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Novena a la Mare de Déu de Bellmunt

Aplec del Lunes de Pascua · Santuario de Bellmunt (Sant Pere de Torelló)

Nueve días de oración con la Mare de Déu de Bellmunt, la Virgen del «bello monte», en su santuario de la cima de Osona, «ermita suspendida en el cielo».

Santuario de la Mare de Déu de Bellmunt, en Sant Pere de Torelló (Osona)
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Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Mare de Déu de Bellmunt, la Virgen del «bello monte»

En la cima de la sierra de Bellmunt, a unos 1.246 metros de altitud, en el término de Sant Pere de Torelló (comarca de Osona), se alza el santuario de la Mare de Déu de Bellmunt, «ermita suspendida en el cielo», como cantó el poeta Jacint Verdaguer. El nombre «Bellmunt» significa «bello monte» —del latín Pulchro Monte—, y con él se documenta ya la capilla en el año 1219. La imagen venerada es una pequeña talla gótica de alabastro pintado, de apenas veintidós centímetros, que congrega a multitudes. Encaramado sobre la roca viva, con vistas inmensas sobre la plana de Vic y los Pirineos, el santuario de Bellmunt es lugar de honda devoción comarcal, cuyo gran día es el aplec del Lunes de Pascua.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Bellmunt en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, en la cumbre del bello monte, nos invita a ascender hacia Dios.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Mare de Déu de Bellmunt (Nuestra Señora de Bellmunt), «bello monte» (Pulchro Monte), de honda devoción en la comarca de Osona.
  • Lugar: santuario en la cima de la sierra de Bellmunt (~1.246 m), término de Sant Pere de Torelló (comarca de Osona, provincia de Barcelona, Cataluña, España).
  • Marco eclesial: diócesis de Vic; santuario diocesano reconocido.
  • Imagen: pequeña talla gótica de la Virgen con el Niño, en alabastro pintado, de unos 22 centímetros de altura.
  • Santuario: capilla documentada ya en 1219 («Beatae Mariae de Pulchro Monte») y santuario en 1240; la iglesia actual tomó forma entre 1587 y 1607; encaramado sobre la roca viva, con vistas a la plana de Vic y los Pirineos.
  • Fiesta principal: el aplec (romería) del Lunes de Pascua, con caminata popular desde Sant Pere de Torelló.

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Bellmunt no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube a la ermita de la cumbre para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que suben cuesta arriba en la vida y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de Bellmunt, ermita en la altura, nos enseña a levantar el corazón hacia Dios.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Bellmunt no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a la Mare de Déu de Bellmunt.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de la Mare de Déu de Bellmunt. Concédenos, por su intercesión, levantar el corazón hacia ti desde el valle de esta vida, hallar en las alturas de la fe descanso y esperanza, y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — El bello monte

Memoria histórica

El nombre de esta advocación, «Bellmunt», significa «bello monte», del latín Pulchro Monte, con el que se documenta la capilla ya en 1219. La Virgen es honrada en la cumbre, como señora del monte hermoso que domina toda la comarca.

Meditación

En la Biblia, el monte es lugar de encuentro con Dios: en él Moisés recibió la Ley y Jesús se transfiguró. Subir al «bello monte» es imagen de la ascensión del alma hacia Dios, dejando abajo lo que pesa. María, la más hermosa de las criaturas, es como una cumbre que nos acerca al cielo. Pedir la intercesión de la Señora de Bellmunt es pedir un corazón que aspire a lo alto, que no se conforme con lo rastrero, sino que busque a Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos» (Isaías 2,3).

Propósito

Elevaré hoy el corazón a Dios en medio de mis tareas, con breves oraciones que me saquen de lo rastrero.

Oración del día

Señora de Bellmunt, honrada en el bello monte, atrae nuestro corazón hacia lo alto. Que no nos conformemos con lo bajo, sino que subamos hacia Dios. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — Grandeza en la pequeñez

Memoria histórica

La imagen venerada en Bellmunt es una talla gótica de alabastro de apenas veintidós centímetros. Una Virgen diminuta que, sin embargo, congrega desde hace siglos a multitudes que suben a la cumbre a honrarla.

Meditación

La pequeñez de la imagen es una lección: Dios se sirve de lo pequeño para hacer grandes cosas. La misma María cantó que el Señor «ha mirado la humildad de su esclava». No es el tamaño lo que importa, sino la gracia que Dios pone. Pedir la intercesión de la Señora de Bellmunt es pedir que valoremos lo pequeño y humilde, y que, sabiéndonos poca cosa, dejemos que Dios haga en nosotros grandes obras.

Palabra de Dios sugerida

«El Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo» (Lucas 1,49).

Propósito

Haré hoy con esmero una tarea pequeña y escondida, sabiendo que Dios obra en lo humilde.

Oración del día

Señora de Bellmunt, pequeña imagen que congrega multitudes, enséñanos que Dios obra grandezas en la pequeñez. Que, humildes, nos dejemos usar por Él. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día tercero — Ermita suspendida en el cielo

Memoria histórica

El poeta Jacint Verdaguer llamó a Bellmunt «ermita suspendida en el cielo», por su emplazamiento sobre la roca viva, entre la tierra y las alturas, con vistas inmensas sobre la plana de Vic y, a lo lejos, los Pirineos.

Meditación

Una ermita entre el cielo y la tierra es imagen de María, que, siendo criatura de la tierra, está ya en la gloria del cielo, y de la Iglesia, peregrina en el mundo pero con la mirada puesta en lo alto. Desde la cumbre, todo se ve con otra perspectiva. Pedir la intercesión de la Señora de Bellmunt es pedir vivir «suspendidos» entre el cielo y la tierra: con los pies en el suelo y el corazón en Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Nuestra ciudadanía está en el cielo, de donde aguardamos como Salvador al Señor Jesucristo» (Filipenses 3,20).

Propósito

Recordaré hoy, en medio de lo terreno, que mi meta está en el cielo, y actuaré en consecuencia.

Oración del día

Señora de Bellmunt, ermita suspendida entre el cielo y la tierra, enséñanos a vivir con los pies en el suelo y el corazón en Dios. Que no olvidemos que nuestra patria está en el cielo. Ruega por nosotros. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

Durante siglos, las gentes de la vall del Ges y de la plana de Vic han subido al santuario de Bellmunt con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Señora de Bellmunt, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — La fe firme sobre la roca

Memoria histórica

El santuario de Bellmunt, de aspecto de fortaleza, se asienta sobre la roca viva de la cumbre, y ha resistido incendios, saqueos y las destrucciones de las guerras, siendo una y otra vez restaurado. Firme sobre la roca, la devoción no se ha derrumbado.

Meditación

Cristo es la roca, y sobre ella edifica el que escucha su Palabra y la cumple. Un santuario asentado en la roca viva, que resiste los embates del tiempo, es imagen de la fe firme, la que no se derrumba ante las tormentas. María, firme al pie de la cruz, nos enseña esa firmeza. Pedir la intercesión de la Señora de Bellmunt es pedir cimentar la vida sobre Cristo, roca que no falla.

Palabra de Dios sugerida

«El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece al que edificó su casa sobre roca» (Mateo 7,24).

Propósito

Reforzaré hoy un cimiento de mi fe: la oración, la Palabra o los sacramentos.

Oración del día

Señora de Bellmunt, cuyo santuario se afirma sobre la roca viva, alcánzanos una fe firme que no se derrumbe en la tormenta. Que edifiquemos la vida sobre Cristo. Ruega por nosotros. Amén.

Día sexto — La alegría pascual

Memoria histórica

El gran día de Bellmunt es el aplec del Lunes de Pascua, cuando el pueblo sube en caminata popular desde Sant Pere de Torelló para honrar a la Madre en pleno tiempo pascual, con alegría festiva y fraterna.

Meditación

Que la fiesta de Bellmunt caiga en la octava de Pascua une la devoción a María con el gozo de la Resurrección de Cristo. María, que sufrió junto a la cruz, participa la primera del gozo del Resucitado. La alegría cristiana no es superficial: brota de saber que Cristo ha vencido a la muerte. Pedir la intercesión de la Señora de Bellmunt es pedir la alegría pascual, firme incluso en las pruebas, porque el Señor ha resucitado.

Palabra de Dios sugerida

«Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo» (Salmo 118,24).

Propósito

Cultivaré hoy la alegría pascual y la compartiré con quien esté triste o desanimado.

Oración del día

Señora de Bellmunt, que reúnes a tu pueblo en el gozo de la Pascua, alcánzanos la alegría del Resucitado, firme en toda prueba. Que anunciemos con gozo que Cristo vive. Ruega por nosotros. Amén.

Día séptimo — Reina y Madre en la altura

Memoria histórica

Desde su santuario en la cumbre, la Mare de Déu de Bellmunt es honrada como Madre y Señora por las gentes de toda la comarca de Osona, que suben a ella como quien acude a la casa de su madre en lo alto del monte.

Meditación

María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». Entronizada en la altura, no está lejos, sino que vela con amor de Madre por los que suben a ella. Honrar a María es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.

Palabra de Dios sugerida

«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).

Propósito

Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.

Oración del día

Señora de Bellmunt, Reina y Madre entronizada en la altura, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Sant Pere de Torelló y en toda la comarca de Osona, la devoción a Bellmunt se vive en familia: generaciones enteras han subido juntas al santuario, han presentado a sus hijos ante la Virgen y han acudido al aplec como quien vuelve a casa. El santuario de la cumbre ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Señora de Bellmunt, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Envío a la vida

Memoria histórica

La novena mira al aplec del Lunes de Pascua, cuando la comarca sube a Bellmunt para honrar a su Madre en el gozo pascual. Terminada la romería, los fieles bajan de la cumbre a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a la Virgen.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de bajar del monte transformados, como Jesús bajó del Tabor para seguir su camino. La Señora de Bellmunt nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, con el corazón puesto en lo alto.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Señora de Bellmunt, que congregas a tu pueblo en la cumbre del bello monte, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, mantengamos el corazón puesto en lo alto, en tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Mare de Déu de Bellmunt, Virgen del bello monte, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, ermita suspendida entre el cielo y la tierra, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Sant Pere de Torelló, a toda la comarca de Osona, a la Iglesia de Vic y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
  • Por Sant Pere de Torelló y por cuantos custodian el santuario de Bellmunt, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por los que suben cuesta arriba en la vida —los que sufren, trabajan y luchan—, para que no desfallezcan en su ascensión hacia Dios. Roguemos al Señor.
  • Por los que han perdido la esperanza, para que la alegría pascual reavive su fe. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que la Señora de Bellmunt los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.