Novena a Nuestra Señora de la Peña (Graus)
Romería de la Virgen de la Peña · Patrona de Graus · Basílica de la Peña (Ribagorza)
Nueve días de oración con Nuestra Señora de la Peña, patrona de Graus, venerada sobre la Peña del Morral, atalaya y refugio de la Ribagorza.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de la Peña, patrona de Graus
Encaramada sobre la Peña del Morral, dominando la villa de Graus (comarca de la Ribagorza, Huesca), en la confluencia de los ríos Ésera e Isábena, se alza la basílica de Nuestra Señora de la Peña, patrona de la villa. Cuenta la piadosa tradición que, hacia 1083, tras la reconquista de Graus, unos resplandores señalaron una concavidad en la peña donde se halló una imagen de la Virgen, llamada desde entonces «de la Peña». El templo actual, gótico-renacentista del siglo XVI, guarda un hermoso claustro-mirador; desde su predicadera predicó san Vicente Ferrer en 1415. La imagen que hoy se venera es una copia, pues la original ardió al comienzo de la Guerra Civil en 1936. Sobre la roca, la Virgen es atalaya y refugio de todo un pueblo.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de la Peña en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, firme sobre la roca, nos enseña a apoyar la vida en Cristo, roca de nuestra salvación.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de la Peña, patrona de Graus.
- Lugar: basílica de Nuestra Señora de la Peña, sobre la Peña del Morral, en Graus (comarca de la Ribagorza, provincia de Huesca, Aragón, España), entre los ríos Ésera e Isábena.
- Marco eclesial: diócesis de Barbastro-Monzón. El título de «basílica» procede de su antigua vinculación con la basílica romana de San Juan de Letrán.
- Imagen: la imagen original fue destruida al comienzo de la Guerra Civil, en 1936; hoy se venera una copia en el presbiterio.
- Santuario: templo del siglo XVI, en gótico tardío con decoración renacentista, con conservación de obra románica; conjunto con iglesia, claustro-mirador, capilla de San Juan de Letrán y antigua hospedería de peregrinos.
- Devoción: patrona de Graus y venerada en toda la Ribagorza, con romería a la peña donde, según la tradición, se halló la imagen. San Vicente Ferrer predicó en el santuario en 1415.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de la Peña no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube a la peña, a la casa de la Madre sobre la roca, para encontrarse con ella. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu pueblo y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de la Peña, firme sobre la roca, nos enseña a cimentar la vida en Dios.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de la Peña no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de la Peña.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de la Peña. Concédenos, por su intercesión, cimentar la vida sobre la roca firme que es Cristo, hallar en ti refugio en la prueba y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — La luz en la roca
Memoria histórica
Cuenta la piadosa tradición que, hacia 1083, unos resplandores señalaron la concavidad de la peña donde se hallaba escondida la imagen de la Virgen. La luz descubrió lo que la roca guardaba oculto. Es relato devoto, no crónica histórica, pero lleno de sentido.
Meditación
Dios saca a la luz lo que estaba escondido y revela sus tesoros a quien tiene ojos para verlos. Aquella luz sobre la peña es imagen de Cristo, luz del mundo, que ilumina las tinieblas y descubre la presencia de Dios en lo humilde. También en las «concavidades» oscuras de nuestra vida quiere Dios hacer brillar su luz. Pedir la intercesión de la Señora de la Peña es pedir que la luz de Cristo ilumine lo que en nosotros está escondido y necesita ser sanado.
Palabra de Dios sugerida
«La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron» (Juan 1,5).
Propósito
Dejaré hoy que la luz de Dios ilumine un rincón oscuro de mi vida, sacándolo a la oración.
Oración del día
Señora de la Peña, descubierta por la luz sobre la roca, haz que la luz de tu Hijo ilumine nuestras tinieblas y descubra su presencia en lo humilde. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — María sobre la roca firme
Memoria histórica
El santuario de la Peña se asienta sobre la roca viva del Morral, dominando Graus y el valle. Firme sobre la piedra, la Virgen preside la villa como atalaya y fortaleza de su pueblo.
Meditación
La Escritura llama a Dios «mi roca, mi fortaleza, mi refugio». Cristo es la piedra angular sobre la que se edifica la vida que no se derrumba. María, firme sobre la peña, nos remite a esa roca: no sustituye al cimiento, sino que nos enseña a apoyarnos en él con fe inquebrantable. Pedir la intercesión de la Señora de la Peña es pedir estabilidad interior, para no edificar la vida sobre la arena de lo pasajero, sino sobre la roca firme de Cristo.
Palabra de Dios sugerida
«El Señor es mi roca, mi alcázar, mi libertador… mi roca en que me refugio» (Salmo 18,3).
Propósito
Ante una preocupación que me desestabiliza, buscaré hoy apoyo firme en la oración y en la fe.
Oración del día
Señora de la Peña, firme sobre la roca del Morral, enséñanos a apoyar la vida en la roca que es tu Hijo. Que nada nos derribe. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día tercero — Refugio del pueblo
Memoria histórica
El santuario de la Peña acogió durante siglos a los peregrinos en su hospedería, y la Virgen ha sido siempre invocada como refugio de Graus y de toda la Ribagorza en las necesidades del pueblo. A ella acudían en las horas difíciles.
Meditación
La antigua oración cristiana canta: «Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios». María es refugio porque nos lleva a Cristo, en quien hallamos amparo seguro. Un pueblo que acude a su Madre en la necesidad confiesa que no se basta a sí mismo, sino que espera el auxilio de Dios. Pedir la intercesión de la Señora de la Peña es refugiarnos bajo su manto, seguros de que la Madre no desprecia las súplicas de sus hijos.
Palabra de Dios sugerida
«Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro» (Salmo 46,2).
Propósito
Me acogeré hoy con confianza al amparo de María, y ofreceré yo refugio a alguien que lo necesite.
Oración del día
Señora de la Peña, refugio de Graus y de la Ribagorza, acógenos bajo tu amparo y llévanos a Cristo, defensor seguro. Enséñanos a acoger nosotros a los demás. Ruega por nosotros. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Durante siglos, los vecinos de Graus y de la comarca han subido al santuario de la Peña con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de la Peña, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — La palabra que convierte
Memoria histórica
En 1415, san Vicente Ferrer, el gran predicador dominico, predicó en Graus desde la predicadera del claustro del santuario de la Peña. Su palabra encendida movió a la conversión a las gentes de la comarca.
Meditación
La predicación del Evangelio es semilla que Dios hace fructificar en los corazones dóciles. San Vicente Ferrer recorrió los caminos llamando a la penitencia y a la fe, junto a la Madre que engendró al Verbo. También nosotros estamos llamados a escuchar la Palabra y a anunciarla con la vida. Pedir la intercesión de la Señora de la Peña es pedir un corazón abierto a la Palabra de Dios, que convierte, y valentía para transmitirla.
Palabra de Dios sugerida
«La fe viene de la predicación, y la predicación, de la palabra de Cristo» (Romanos 10,17).
Propósito
Escucharé o leeré hoy con atención la Palabra de Dios, y compartiré algo de la fe con alguien.
Oración del día
Señora de la Peña, en cuyo santuario resonó la palabra que convierte, alcánzanos un corazón dócil al Evangelio y valentía para anunciarlo. Que la Palabra de Cristo dé fruto en nosotros. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — La fe que renace de las cenizas
Memoria histórica
La imagen original de la Peña ardió al comienzo de la Guerra Civil, en 1936, cuando el templo fue incendiado. Y, sin embargo, el pueblo de Graus restituyó la devoción venerando una fiel copia de su Virgen: la fe no ardió con la madera.
Meditación
El fuego pudo con la imagen, pero no con la fe, porque esta no se apoya en un objeto, sino en Dios, que no puede ser destruido. La devoción de Graus renació de las cenizas, como renace la esperanza cristiana, fundada en Cristo resucitado, sobre quien la muerte no tiene ya poder. Pedir la intercesión de la Señora de la Peña es pedir una fe que sepa renacer tras las pérdidas y las destrucciones de la vida.
Palabra de Dios sugerida
«Aunque nuestro hombre exterior se va desmoronando, el interior se renueva de día en día» (2 Corintios 4,16).
Propósito
Ante algo que se ha roto o perdido en mi vida, haré hoy un acto de esperanza y volveré a empezar.
Oración del día
Señora de la Peña, cuya devoción renació de las cenizas del incendio, alcánzanos una fe que renazca tras toda pérdida. Que nuestra esperanza se funde en Cristo resucitado. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Madre y Reina de la Ribagorza
Memoria histórica
Patrona de Graus y venerada en toda la Ribagorza, la Señora de la Peña es honrada como Madre y Reina por las gentes de la comarca, que suben a la peña como quien acude a la casa de su madre en lo alto.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». Entronizada sobre la peña, no está lejos, sino que vela con amor de Madre por los que acuden a ella. Honrar a María es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora de la Peña, Madre y Reina de la Ribagorza, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Graus y en toda la Ribagorza, la devoción a la Peña se vive en familia: generaciones enteras han subido al santuario a presentar sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acudido a su romería como quien vuelve a casa. El santuario de la peña ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de la Peña, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena mira a la romería de la Peña, cuando Graus sube a la peña para honrar a su Madre en el lugar del hallazgo. Terminada la fiesta, los fieles bajan a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de bajar de la peña transformados. La Señora de la Peña, firme sobre la roca, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, cimentados en Cristo.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de la Peña, que congregas a Graus en tu santuario sobre la roca, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, cimentemos siempre la vida en tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de la Peña, patrona de Graus, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, firme sobre la roca, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor, roca de nuestra salvación. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Graus, a toda la Ribagorza, a la Iglesia de Barbastro-Monzón y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Graus y por cuantos custodian el santuario de la Peña, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los predicadores del Evangelio, para que, como san Vicente Ferrer, muevan los corazones a la conversión. Roguemos al Señor.
- Por los que han sufrido pérdidas o destrucción, para que, como la devoción de la Peña, renazcan con esperanza. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de la Peña los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.