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Novena a Nuestra Señora de la Cabeza (Motril)

Fiesta el 15 de agosto (Asunción) · Patrona de Motril (coronada en 2000) · Santuario del Cerro de la Virgen

Nueve días de oración con Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Motril, estrella del mar, coronada canónicamente en el año 2000, en su santuario del cerro sobre la ciudad.

Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, en Motril (Granada)
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Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Motril

Sobre el Cerro de la Virgen, que domina la ciudad de Motril (Granada) con vistas al mar Mediterráneo y a su fértil vega, se alza el santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de la villa. El templo, obra del maestro Isidro de la Chica levantada entre 1631 y 1643, se asienta sobre las ruinas de una antigua fortaleza nazarí. Cuenta la piadosa tradición que la imagen llegó por mar y que, tras varios temporales frente a la costa, los navegantes entendieron que la Virgen quería quedarse en aquel lugar; por eso se le alzó una ermita en la colina. La imagen y el templo se perdieron en 1936 y fueron reconstruidos después. Coronada canónicamente en el año 2000 por el arzobispo de Granada, su gran día es el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción; y cada 13 de enero Motril renueva el voto hecho a su patrona por los terremotos de 1804.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de la Cabeza en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, estrella del mar, nos guía hacia el puerto seguro que es Cristo.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Motril (no confundir con la Virgen de la Cabeza de Andújar, que es otra advocación distinta).
  • Lugar: santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, en el Cerro de la Virgen sobre Motril (provincia de Granada, Andalucía, España).
  • Marco eclesial: archidiócesis de Granada.
  • Santuario: templo de planta de cruz latina, obra de Isidro de la Chica (1631-1643), sobre las ruinas de una fortaleza nazarí; destruido en 1936 y reconstruido, con camarín (1967) y retablo (1968) del escultor motrileño Manuel González Ligero.
  • Origen: según la tradición, la imagen llegó por mar y, tras los temporales frente a la costa, se entendió que la Virgen quería quedarse en Motril.
  • Coronación y fiestas: patrona de Motril desde 1635 y coronada canónicamente en el año 2000 por el arzobispo de Granada. Fiesta principal el 15 de agosto (Asunción), con procesión; y procesión del 13 de enero por el voto de los terremotos de 1804.

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de la Cabeza no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube al cerro, al santuario sobre el mar, para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por las gentes del mar y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de la Cabeza, la Virgen que quiso quedarse, nos enseña que María permanece siempre junto a su pueblo.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de la Cabeza no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a Nuestra Señora de la Cabeza.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de la Cabeza. Concédenos, por su intercesión, atravesar sin naufragar el mar de la vida, hallar amparo en la tribulación y confiar siempre en tu Providencia; y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — La Virgen que quiso quedarse

Memoria histórica

Cuenta la piadosa tradición que la imagen de la Cabeza llegó por mar y que, tras varios temporales frente a la costa de Motril, los navegantes comprendieron que la Virgen quería quedarse allí. Es relato devoto, no crónica histórica, pero encierra una hermosa verdad.

Meditación

Más allá del relato, la enseñanza es honda: María quiere quedarse junto a su pueblo, no pasar de largo. Desde la cruz, Cristo nos la entregó como Madre, y ella permanece con nosotros. No es una devoción de un día, sino una presencia constante. Pedir la intercesión de la Señora de la Cabeza es vivir en la certeza de que la Madre no nos abandona, sino que se queda a nuestro lado en cada tempestad.

Palabra de Dios sugerida

«Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa» (Juan 19,27).

Propósito

Recibiré hoy a María «en mi casa» con un gesto de devoción, sabiéndola presente a mi lado.

Oración del día

Señora de la Cabeza, que quisiste quedarte junto a tu pueblo, permanece siempre a nuestro lado en los temporales de la vida. Que nunca nos sintamos solos, teniéndote a ti por Madre. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — Estrella del mar

Memoria histórica

La devoción de la Cabeza está ligada al mar: la tradición la trae por las olas, su santuario mira al Mediterráneo, y las gentes de la mar de Motril la han honrado siempre como su protectora en las travesías.

Meditación

La tradición cristiana llama a María «estrella del mar», la que orienta al navegante hacia el puerto seguro que es Cristo. En medio de las olas de la vida, ella nos señala el rumbo. Los que viven del mar saben de tempestades, y por eso invocan a la Madre. Pedir la intercesión de la Señora de la Cabeza es pedir que, en las travesías inciertas de nuestra vida, no perdamos el rumbo ni la confianza.

Palabra de Dios sugerida

«Se alegraron de aquella bonanza, y él los condujo al puerto deseado» (Salmo 107,30).

Propósito

Confiaré hoy a la Virgen una «travesía» difícil de mi vida y rezaré por los que trabajan en el mar.

Oración del día

Señora de la Cabeza, estrella del mar, guía nuestra barca hacia el puerto seguro que es tu Hijo. Ampara a las gentes del mar y no dejes que perdamos el rumbo en las tormentas de la vida. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.

Día tercero — Sobre las ruinas, la fe permanece

Memoria histórica

El santuario de la Cabeza se levanta sobre las ruinas de una antigua fortaleza nazarí que dominaba Motril. Donde antes hubo un castillo de poder terreno, hoy se alza la casa de la Madre de Dios.

Meditación

Los imperios y las fortalezas de este mundo pasan; solo permanece lo que se edifica sobre Dios. Que el santuario se alce sobre unas ruinas es una parábola: lo humano se derrumba, pero la fe permanece y transforma. María, humilde, ocupa el lugar de los poderosos, porque Dios «derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes». Pedir la intercesión de la Señora de la Cabeza es pedir edificar la vida sobre lo que no pasa: sobre Cristo, roca firme.

Palabra de Dios sugerida

«El mundo y sus deseos pasan; pero el que cumple la voluntad de Dios permanece para siempre» (1 Juan 2,17).

Propósito

Examinaré hoy sobre qué edifico mi vida, y daré prioridad a lo que permanece: la fe, el amor, la caridad.

Oración del día

Señora de la Cabeza, cuyo santuario se alza sobre las ruinas de lo que pasa, enséñanos a edificar la vida sobre Cristo, roca firme. Que no pongamos el corazón en lo perecedero. Ruega por nosotros. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

Durante siglos, los motrileños han acudido a la Señora de la Cabeza con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Señora de la Cabeza, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — Amparo en la catástrofe

Memoria histórica

En 1804, unos terremotos sacudieron Motril y estuvieron a punto de destruir la población. El pueblo se encomendó a su patrona e hizo un voto; y cada 13 de enero, desde entonces, Motril renueva fielmente aquella promesa en acción de gracias.

Meditación

En la catástrofe y el miedo, el pueblo cristiano acude a la Madre. No como quien busca magia, sino como quien confía en Dios por medio de María. Y la gratitud fiel —el voto renovado cada año— enseña que quien recibe un don debe agradecerlo con obras. Pedir la intercesión de la Señora de la Cabeza es pedir amparo en las catástrofes de la vida y un corazón agradecido que no olvide los favores de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Invócame en el día del peligro; yo te libraré y tú me darás gloria» (Salmo 50,15).

Propósito

Daré hoy gracias a Dios por un peligro del que me libró, y cumpliré una promesa que le hice.

Oración del día

Señora de la Cabeza, amparo de Motril en el terremoto, socórrenos en las catástrofes de la vida y haznos agradecidos con Dios. Que cumplamos fielmente lo que le prometemos. Ruega por nosotros. Amén.

Día sexto — La fe que renace de las cenizas

Memoria histórica

La imagen y el santuario de la Cabeza fueron destruidos en 1936. Y, sin embargo, la devoción de Motril no se apagó: el pueblo reconstruyó el templo y talló una nueva imagen para su patrona. La fe no ardió con la madera.

Meditación

La destrucción pudo con la imagen, pero no con la fe, porque esta no se apoya en un objeto, sino en Dios, que no puede ser destruido. La devoción de la Cabeza renació, como renace la esperanza cristiana, fundada en Cristo resucitado. Pedir la intercesión de la Señora de la Cabeza es pedir una fe que sepa renacer tras las pérdidas y reconstruir con esperanza lo que la adversidad derriba.

Palabra de Dios sugerida

«Aunque nuestro hombre exterior se va desmoronando, el interior se renueva de día en día» (2 Corintios 4,16).

Propósito

Ante algo roto o perdido en mi vida, haré hoy un acto de esperanza y volveré a empezar.

Oración del día

Señora de la Cabeza, cuya devoción renació de las cenizas de 1936, alcánzanos una fe que renazca tras toda pérdida. Que nuestra esperanza se funde en Cristo resucitado. Ruega por nosotros. Amén.

Día séptimo — Reina coronada y asunta

Memoria histórica

En el año 2000, la Señora de la Cabeza fue coronada canónicamente por el arzobispo de Granada. Y su gran fiesta es el 15 de agosto, la Asunción: la Virgen, coronada en la tierra por su pueblo, ya reina en el cielo junto a su Hijo.

Meditación

La Asunción de María es prenda de nuestra esperanza: lo que en ella ya se ha cumplido se cumplirá en todos los que mueren en Cristo. María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio. La corona del año 2000 confiesa en la tierra la gloria que Dios le dio en el cielo. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor.

Palabra de Dios sugerida

«Enaltece a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes» (Lucas 1,52-53).

Propósito

Levantaré hoy la mirada al cielo, meta de mi vida, y practicaré un acto de humildad concreto.

Oración del día

Señora de la Cabeza, Reina coronada y asunta a la gloria, sé nuestra esperanza y enséñanos que Dios enaltece a los humildes. Que caminemos hacia la vida eterna con tu Hijo. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Motril, la devoción a la Cabeza se vive en familia: generaciones enteras han subido al cerro a presentar sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acompañado su procesión de agosto como quien vuelve a casa. El santuario del cerro ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Señora de la Cabeza, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Envío a la vida

Memoria histórica

La novena culmina en la fiesta del 15 de agosto, cuando Motril honra a su patrona con la Función Principal y la procesión por sus calles. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Celebrar a la patrona en el día de la Asunción es levantar los ojos al cielo, meta de la vida. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de la Cabeza, estrella del mar, nos precede como Madre y como esperanza.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Señora de la Cabeza, que congregas a Motril en tu santuario del cerro, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, naveguemos seguros hacia el puerto eterno de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Motril, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, estrella del mar y amparo de tu pueblo, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Motril, a las gentes del mar y de la vega, a la Iglesia de Granada y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
  • Por Motril y por cuantos custodian el santuario de la Cabeza, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por las gentes del mar y por cuantos atraviesan tempestades en su vida, para que la Virgen los guíe al puerto seguro. Roguemos al Señor.
  • Por los que sufren catástrofes y desastres, para que hallen en María amparo y en Dios esperanza. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que la Señora de la Cabeza los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.