Novena a Nuestra Señora de los Remedios (Olvera)
Romería del Lunes de Quasimodo · Patrona de Olvera (coronada en 1966) · Santuario de los Remedios
Nueve días de oración con Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Olvera, «patrona de las cien sierras», coronada canónicamente en 1966.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Olvera
A unos dos kilómetros de Olvera, entre olivares y roquedos de la Sierra de Cádiz, se alza el santuario barroco de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de la villa, a quien la devoción popular llama «patrona de las cien sierras» por la extensión de su culto en toda la comarca serrana. Su imagen es una talla anónima de madera, gótica y sedente, del siglo XV, anterior incluso al templo. El santuario fue coronado canónicamente el 15 de agosto de 1966, por concesión del papa Pablo VI. Su celebración más entrañable es la Romería del Lunes de Quasimodo, que recuerda el voto hecho en 1715: tras una larga sequía, la Virgen fue llevada a Olvera y, al regresar al santuario, llovió sobre los campos. Desde entonces, cada año, el pueblo sube en romería a dar gracias a su Madre.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de los Remedios en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella nos alcanza de Dios el verdadero remedio, que es la salvación en Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Olvera, llamada popularmente «patrona de las cien sierras».
- Lugar: santuario de Nuestra Señora de los Remedios, a las afueras de Olvera, comarca de la Sierra de Cádiz (Andalucía, España).
- Marco eclesial: diócesis de Asidonia-Jerez (Olvera perteneció históricamente al arzobispado de Sevilla).
- Imagen: talla anónima de madera, gótica y sedente (la Virgen entronizada con el Niño), del siglo XV, anterior al propio templo.
- Santuario: templo barroco del siglo XVIII, levantado sobre una ermita anterior del paraje «de los Pinos».
- Coronación y fiesta: coronada canónicamente el 15 de agosto de 1966, por concesión de Pablo VI, en ceremonia presidida por el arzobispo de Sevilla. Romería del Lunes de Quasimodo (segundo lunes después del Domingo de Resurrección), en memoria del voto de 1715.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de los Remedios no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube al santuario de la sierra para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que no tienen remedio a la vista y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de los Remedios nos enseña a acudir con confianza a la Madre en toda necesidad.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de los Remedios no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de los Remedios.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de los Remedios. Concédenos, por su intercesión, hallar en Cristo el remedio de todos nuestros males, orar con perseverancia y gratitud, y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — Madre del remedio
Memoria histórica
El título de «los Remedios» nació de la confianza de los fieles en que la Virgen, Madre de Dios, alcanza de su Hijo remedio para toda necesidad. Los olvereños han acudido durante siglos a su patrona buscando amparo en las sequías, las enfermedades y las penas del alma.
Meditación
María no es la fuente del remedio, sino la Madre que nos lleva a Cristo, único Salvador; pero su intercesión maternal es poderosa ante Dios. En Caná, cuando faltó el vino, ella lo advirtió y acudió a su Hijo. Así intercede por nosotros. Pedir la intercesión de la Señora de los Remedios es pedir que, en nuestras necesidades sin salida, no perdamos la confianza en Dios, que puede más que todos nuestros males.
Palabra de Dios sugerida
«Para Dios no hay nada imposible» (Lucas 1,37).
Propósito
Presentaré hoy a la Virgen una necesidad que me parece sin remedio, confiándola con fe a Dios.
Oración del día
Señora de los Remedios, Madre que nos llevas a Cristo, alcánzanos de tu Hijo el remedio de nuestros males y la confianza de que para Dios nada es imposible. Intercede por nosotros, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La oración que obtiene respuesta
Memoria histórica
En 1715, tras una larga y grave sequía, Olvera llevó la imagen de los Remedios al pueblo para implorar la lluvia; y al regresar la Virgen a su santuario, en la octava de Pascua, llovió sobre los campos. En agradecimiento nació el voto y la romería, ininterrumpida desde entonces.
Meditación
Guardémonos de toda lectura mágica: no es la imagen la que hace llover, sino Dios quien, en su bondad, escucha la oración perseverante de su pueblo por intercesión de María. Jesús nos enseñó a pedir con insistencia y confianza: «pedid y se os dará». La lluvia de 1715 es signo de un Dios que atiende a los suyos. Pedir la intercesión de la Señora de los Remedios es aprender a orar con perseverancia y a agradecer lo recibido.
Palabra de Dios sugerida
«Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá» (Mateo 7,7).
Propósito
Perseveraré hoy en una oración que venía descuidando, con confianza, y daré gracias por un bien recibido.
Oración del día
Señora de los Remedios, a cuya intercesión atribuyó tu pueblo el don de la lluvia, enséñanos a orar con perseverancia y gratitud. Que confiemos en el Dios que escucha. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — El voto y la fidelidad
Memoria histórica
Desde 1715, Olvera cumple fielmente cada año su voto, subiendo en romería al santuario el Lunes de Quasimodo para dar gracias a su Madre. Más de tres siglos de fidelidad ininterrumpida a la promesa hecha a Dios.
Meditación
La fidelidad a lo prometido es prueba de un amor verdadero. Un pueblo que cumple su voto durante siglos enseña que la gratitud no se agota en un día, sino que se hace vida y compromiso. Dios es fiel a sus promesas, y nos pide fidelidad. Pedir la intercesión de la Señora de los Remedios es pedir constancia para cumplir lo que prometemos a Dios, en las cosas grandes y en las pequeñas.
Palabra de Dios sugerida
«Cumple tus votos al Altísimo… invócame en el día del peligro, yo te libraré y tú me darás gloria» (Salmo 50,14-15).
Propósito
Cumpliré hoy con fidelidad un compromiso o promesa que había descuidado.
Oración del día
Señora de los Remedios, a quien tu pueblo es fiel desde hace siglos, alcánzanos fidelidad y gratitud para cumplir lo que prometemos a Dios. Que nuestro amor se haga vida. Ruega por nosotros. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Bajo el título de «los Remedios», los olvereños han acudido de modo especial a su patrona con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de los Remedios, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — El remedio del pecado
Memoria histórica
La devoción a los Remedios ha enseñado siempre que el mal mayor del que hay que sanar no es el del cuerpo, sino el del alma: el pecado. Por eso los fieles han unido a la súplica por la lluvia y la salud la petición de conversión y de perdón.
Meditación
El verdadero «remedio» que Dios nos ofrece es el perdón de los pecados por la sangre de Cristo. María, la primera redimida, nos conduce a su Hijo, médico de las almas, que vino a llamar a los pecadores. Acudir a la Señora de los Remedios es dejarse llevar de su mano al sacramento de la reconciliación, donde Cristo sana el corazón. Pedir su intercesión es pedir un corazón contrito y humilde.
Palabra de Dios sugerida
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos… no he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Marcos 2,17).
Propósito
Examinaré hoy mi conciencia y me dispondré a acudir pronto al sacramento de la confesión.
Oración del día
Señora de los Remedios, que nos llevas a Cristo, médico de las almas, alcánzanos la gracia de la conversión y del perdón. Que hallemos en tu Hijo el remedio de nuestros pecados. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — Trono de la Sabiduría
Memoria histórica
La imagen de los Remedios es una talla gótica y sedente: la Virgen entronizada que sostiene al Niño, iconografía llamada «Trono de la Sabiduría». En ella, María es el trono vivo donde se sienta la Sabiduría de Dios hecha carne.
Meditación
María no retiene a su Hijo para sí: lo muestra, lo ofrece, lo entrega. Ser «Trono de la Sabiduría» es servir humildemente al plan de Dios, sosteniendo a Cristo, verdadero y único Remedio, para que todos lo reciban. Pedir la intercesión de la Señora de los Remedios es pedir sentarnos, como discípulos, a los pies de Cristo, Sabiduría del Padre, y aprender de Él la ciencia del amor.
Palabra de Dios sugerida
«María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra… ha escogido la parte mejor» (Lucas 10,39.42).
Propósito
Dedicaré hoy un rato al silencio y a la escucha de la Palabra, a los pies de Cristo.
Oración del día
Señora de los Remedios, Trono de la Sabiduría, que sostienes y ofreces a tu Hijo, enséñanos a escuchar su Palabra y a vivirla. Que en Él hallemos el remedio verdadero. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Reina coronada de las cien sierras
Memoria histórica
El 15 de agosto de 1966, por concesión del papa Pablo VI, la Señora de los Remedios fue coronada canónicamente. Olvera y toda la comarca reconocieron la realeza de su Madre, «patrona de las cien sierras».
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de los Remedios no la ensalza por poder terreno, sino que confiesa su dignidad de Madre de Dios y de los hombres. Que sea «patrona de las cien sierras» habla de su maternidad universal, que abraza a todo el pueblo de Dios. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora de los Remedios, Reina coronada y Madre de las cien sierras, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Olvera, la devoción a los Remedios se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acudido a la romería como quien vuelve a casa. El santuario de la sierra ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de los Remedios, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena mira a la Romería del Lunes de Quasimodo, cuando Olvera sube en romería al santuario a dar gracias a su patrona. Terminada la fiesta, los romeros vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de los Remedios nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, buscando en Cristo el remedio de todos nuestros males.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de los Remedios, que reúnes a Olvera en tu santuario de la sierra, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, hallemos siempre en tu Hijo el remedio verdadero. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Olvera y de las cien sierras, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, Madre que nos alcanza el auxilio de Dios, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor, remedio verdadero de todos nuestros males. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Olvera, a toda la Sierra de Cádiz, a la Iglesia de Asidonia-Jerez y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Olvera y por cuantos custodian el santuario de los Remedios, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por quienes atraviesan situaciones sin salida aparente, para que la Virgen les alcance el remedio de Dios y no pierdan la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por los que trabajan la tierra y dependen de la lluvia, para que no les falte el pan ni la confianza en la Providencia. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de los Remedios los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.