Novena a Nosa Señora do Corpiño
Romería el 24 de junio (San Juan) · Santuario de O Corpiño (Lalín)
Nueve días de oración con Nosa Señora do Corpiño, consuelo de los que sufren y salud de los enfermos, en su santuario del Deza, coronada pontificiamente en 2018.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nosa Señora do Corpiño, consuelo de los que sufren
En la falda del Monte Carrio, en la parroquia de Losón, concello de Lalín (Pontevedra), se alza el santuario de Nosa Señora do Corpiño, uno de los más queridos y concurridos de Galicia. Su nombre —«el cuerpecito»— recuerda, según la tradición, el cuerpo incorrupto de un ermitaño de vida santa hallado en aquel lugar hace más de mil años; sobre su sepultura se levantó la primera capilla. La devoción mariana se remonta a la Edad Media: la tradición habla de unos niños pastores sorprendidos por una tormenta a los que la Virgen habría hablado «con mucho cariño». Hoy se venera una imagen de la Virgen con el Niño, coronada pontificiamente el 24 de junio de 2018 por el obispo de Lugo. A este santuario acude desde antiguo el pueblo gallego buscando consuelo en sus penas y sanación para el alma; su gran romería es el 24 de junio, fiesta de San Juan.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora do Corpiño en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, consuelo de los afligidos, nos alcanza de Dios la salud del alma y del cuerpo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nosa Señora do Corpiño (Nuestra Señora del Corpiño), de honda devoción en Galicia; el nombre «Corpiño» («cuerpecito») recuerda, según la tradición, el cuerpo incorrupto de un antiguo ermitaño.
- Lugar: santuario de O Corpiño, parroquia de Losón, concello de Lalín, comarca del Deza (provincia de Pontevedra, Galicia, España).
- Marco eclesial: diócesis de Lugo (aunque Lalín está en la provincia civil de Pontevedra, las tierras del Deza pertenecen eclesiásticamente a Lugo).
- Imagen: talla de la Virgen con el Niño; lleva un ramo de flores en una mano y sostiene al Niño Salvador, que porta el orbe, en el otro brazo; corona con aureola de doce estrellas. En la fachada se conserva una antigua imagen en piedra, vestigio de la primera ermita.
- Santuario: templo de larga historia, cuya arquitectura actual data de finales del siglo XIX; uno de los santuarios marianos más importantes de Galicia.
- Coronación y fiesta: coronada pontificiamente el 24 de junio de 2018 por el obispo de Lugo. Gran romería el 24 de junio (San Juan), declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora do Corpiño no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien acude al santuario para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los atribulados de cuerpo y de espíritu y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción do Corpiño, refugio de los que sufren, nos enseña a confiar en la ternura de la Madre y en la gracia de Dios, que es quien sana.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora do Corpiño no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nosa Señora do Corpiño.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nosa Señora do Corpiño. Concédenos, por su intercesión, hallar consuelo en nuestras penas, sanación en el alma y confianza en tu Providencia; y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — La Madre que consuela con ternura
Memoria histórica
Cuenta la piadosa tradición que la Virgen se apareció a unos niños pastores sorprendidos por una tormenta y les habló «con mucho cariño». Desde entonces, O Corpiño ha sido para el pueblo gallego lugar de consuelo, adonde acuden los afligidos buscando el amparo de la Madre.
Meditación
María es la Madre que consuela. Como una madre acaricia y calma a su hijo asustado, ella acoge con ternura a los que llegan cargados de penas y los conduce a Cristo, único que da la paz verdadera. No hay dolor que ella no comprenda, pues estuvo al pie de la cruz. Pedir la intercesión de la Señora do Corpiño es dejarnos consolar por la Madre y aprender a ser, también nosotros, consuelo para los que sufren.
Palabra de Dios sugerida
«Como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo» (Isaías 66,13).
Propósito
Llevaré hoy consuelo a alguien que sufre, con una palabra amable, una escucha o una compañía.
Oración del día
Señora do Corpiño, Madre que consuelas con ternura, acoge a los afligidos y llévalos a tu Hijo, que da la paz verdadera. Enséñanos a consolar a los que sufren. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — Refugio en la tormenta
Memoria histórica
En el relato tradicional, los pastorcillos se refugiaron de la tormenta en los restos de la vieja ermita, y allí hallaron el amparo de la Virgen. La Madre se hizo refugio en medio del temporal.
Meditación
La vida tiene sus tormentas: la enfermedad, el miedo, la angustia, la pérdida. En medio de ellas, María es refugio que nos lleva a Cristo, el único que puede decir a la tempestad: «¡Cállate, enmudece!». Refugiarse en la Madre no es huir de la realidad, sino encontrar en Dios la calma para afrontarla con fe. Pedir la intercesión de la Señora do Corpiño es buscar amparo en las tormentas de la vida y no perder la confianza.
Palabra de Dios sugerida
«Se levantó, increpó al viento y dijo al mar: «¡Cállate, enmudece!». El viento cesó y vino una gran calma» (Marcos 4,39).
Propósito
Ante una angustia o un miedo, me refugiaré hoy en la oración y confiaré esa tormenta a Dios.
Oración del día
Señora do Corpiño, refugio en la tormenta, ampara a los que atraviesan angustias y miedos, y llévalos a Cristo, que calma el temporal. Que no perdamos la confianza. Ruega por nosotros. Amén.
Día tercero — La salud del alma
Memoria histórica
A O Corpiño acude desde antiguo el pueblo buscando alivio para los males del cuerpo y, sobre todo, para las penas y los males del alma. La Iglesia enseña con prudencia que toda sanación es gracia de Dios y distingue con cuidado la enfermedad del mal espiritual, poniendo el acento no en lo extraordinario, sino en la confianza y la paz interior.
Meditación
Cristo es el médico de las almas, que vino a sanar los corazones heridos y a dar la paz que el mundo no puede dar. La salud más honda no es la del cuerpo, sino la del alma, liberada del pecado, del miedo y de la desesperación. María nos conduce a ese médico divino. Pedir la intercesión de la Señora do Corpiño es pedir la sanación interior: un corazón en paz, reconciliado con Dios y libre de todo lo que lo esclaviza.
Palabra de Dios sugerida
«La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde» (Juan 14,27).
Propósito
Buscaré hoy la paz del alma: perdonaré una ofensa o me dispondré a reconciliarme con Dios en la confesión.
Oración del día
Señora do Corpiño, que nos llevas a Cristo, médico de las almas, alcánzanos la salud del alma y la paz del corazón. Que hallemos en tu Hijo la libertad de los hijos de Dios. Ruega por nosotros. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Durante siglos, los gallegos han acudido al santuario do Corpiño con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, entre exvotos y velas, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora do Corpiño, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Dios se revela a los pequeños
Memoria histórica
Según la tradición, fueron unos niños pastores los primeros en recibir el consuelo de la Virgen en O Corpiño. Y el santuario nació junto a la memoria de un humilde ermitaño de vida escondida. Dios eligió, también aquí, a los pequeños y sencillos.
Meditación
Dios revela sus misterios a los pequeños y los esconde a los que se creen sabios. Unos niños, como los pastores de Belén, fueron los primeros en acoger a la Madre. Así obra Dios: escoge lo humilde para manifestar sus tesoros. Pedir la intercesión de la Señora do Corpiño es pedir la sencillez de corazón que sabe reconocer a Dios y confiar en Él como un niño confía en su madre.
Palabra de Dios sugerida
«Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos» (Mateo 18,3).
Propósito
Me acercaré hoy a Dios con sencillez y confianza de niño, dejando a un lado la soberbia.
Oración del día
Señora do Corpiño, que consolaste a unos niños sencillos, alcánzanos un corazón humilde y confiado, al que Dios revela sus tesoros. Que confiemos en Él como niños. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — La fe perseverante del pueblo
Memoria histórica
Durante siglos, generaciones de gallegos han peregrinado a O Corpiño, dejando exvotos y encendiendo velas como expresión de su esperanza y su gratitud. Es una de las devociones marianas más antiguas y arraigadas de Galicia.
Meditación
La perseverancia en la oración es prueba de una fe viva. Un pueblo que peregrina durante siglos, que reza y da gracias de generación en generación, proclama que la fe no se rinde. Jesús alabó la fe perseverante de quienes acudían a Él sin desanimarse. Pedir la intercesión de la Señora do Corpiño es pedir constancia en la oración y confianza que no se apaga, también cuando la respuesta de Dios tarda o es distinta de la que esperábamos.
Palabra de Dios sugerida
«Conviene orar siempre sin desfallecer» (Lucas 18,1).
Propósito
Perseveraré hoy en una oración que venía descuidando, con confianza y sin desanimarme.
Oración del día
Señora do Corpiño, a quien tu pueblo reza fielmente desde hace siglos, alcánzanos constancia en la oración y una confianza que no se apague. Que oremos siempre sin desfallecer. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Reina coronada del cielo y de la tierra
Memoria histórica
El 24 de junio de 2018, la Señora do Corpiño fue coronada pontificiamente por el obispo de Lugo, con una corona hecha del oro donado por los fieles: medallas, pendientes y joyas de familia. La fe humilde y agradecida del pueblo se convirtió en corona para la Madre.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». Que su corona se hiciera con el oro humilde de los fieles es una imagen hermosa: la fe sencilla y agradecida ofrecida a Dios. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Ofreceré hoy a Dios, por manos de María, algo mío con corazón agradecido, y practicaré un acto de humildad.
Oración del día
Señora do Corpiño, Reina coronada por la fe agradecida de tu pueblo, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En el Deza y en toda Galicia, la devoción do Corpiño se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han rezado juntos y han acudido a la romería como quien vuelve a casa. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora do Corpiño, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena mira a la gran romería del 24 de junio, fiesta de San Juan, cuando miles de peregrinos suben a O Corpiño a honrar a su Madre. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada y el consuelo recibido junto a la Virgen.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados y consolados. La Señora do Corpiño, refugio de los que sufren, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, llevando su consuelo a los demás.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora do Corpiño, que congregas a Galicia en tu santuario, envíanos renovados y consolados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, llevemos el consuelo de Dios a los que sufren. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nosa Señora do Corpiño, venerada en tu santuario del Deza, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, consuelo de los afligidos y salud de los enfermos, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Lalín, a toda Galicia, a la Iglesia de Lugo y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Lalín y por cuantos custodian el santuario do Corpiño, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren en el cuerpo o en el espíritu, por los angustiados y atribulados, para que hallen en la Virgen consuelo y en Cristo la paz. Roguemos al Señor.
- Por los que buscan la sanación interior y la reconciliación con Dios, para que reciban la salud del alma. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora do Corpiño los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.