Novena a Nuestra Señora de Magallón
Romería el 15 de marzo · Patrona de Leciñena · Santuario de Magallón (Sierra de Alcubierre)
Nueve días de oración con Nuestra Señora de Magallón, patrona de Leciñena, la Virgen que quiso quedarse en los montes de los Monegros.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de Magallón, la Virgen de los Monegros
Sobre una plataforma rocosa de la Sierra de Alcubierre, dominando el árido paisaje de los Monegros, en el término de Leciñena (Zaragoza), se alza el santuario de Nuestra Señora de Magallón, patrona de la villa. Cuenta la piadosa tradición que, en 1283, tras un suceso de violencia junto a la imagen de la Virgen en la localidad de Magallón, la talla desapareció de allí y apareció en los montes de Leciñena, donde la halló un pastor llamado Marcén; y que, aunque intentaron devolverla a su lugar de origen, la Virgen quiso quedarse en aquellos montes, conservando por siempre el nombre de Magallón. La imagen original se perdió en 1936 y hoy se venera una réplica en el santuario barroco. Cada 15 de marzo, Leciñena sube en romería a honrar a su Madre con cantos y danzas.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Magallón en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, que quiso quedarse con los sencillos de los montes, nos conduce siempre a Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de Magallón, patrona de Leciñena y venerada en toda la comarca de los Monegros (también en Robres y Perdiguera).
- Lugar: santuario de Nuestra Señora de Magallón, sobre la Sierra de Alcubierre, término de Leciñena (comarca de los Monegros, provincia de Zaragoza, Aragón, España).
- Marco eclesial: archidiócesis de Zaragoza.
- Imagen: la imagen original se perdió en 1936, durante la Guerra Civil; hoy se venera una réplica en el camarín del altar mayor.
- Santuario: iglesia barroca del siglo XVIII, sobre un culto que la tradición remonta al siglo XIII, en un paraje elevado de los Monegros; conserva un gran aljibe de 1560 y ha sido restaurado en las últimas décadas.
- Fiesta: romería el 15 de marzo, que conmemora la tradición del hallazgo, con las seguidillas y el dance de Leciñena; romería de Robres el último domingo de mayo; fiestas mayores en septiembre.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Magallón no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube al santuario de los montes para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por la paz entre los hermanos y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de Magallón, faro en el desierto de los Monegros, nos enseña que Dios se hace cercano en la tierra pobre.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Magallón no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de Magallón.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Magallón. Concédenos, por su intercesión, sentir tu cercanía también en la tierra pobre y árida de nuestra vida, buscar la paz entre los hermanos y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — La Virgen que quiso quedarse
Memoria histórica
Cuenta la piadosa tradición que, aunque los de Magallón intentaron devolver la imagen a su lugar de origen, esta desaparecía en el camino y regresaba a los montes de Leciñena, hasta que comprendieron que la Virgen quería quedarse allí. Es relato devoto, no crónica histórica, pero encierra una hermosa verdad.
Meditación
Más allá del relato, la enseñanza es honda: María quiere quedarse junto a su pueblo, especialmente junto a los sencillos y en la tierra pobre. Desde la cruz, Cristo nos la entregó como Madre, y ella permanece con nosotros. No es una devoción de un día, sino una presencia constante. Pedir la intercesión de la Señora de Magallón es vivir en la certeza de que la Madre no nos abandona, sino que se queda a nuestro lado.
Palabra de Dios sugerida
«Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa» (Juan 19,27).
Propósito
Recibiré hoy a María «en mi casa» con un gesto de devoción, sabiéndola presente a mi lado.
Oración del día
Señora de Magallón, que quisiste quedarte con los sencillos de los montes, permanece siempre a nuestro lado. Que nunca nos sintamos solos, teniéndote a ti por Madre. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — Hallada por los sencillos
Memoria histórica
Según la tradición, fue un humilde pastor de nombre Marcén quien halló la imagen de la Virgen en los montes de Leciñena. Un hombre sencillo, en su tarea cotidiana, fue el primero en reconocer el tesoro.
Meditación
Dios revela sus misterios a los pequeños y los esconde a los que se creen sabios. Un pastor, como los de Belén, fue el primero en reconocer a la Madre. Así obra Dios: elige a los humildes para manifestar sus tesoros. Pedir la intercesión de la Señora de Magallón es pedir la sencillez de corazón que sabe reconocer a Dios en lo cotidiano y no desprecia lo humilde ni lo pobre.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a los pequeños» (Mateo 11,25).
Propósito
Buscaré hoy a Dios en mi tarea cotidiana, haciéndola con amor y atención a su presencia.
Oración del día
Señora de Magallón, hallada por un pastor sencillo, alcánzanos la humildad de los pequeños, a quienes Dios revela sus tesoros. Que sepamos reconocerte en lo cotidiano. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — Refugio en medio de la violencia
Memoria histórica
La tradición sitúa el origen de la advocación en un suceso de violencia fratricida: un hombre, perseguido, se refugió abrazado a la imagen de la Virgen, y en el lance quedó herido el rostro de la talla. La Madre acogió el dolor y el pecado de aquella hora.
Meditación
En un mundo herido por la violencia y las divisiones, María es refugio de los perseguidos y consuelo de los que sufren. Ella, que vio morir a su Hijo por el odio de los hombres, acoge todo dolor y nos invita a la reconciliación y a la paz. Pedir la intercesión de la Señora de Magallón es pedir un corazón que renuncie a la violencia y al rencor, y busque la paz con todos, empezando por los más cercanos.
Palabra de Dios sugerida
«Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5,9).
Propósito
Daré hoy un paso de paz o de reconciliación con alguien con quien esté enfrentado.
Oración del día
Señora de Magallón, refugio de los perseguidos y consuelo de los que sufren, aleja de nuestros corazones la violencia y el rencor. Haznos artesanos de paz. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Durante siglos, las gentes de Leciñena y de toda la comarca de los Monegros han subido al santuario de Magallón con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Magallón, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Oasis en el desierto
Memoria histórica
El santuario de Magallón es un hito visible en el árido paisaje de los Monegros, tierra de sequedad y de cielos anchos. Junto a él, un gran aljibe de 1560 recogía el agua escasa. En medio del desierto, el santuario es como un oasis de fe.
Meditación
También el alma atraviesa desiertos: tiempos de sequedad, de aridez en la oración, de fatiga. Pero Dios hace brotar agua en el desierto, y María es, para el que peregrina, oasis y consuelo que remite al agua viva que es Cristo. Pedir la intercesión de la Señora de Magallón es pedir no desanimarnos en las travesías áridas de la vida, confiando en que Dios sacia y refresca al que persevera.
Palabra de Dios sugerida
«Brotarán aguas en el desierto, torrentes en la estepa» (Isaías 35,6).
Propósito
En un momento de aridez o desánimo, perseveraré hoy en la oración sin abandonarla.
Oración del día
Señora de Magallón, oasis en el desierto de los Monegros, sostennos en las travesías áridas de la vida. Que confiemos en que Dios hace brotar agua donde todo parece seco. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — La fe que renace de las cenizas
Memoria histórica
La imagen original de Magallón se perdió en 1936, cuando el frente de la Guerra Civil atravesó la Sierra de Alcubierre. Y, sin embargo, la devoción de Leciñena y de los Monegros no se apagó: hoy se venera una fiel réplica, y el pueblo sigue subiendo cada año a su Madre.
Meditación
La guerra pudo con la imagen, pero no con la fe, porque esta no se apoya en un objeto, sino en Dios, que no puede ser destruido. La devoción de Magallón renació de las cenizas, como renace la esperanza cristiana, fundada en Cristo resucitado. Pedir la intercesión de la Señora de Magallón es pedir una fe que sepa renacer tras las pérdidas y las destrucciones de la vida.
Palabra de Dios sugerida
«Aunque nuestro hombre exterior se va desmoronando, el interior se renueva de día en día» (2 Corintios 4,16).
Propósito
Ante algo roto o perdido en mi vida, haré hoy un acto de esperanza y volveré a empezar.
Oración del día
Señora de Magallón, cuya devoción renació de las cenizas de la guerra, alcánzanos una fe que renazca tras toda pérdida. Que nuestra esperanza se funde en Cristo resucitado. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — La fe hecha canto y camino
Memoria histórica
Cada 15 de marzo, y en la romería de Robres del último domingo de mayo, los pueblos de los Monegros suben al santuario cantando a la Virgen: las seguidillas y el dance de Leciñena convierten la fe en música, camino y fiesta compartida.
Meditación
La vida cristiana es una peregrinación gozosa hacia Dios, y el canto es oración que brota del corazón: «quien canta, ora dos veces». Los romeros que caminan y cantan a María nos enseñan que la fe no es tristeza, sino alegría de sabernos hijos de Dios y hermanos entre nosotros. Pedir la intercesión de la Señora de Magallón es pedir hacer de la vida entera —también de nuestras fiestas y cantos— una alabanza a Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor toda la tierra» (Salmo 96,1).
Propósito
Alabaré hoy a Dios con alegría, quizá con un canto, y llevaré esa alegría a quien esté triste.
Oración del día
Señora de Magallón, a quien tu pueblo canta por los caminos de los Monegros, haz de nuestra vida una alabanza gozosa a Dios. Que la fe sea en nosotros alegría y camino. Ruega por nosotros. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Leciñena, Robres y toda la comarca, la devoción a Magallón se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han rezado juntos y han acudido a la romería como quien vuelve a casa. El santuario de los montes ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Magallón, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena mira a la romería del 15 de marzo, cuando Leciñena sube al santuario de Magallón a honrar a su Madre en el lugar de la tradición del hallazgo. Terminada la fiesta, los romeros bajan de los montes a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de bajar de los montes transformados. La Señora de Magallón, que quiso quedarse con los suyos, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, cercanos a Él en toda tierra.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Magallón, que congregas a los Monegros en tu santuario de los montes, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, sintamos siempre la cercanía de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de Magallón, venerada en tu santuario de la Sierra de Alcubierre, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, que quisiste quedarte con los sencillos de los montes, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Leciñena, a Robres, a toda la comarca de los Monegros, a la Iglesia de Zaragoza y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Leciñena, Robres y cuantos custodian el santuario de Magallón, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por la paz entre los hermanos y el fin de toda violencia, para que la Virgen nos haga artesanos de reconciliación. Roguemos al Señor.
- Por los que atraviesan desiertos de aridez o desánimo, para que hallen en María oasis y consuelo. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Magallón los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.