Novena a Nuestra Señora de Salas
Romería el primer domingo de mayo · Santuario de Nuestra Señora de Salas (Huesca)
Nueve días de oración con Nuestra Señora de Salas, la Virgen de las huertas de Huesca cantada por los reyes en las Cantigas de Alfonso X, Madre de los que trabajan la tierra.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de Salas, la Virgen cantada por los reyes
A las afueras de Huesca, en la zona de huertas de Almériz, se alza el santuario de Nuestra Señora de Salas, uno de los más célebres y venerados de Aragón. Fue edificado hacia el año 1200 por iniciativa de la reina Doña Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón, sobre un lugar antes dedicado a Santa María de la Huerta. En su retablo se veneran dos imágenes medievales, la Virgen de Salas y la Virgen de la Huerta. Su fama de milagros fue tan grande en la Edad Media que el rey Alfonso X el Sabio le dedicó una veintena de sus Cantigas de Santa María, más que a casi ninguna otra advocación. Devoción de reyes y, sobre todo, de los sencillos hortelanos, su gran romería se celebra el primer domingo de mayo.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Salas en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, alabada por reyes y sencillos, nos conduce siempre a Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de Salas, de honda devoción en Huesca, especialmente entre los hortelanos.
- Lugar: santuario de Nuestra Señora de Salas, a las afueras de Huesca, en la zona de huertas de Almériz (Aragón, España).
- Marco eclesial: diócesis de Huesca.
- Imagen: talla mariana medieval del siglo XIII, de la Virgen con el Niño; en el retablo del santuario se venera junto a la Virgen de la Huerta.
- Santuario: templo edificado hacia el año 1200 por la reina Doña Sancha, con portada de arquivoltas y rosetón de raíz románica y reconstrucción del siglo XVIII; Monumento Histórico-Artístico.
- Fama y fiesta: sus milagros medievales fueron cantados por Alfonso X el Sabio en una veintena de las Cantigas de Santa María. Romería principal el primer domingo de mayo.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Salas no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien acude al santuario de las huertas para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que trabajan la tierra y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de Salas, cantada por los siglos, nos enseña a alabar a Dios con toda la vida.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Salas no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de Salas.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Salas. Concédenos, por su intercesión, alabarte con toda la vida, poner al servicio del bien cuanto somos y tenemos, y confiar en tu auxilio como los peregrinos de todos los tiempos; y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — Una reina al servicio de Dios
Memoria histórica
El santuario de Salas fue edificado hacia el año 1200 por la reina Doña Sancha, que puso su poder y su riqueza al servicio de la Madre de Dios, levantándole una casa a las afueras de Huesca. Una reina que reinó sirviendo a la Virgen.
Meditación
Todo lo que tenemos —poder, bienes, talentos— es don de Dios y ha de ponerse a su servicio y al del prójimo. Doña Sancha enseña que la verdadera nobleza no está en acumular para sí, sino en dar y edificar el bien. María misma cantó que Dios «enaltece a los humildes». Pedir la intercesión de la Señora de Salas es pedir un corazón generoso, que ponga cuanto tiene al servicio de Dios y de los demás.
Palabra de Dios sugerida
«Habéis recibido gratis; dad gratis» (Mateo 10,8).
Propósito
Pondré hoy un don mío —tiempo, dinero o talento— al servicio de alguien que lo necesite.
Oración del día
Señora de Salas, a quien una reina edificó una casa, enséñanos a poner cuanto somos y tenemos al servicio de Dios y del prójimo. Que no acumulemos para nosotros, sino que demos con generosidad. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La fe hecha canto
Memoria histórica
Tan grande fue la fama de la Virgen de Salas que el rey Alfonso X el Sabio le dedicó una veintena de sus Cantigas de Santa María, poemas cantados en honor de la Virgen. La devoción a esta Madre se hizo música y poesía.
Meditación
La fe brota naturalmente en canto: quien ama a Dios lo alaba. María misma cantó el Magníficat, la más hermosa alabanza de una criatura. El canto sagrado eleva el corazón y, como decía san Agustín, «quien canta, ora dos veces». Pedir la intercesión de la Señora de Salas es pedir un corazón que sepa alabar a Dios con gozo, y hacer de la belleza —la música, la poesía, el arte— un camino que lleve a Él.
Palabra de Dios sugerida
«Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles» (Salmo 149,1).
Propósito
Alabaré hoy a Dios con un canto o una oración de alabanza, dándole gracias por sus dones.
Oración del día
Señora de Salas, cantada por reyes y por el pueblo, enséñanos a alabar a Dios con toda la vida y a hacer de la belleza un camino hacia Él. Que nuestro corazón cante su amor. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — Madre de los que trabajan la tierra
Memoria histórica
El santuario de Salas se alza entre las huertas de Huesca, y son los hortelanos —los que trabajan la tierra— quienes más devoción le guardan. La advocación misma nació ligada a «Santa María de la Huerta».
Meditación
María conoce el trabajo y la tierra: vivió en un pueblo pequeño, en una familia sencilla de artesanos y labradores. No se avergüenza de los humildes ni del sudor del trabajo; al contrario, lo bendice. El fruto de la huerta, don de Dios y del esfuerzo del hombre, es imagen del fruto que Dios espera de nuestra vida. Pedir la intercesión de la Señora de Salas es pedir por los que trabajan la tierra y aprender a ofrecer a Dios el trabajo de cada día.
Palabra de Dios sugerida
«Ni el que planta ni el que riega valen algo, sino Dios, que hace crecer» (1 Corintios 3,7).
Propósito
Ofreceré hoy mi trabajo a Dios, haciéndolo con esmero, y daré gracias por el pan y el fruto de la tierra.
Oración del día
Señora de Salas, Madre de los que trabajan la tierra, bendice el esfuerzo de los labradores y el fruto de los campos. Enséñanos a ofrecer a Dios nuestro trabajo. Ruega por nosotros. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
En la Edad Media, la fama de milagros de la Virgen de Salas atraía a peregrinos de todo el norte de España, muchos de ellos enfermos que acudían buscando el auxilio de la Madre. Las Cantigas de Alfonso X recogen relatos de favores atribuidos a su intercesión.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Salas, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Refugio y auxilio de los que confían
Memoria histórica
Las Cantigas cuentan, entre otros relatos piadosos, el de una madre angustiada que suplicó a la Virgen de Salas por su hijo. Más allá de la letra de la leyenda, el santuario fue durante siglos refugio de cuantos acudían confiados a la Madre en sus penas.
Meditación
La antigua oración cristiana canta: «Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas que te dirigimos en la necesidad». María es refugio porque nos lleva a Cristo, en quien hallamos amparo seguro. Los peregrinos de Salas confiaban en que la Madre no desoye a sus hijos. Pedir la intercesión de la Señora de Salas es acudir a ella con esa misma confianza filial, seguros de que presenta nuestras súplicas ante su Hijo.
Palabra de Dios sugerida
«Acerquémonos con confianza al trono de la gracia, para alcanzar misericordia» (Hebreos 4,16).
Propósito
Confiaré hoy a la Virgen, con fe de hijo, una angustia concreta, seguro de que la lleva ante Dios.
Oración del día
Señora de Salas, refugio de cuantos acuden confiados, acógenos bajo tu amparo y lleva ante tu Hijo nuestras súplicas. Que nunca perdamos la confianza en Dios. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — La piedad que atraviesa los siglos
Memoria histórica
Desde los reyes medievales —Sancha, Jaime I, Pedro IV— hasta los sencillos hortelanos de hoy, la devoción a la Virgen de Salas ha permanecido viva durante más de ocho siglos, transmitida de generación en generación.
Meditación
Una devoción que perdura ocho siglos, que pasa de reyes a labradores y de padres a hijos, proclama que la fe no muere. No depende de una época ni de una clase social: es de todos, porque todos somos hijos de la misma Madre y del mismo Dios. Pedir la intercesión de la Señora de Salas es dar gracias por la fe recibida de nuestros mayores y comprometernos a transmitirla íntegra a los que vienen detrás.
Palabra de Dios sugerida
«Lo que oíste de mí, confíalo a hombres fieles, capaces de enseñarlo a otros» (2 Timoteo 2,2).
Propósito
Transmitiré hoy la fe con un gesto sencillo: rezar con un hijo o un nieto, o contar por qué creo.
Oración del día
Señora de Salas, venerada por reyes y por sencillos a lo largo de los siglos, haz que la fe recibida de nuestros mayores no se pierda, sino que la entreguemos a los que vienen. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Madre y Reina humilde
Memoria histórica
Aunque reyes y reinas honraron a la Virgen de Salas, su devoción más fiel ha sido siempre la de la gente humilde de las huertas. Ante ella, grandes y pequeños se han sabido hijos de la misma Madre.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». Ni el favor de los reyes de la tierra la hace grande, sino su humildad de esclava del Señor. Ante ella, todos somos iguales: hijos que necesitan a su Madre. Honrar a María es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora de Salas, Madre y Reina venerada por reyes y por sencillos, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Huesca, la devoción a Salas se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han rezado juntos y han acudido a la romería de mayo como quien vuelve a casa. El santuario de las huertas ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Salas, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena mira a la romería del primer domingo de mayo, cuando Huesca acude al santuario de Salas a honrar a su Madre. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a la Virgen.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Salas, cantada por los siglos, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, alabándole con toda la vida.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Salas, que congregas a Huesca en tu santuario de las huertas, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, alabemos a Dios con toda nuestra vida. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de Salas, venerada en tu santuario de las huertas de Huesca, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, alabada por reyes y sencillos, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Huesca, a los que trabajan la tierra, a la Iglesia que peregrina y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Huesca y por cuantos custodian el santuario de Salas, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los que trabajan la tierra y por cuantos nos dan el pan de cada día, para que Dios bendiga su esfuerzo y sus frutos. Roguemos al Señor.
- Por los artistas y músicos, para que, como los que cantaron a la Virgen de Salas, pongan la belleza al servicio de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Salas los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.