy con igual respeto a todos y daré un paso de fraternidad con alguien distinto a mí.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, Madre que reúnes a los pueblos, alcánzanos la unidad y la fraternidad. Que nos reconozcamos hermanos, hijos del mismo Padre. Ruega por nosotros. Amén.

Día sexto — Esperanza y paz para la patria

Memoria histórica

Cuando san Juan Pablo II peregrinó a Chiquinquirá en 1986, oró de rodillas ante la imagen por la paz de Colombia. La Patrona es invocada como Madre de la reconciliación y la esperanza de su pueblo.

Meditación

La paz verdadera es don de Dios y nace de corazones reconciliados con Él y entre sí. Donde ha habido violencia y dolor, solo el perdón, obra ardua y valiente, abre camino a la sanación. María, Madre de todos, intercede por la paz de los pueblos y de las familias divididas, y sostiene la esperanza de un futuro reconciliado. Pedir la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá es pedir el don de la paz para la patria y un corazón capaz de perdonar.

Palabra de Dios sugerida

«La paz os dejo, mi paz os doy» (Juan 14,27).

Propósito

Rezaré hoy por la paz de mi país y daré un paso de reconciliación con alguien.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, Madre de la reconciliación, alcánzanos el don de la paz para nuestra patria y un corazón que perdone. Ruega por nosotros. Amén.

Día séptimo — Reina coronada y Madre

Memoria histórica

El 9 de julio de 1919, por decreto de san Pío X, la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá fue coronada canónicamente en Bogotá. La Iglesia reconoció así la realeza maternal de esta Madre, patrona de Colombia.

Meditación

María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de Chiquinquirá no la ensalza por poder terreno, sino que confiesa su dignidad de Madre de Dios. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.

Palabra de Dios sugerida

«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).

Propósito

Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, Reina coronada y Madre de Colombia, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Colombia, la devoción a la Virgen de Chiquinquirá se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han rezado juntas el Rosario y han peregrinado a su basílica como quien vuelve a casa de la Madre.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo, y el Rosario rezado en casa las mantiene unidas en torno a ella. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia, a ser posible el Rosario juntos, y tendré un gesto de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Envío a la vida

Memoria histórica

La novena culmina en la fiesta del 9 de julio, cuando Colombia honra a su Patrona. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada y la certeza de que Dios renueva cuanto se le confía.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Sabiendo que Dios renueva lo deteriorado, somos enviados a vivir con esperanza, a dejarnos renovar y a llevar a Cristo a los demás. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver transformados, con el Rosario en la mano. Nuestra Señora de Chiquinquirá nos precede como Madre y como esperanza.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Nuestra Señora de Chiquinquirá, que nos muestras a un Dios que renueva, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, con el Rosario en la mano, lleguemos a tu Hijo, hasta el puerto eterno. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Patrona de Colombia, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, Señora del Rosario y signo de la renovación que Dios obra, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a la Iglesia, a Colombia, a los enfermos, a las familias, alcanza la paz a tu pueblo y ampara a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen del Rosario, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
  • Por Colombia y por el santuario de Chiquinquirá, para que la devoción a la Patrona fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por los corazones deteriorados por el pecado o el desánimo, para que se dejen renovar por la gracia de Dios. Roguemos al Señor.
  • Por la paz y la reconciliación de los pueblos, de modo especial donde ha habido violencia. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que Nuestra Señora de Chiquinquirá los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.