Novena a la Mare de Déu del Vinyet (Sitges)
Fiesta el 5 de agosto · Aplec del Vinyet · Santuario de la Mare de Déu del Vinyet (Sitges)
Nueve días de oración con la Mare de Déu del Vinyet, la Virgen del viñedo y del mar de Sitges, estrella de los marineros, en su santuario junto al Mediterráneo.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Mare de Déu del Vinyet, la Virgen del viñedo y del mar de Sitges
En Sitges, villa marinera de la comarca del Garraf (Barcelona), junto al mar y en tierras que fueron de viñedo, se alza el santuario de la Mare de Déu del Vinyet, la advocación mariana más querida y venerada de la villa. Su nombre —«Vinyet», viñedo— recuerda las viñas donde, según la tradición, se halló la imagen enterrada bajo una cepa. La talla original era románica, de finales del siglo XII; dañada sin remedio en 1936, hoy se venera una fiel réplica del escultor sitgetano Pere Jou. El templo actual, dieciochesco, se bendijo en 1733. Villa de mar, Sitges ha honrado siempre a esta Virgen como protectora de sus marineros y pescadores: sus campanas auxiliaban a los que se perdían en la niebla, y junto a su camarín cuelgan exvotos de barcos salvados de la tormenta. Su fiesta se celebra el 5 de agosto.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora del Vinyet en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, estrella del mar, nos guía hacia el puerto seguro que es Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Mare de Déu del Vinyet (Nuestra Señora del Viñet), advocación mariana más venerada de Sitges, tenida por patrona y protectora de la villa.
- Lugar: santuario de la Mare de Déu del Vinyet, en Sitges (comarca del Garraf, provincia de Barcelona, Cataluña, España), junto al mar.
- Imagen: la talla original, de perfil románico, de unos 40 cm y de finales del siglo XII, quedó dañada sin reparación en 1936; hoy se venera una réplica del escultor Pere Jou, hacia 1950.
- Nombre: «Vinyet» significa viñedo, por las viñas del entorno donde, según la tradición, se halló la imagen.
- Santuario: templo dieciochesco (construido en 1727 y bendecido el 2 de agosto de 1733), de tres naves, sobre una ermita anterior documentada desde el siglo XII.
- Fiesta y devoción: fiesta principal el 5 de agosto, con el Aplec del Vinyet; honda devoción marinera, con exvotos de barcos salvados de la tormenta.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora del Vinyet no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien se acerca al santuario junto al mar para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por las gentes del mar y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción del Vinyet, viña del Señor y estrella del mar, nos enseña a dar fruto en Dios y a confiar en la travesía de la vida.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora del Vinyet no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a la Mare de Déu del Vinyet.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de la Mare de Déu del Vinyet. Concédenos, por su intercesión, permanecer unidos a Cristo, la vid verdadera, para dar fruto abundante, y atravesar sin naufragar el mar de la vida; y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — Hallada bajo la cepa
Memoria histórica
Cuenta la piadosa tradición que un hombre humilde, trabajando las viñas, halló la imagen de la Virgen enterrada bajo una cepa. De aquel viñedo tomó su nombre la advocación: «del Vinyet». Es relato devoto, no crónica histórica, pero encierra un mensaje hermoso.
Meditación
Dios revela sus tesoros en lo escondido y a los humildes: fue un trabajador sencillo quien encontró la imagen entre las viñas. Y la viña es, en la Escritura, imagen del pueblo de Dios y de la vida que fructifica. Pedir la intercesión de la Señora del Vinyet es pedir ojos que sepan descubrir a Dios en lo escondido y en lo cotidiano, y un corazón humilde y trabajador que dé fruto.
Palabra de Dios sugerida
«El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo» (Mateo 13,44).
Propósito
Buscaré hoy a Dios en lo escondido de mi trabajo cotidiano, haciéndolo con amor y humildad.
Oración del día
Señora del Vinyet, hallada entre las viñas por manos humildes, enséñanos a descubrir a Dios en lo escondido y a dar fruto en nuestro trabajo. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — Permanecer en la vid
Memoria histórica
El nombre «Vinyet», el viñedo, evoca de modo natural una de las imágenes más hermosas del Evangelio: la vid y los sarmientos. En tierra de viñas se venera a la Madre que nos conduce a Cristo, la vid verdadera.
Meditación
Jesús se llamó a sí mismo «la vid verdadera», y a nosotros los sarmientos: solo unidos a Él damos fruto; separados de Él, nos secamos. María, la primera y más unida a su Hijo, nos enseña a permanecer en Cristo por la oración, los sacramentos y la caridad. Pedir la intercesión de la Señora del Vinyet es pedir no separarnos nunca de la vid que da la vida, para dar fruto abundante.
Palabra de Dios sugerida
«Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto» (Juan 15,5).
Propósito
Cuidaré hoy mi unión con Cristo con un rato de oración y, si puedo, con la comunión.
Oración del día
Señora del Vinyet, que nos llevas a Cristo, la vid verdadera, haz que permanezcamos unidos a Él para dar mucho fruto. Que nunca nos separemos de tu Hijo. Ruega por nosotros. Amén.
Día tercero — Estrella del mar
Memoria histórica
Sitges es villa de mar, y sus marineros y pescadores han honrado siempre a la Mare de Déu del Vinyet como protectora en las travesías. Las campanas de su santuario servían de auxilio a los que se perdían en la niebla, y sus exvotos recuerdan barcos salvados de la tormenta.
Meditación
La tradición cristiana llama a María «estrella del mar», la que orienta al navegante hacia el puerto seguro que es Cristo. En medio de las olas de la vida, ella nos señala el rumbo, y su campana —como su intercesión— nos llama y nos guía en la niebla. Pedir la intercesión de la Señora del Vinyet es pedir que, en las travesías inciertas, no perdamos el rumbo ni la confianza.
Palabra de Dios sugerida
«Se alegraron de aquella bonanza, y él los condujo al puerto deseado» (Salmo 107,30).
Propósito
Confiaré hoy a la Virgen una «travesía» difícil de mi vida y rezaré por los que trabajan en el mar.
Oración del día
Señora del Vinyet, estrella del mar, guía nuestra barca hacia el puerto seguro que es tu Hijo. Ampara a las gentes del mar y no dejes que perdamos el rumbo en las tormentas de la vida. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Durante siglos, los sitgetanos han acudido al santuario del Vinyet con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, entre exvotos y velas, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora del Vinyet, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — La gratitud de los salvados
Memoria histórica
Junto al camarín del Vinyet cuelgan exvotos: modelos y pinturas de barcos salvados de naufragios y tormentas, ofrecidos por los marineros de Sitges y por los «americanos» que cruzaban el océano. Son testimonio agradecido de quienes se sintieron socorridos.
Meditación
El exvoto es la gratitud hecha ofrenda: quien ha sido salvado no lo olvida, sino que da gracias. En el Evangelio, de diez leprosos curados solo uno volvió a agradecer, y Jesús lo alabó. La ingratitud entristece; la gratitud alegra el corazón y honra a Dios. Pedir la intercesión de la Señora del Vinyet es pedir un corazón agradecido, que reconozca los favores de Dios y sepa darle gracias con la vida.
Palabra de Dios sugerida
«¿No han quedado limpios los diez?… ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?» (Lucas 17,17-18).
Propósito
Haré hoy memoria agradecida de un favor recibido de Dios y le daré gracias con una obra concreta.
Oración del día
Señora del Vinyet, a quien tantos salvados ofrecieron su gratitud, enséñanos a ser agradecidos con Dios y a no olvidar sus favores. Que le demos gracias con la vida. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — La fe que renace de la prueba
Memoria histórica
La antigua imagen románica del Vinyet, venerada durante siglos, quedó dañada sin remedio en 1936. Y, sin embargo, la devoción de Sitges no se apagó: un escultor de la villa talló una nueva imagen, y el santuario siguió siendo casa de la Madre.
Meditación
La destrucción pudo con la talla, pero no con la fe, porque esta no se apoya en un objeto, sino en Dios, que no puede ser destruido. La devoción del Vinyet se rehízo, como se rehace la esperanza cristiana, fundada en Cristo resucitado. Pedir la intercesión de la Señora del Vinyet es pedir una fe que sepa renacer tras las pérdidas y reconstruir con esperanza lo que la adversidad derriba.
Palabra de Dios sugerida
«Aunque nuestro hombre exterior se va desmoronando, el interior se renueva de día en día» (2 Corintios 4,16).
Propósito
Ante algo roto o perdido en mi vida, haré hoy un acto de esperanza y volveré a empezar.
Oración del día
Señora del Vinyet, cuya devoción renació tras la pérdida de tu antigua imagen, alcánzanos una fe que renazca de toda prueba. Que nuestra esperanza se funde en Cristo resucitado. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Madre y Reina de su pueblo
Memoria histórica
La Mare de Déu del Vinyet es la advocación más querida de Sitges, venerada como Madre y protectora de la villa. Cada verano, el Aplec del Vinyet reúne a los sitgetanos en su santuario para honrarla.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». No reina por poder terreno, sino por su humildad de esclava del Señor. Que una villa entera la venere como Madre muestra cómo la fe une a un pueblo en torno a ella y, por ella, a Cristo. Honrar a María es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora del Vinyet, Madre y Reina de tu pueblo, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Sitges, la devoción al Vinyet se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han rezado juntos y han acudido al Aplec como quien vuelve a casa. El santuario junto al mar ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora del Vinyet, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena mira a la fiesta del 5 de agosto y al Aplec del Vinyet, cuando Sitges honra a su Madre. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a la Virgen.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora del Vinyet, estrella del mar y viña del Señor, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, unidos a Cristo para dar fruto.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora del Vinyet, que congregas a Sitges en tu santuario junto al mar, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti y unidos a tu Hijo, demos mucho fruto. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Mare de Déu del Vinyet, venerada en tu santuario junto al mar de Sitges, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, estrella del mar y viña del Señor, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Sitges, a las gentes del mar, a la Iglesia que peregrina y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Sitges y por cuantos custodian el santuario del Vinyet, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por las gentes del mar y por cuantos atraviesan tempestades en su vida, para que la Virgen los guíe al puerto seguro. Roguemos al Señor.
- Por un corazón agradecido en todos nosotros, para que reconozcamos los favores de Dios y le demos gracias con la vida. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora del Vinyet los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.