← Novenas

Novena a la Mare de Déu del Tura

Fiesta el 8 de septiembre («Festes del Tura») · Patrona de Olot · Santuario del Tura

Nueve días de oración con la Mare de Déu del Tura, madre y raíz de Olot, imagen románica del siglo XII, coronada canónicamente en 1975.

Santuario de la Mare de Déu del Tura, en Olot (Girona)
Letra100 %

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Mare de Déu del Tura, madre y raíz de Olot

En el corazón mismo de Olot, capital de la Garrotxa, se alza el santuario de la Mare de Déu del Tura, en torno al cual nació y creció la ciudad. El culto mariano en este lugar es antiquísimo: ya un documento del año 872 menciona en Olot una «antigua iglesia de Santa María». La imagen venerada es una talla románica del siglo XII, en madera policromada; durante siglos se la tuvo por «morena», pero una restauración moderna reveló que su oscurecimiento se debía al humo de las lámparas y las velas, no a su color original. Coronada canónicamente el 25 de mayo de 1975 por el obispo de Girona Jaume Camprodon, es la patrona de Olot, cuya fiesta mayor —las «Festes del Tura»— se celebra en torno al 8 de septiembre.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora del Tura en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, madre y raíz de un pueblo, nos enseña a arraigar la vida en Dios.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Mare de Déu del Tura (Nuestra Señora del Tura), patrona de Olot.
  • Lugar: santuario de la Mare de Déu del Tura, en el centro de Olot (comarca de la Garrotxa, provincia de Girona, Cataluña, España).
  • Marco eclesial: diócesis de Girona; santuario diocesano ligado a la parroquia de Sant Esteve d’Olot.
  • Imagen: talla románica del siglo XII, en madera policromada, venerada hoy tras haber sido dañada en 1936 y restaurada; una restauración moderna comprobó que su tono oscuro se debía al humo acumulado, no a un color original.
  • Santuario: templo de origen antiquísimo (el culto mariano se documenta ya en el año 872), reconstruido tras los terremotos de 1427-1428 e incendiado en 1936, restaurado después.
  • Coronación y fiesta: coronada canónicamente el 25 de mayo de 1975 por el obispo de Girona Jaume Camprodon. Fiesta principal el 8 de septiembre (Natividad de la Virgen), «Festes del Tura», fiesta mayor de Olot.

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora del Tura no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien entra al santuario del centro de la ciudad para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu ciudad y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción del Tura, raíz de un pueblo, nos enseña a arraigar nuestra vida en la fe.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora del Tura no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a la Mare de Déu del Tura.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de la Mare de Déu del Tura. Concédenos, por su intercesión, arraigar nuestra vida en la fe, limpiar el corazón de cuanto lo oscurece y descubrir la belleza que pusiste en nosotros. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — Raíz y madre de un pueblo

Memoria histórica

Olot nació y creció en torno al santuario del Tura. El culto a Santa María en este lugar se documenta ya en el año 872, y durante siglos la iglesia del Tura fue incluso sede de las reuniones del gobierno de la villa. La Virgen está, literalmente, en la raíz de la ciudad.

Meditación

Que un pueblo entero haya nacido en torno a su Madre es signo de cómo la fe da alma y raíz a una comunidad. María, Madre de la Iglesia, está en el origen del pueblo cristiano, reunido en torno a Cristo. Pero la verdadera raíz es su Hijo, y ella nos lleva a Él. Pedir la intercesión de la Señora del Tura es pedir que nuestra vida, nuestra familia y nuestra ciudad tengan sus raíces hundidas en la fe.

Palabra de Dios sugerida

«Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (Colosenses 2,7).

Propósito

Cuidaré hoy una «raíz» de mi fe: la oración en familia, la Misa dominical o un momento diario con Dios.

Oración del día

Señora del Tura, raíz y madre de tu pueblo, haz que arraiguemos nuestra vida en la fe de tu Hijo. Que nuestras familias y ciudades tengan sus cimientos en Dios. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — La luz bajo el hollín

Memoria histórica

Durante siglos, la imagen del Tura fue venerada como «Virgen morena», oscurecida. Pero una restauración moderna descubrió que su tono no era su color original, sino el humo del aceite y las velas acumulado con el tiempo: bajo el hollín estaba la belleza primera de la talla.

Meditación

Cuánta enseñanza en ese hollín retirado. También en nuestra alma, creada hermosa por Dios, el pecado va depositando una capa de suciedad que apaga su brillo. La conversión es dejar que Dios retire ese hollín para que reaparezca la belleza original. María, la Inmaculada, es la criatura sin mancha alguna. Pedir la intercesión de la Señora del Tura es pedir que Cristo limpie nuestro corazón y devuelva su luz a nuestra alma.

Palabra de Dios sugerida

«Lávame del todo de mi culpa, limpia mi pecado… crea en mí, oh Dios, un corazón puro» (Salmo 51,4.12).

Propósito

Retiraré hoy un «hollín» de mi alma: dispondré mi corazón a la confesión o dejaré un mal hábito.

Oración del día

Señora del Tura, bajo cuyo tono oscuro se hallaba la belleza primera, alcánzanos de tu Hijo la limpieza del corazón. Que su gracia retire el hollín del pecado y devuelva su luz a nuestra alma. Ruega por nosotros. Amén.

Día tercero — Dios en lo humilde

Memoria histórica

Cuenta la piadosa tradición que la imagen del Tura fue hallada porque un buey escarbaba insistentemente la tierra en un campo, hasta que, al cavar, se descubrió la talla de la Virgen. Es relato devoto, no crónica histórica, pero encierra un mensaje hermoso.

Meditación

Que sea un humilde buey de labranza el que señala el lugar de la Virgen recuerda que Dios se manifiesta a través de lo pequeño y laborioso. Ya en Belén, un buey y una mula acompañaron el nacimiento del Señor. Dios se sirve de lo humilde para revelar sus tesoros. Pedir la intercesión de la Señora del Tura es pedir atención a los signos sencillos y perseverantes con que Dios nos habla en la vida cotidiana.

Palabra de Dios sugerida

«Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a los pequeños» (Mateo 11,25).

Propósito

Estaré hoy atento a un «signo» sencillo de Dios en lo cotidiano y le daré gracias por él.

Oración del día

Señora del Tura, revelada por medio de lo humilde, enséñanos a descubrir a Dios en lo pequeño y a escuchar sus signos sencillos. Que no despreciemos lo humilde. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

Durante siglos, los olotenses han acudido al santuario del Tura con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Señora del Tura, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — La fe que reconstruye

Memoria histórica

El santuario del Tura ha resurgido una y otra vez de la destrucción: quedó arruinado por los terremotos de la Garrotxa en 1427 e incendiado en 1936, y ambas veces fue reconstruido. La imagen misma, dañada en la guerra, fue restaurada. La devoción de Olot no se ha apagado.

Meditación

Terremotos, incendios y guerras han golpeado este santuario; y, sin embargo, siempre se ha vuelto a levantar. La fe verdadera no se apoya en piedras, sino en Dios, y por eso reconstruye lo caído con esperanza. Como el pueblo de Olot rehízo su templo, también nosotros, con la gracia, podemos rehacer lo que en nuestra vida se derrumba. Pedir la intercesión de la Señora del Tura es pedir esperanza para reconstruir tras las ruinas.

Palabra de Dios sugerida

«Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles» (Salmo 127,1).

Propósito

Daré hoy un paso para reconstruir algo dañado en mi vida —una relación, un hábito—, contando con Dios.

Oración del día

Señora del Tura, cuyo santuario resurgió de terremotos e incendios, alcánzanos esperanza para reconstruir lo que se derrumba en nuestra vida. Que edifiquemos siempre sobre Dios. Ruega por nosotros. Amén.

Día sexto — La fiesta que une a la ciudad

Memoria histórica

Cada 8 de septiembre, las «Festes del Tura» son la fiesta mayor de Olot: la ciudad entera se reúne en torno a su Madre con alegría, música y devoción. La fe y la vida del pueblo se entrelazan en honor de la Virgen.

Meditación

La alegría cristiana reúne y hace comunidad. Que la fiesta mayor de una ciudad sea la de su Madre muestra cómo la fe puede dar gozo y unidad a un pueblo. Pero cuidemos de que la fiesta no se quede en costumbre vacía: su corazón es honrar a María para amar más a Cristo. Pedir la intercesión de la Señora del Tura es pedir una alegría verdadera, la que nace de saberse hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

Palabra de Dios sugerida

«Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador» (Lucas 1,46-47).

Propósito

Llevaré hoy alegría a mi entorno y una palabra amable a quien esté triste o solo.

Oración del día

Señora del Tura, que reúnes a Olot en fiesta en torno a ti, alcánzanos la alegría verdadera y la unidad de los hermanos. Que nuestra fe sea gozosa y contagie el amor a tu Hijo. Ruega por nosotros. Amén.

Día séptimo — Reina coronada y humilde

Memoria histórica

El 25 de mayo de 1975, la Mare de Déu del Tura fue coronada canónicamente por el obispo de Girona Jaume Camprodon. Olot reconoció así la realeza de su Madre, que reina no por poder terreno, sino por ser Madre del Rey.

Meditación

María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona del Tura no la ensalza por vanagloria, sino que confiesa su dignidad de Madre de Dios. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.

Palabra de Dios sugerida

«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).

Propósito

Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.

Oración del día

Señora del Tura, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Olot, la devoción al Tura se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acudido a sus fiestas como quien vuelve a casa. El santuario del centro de la ciudad ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Señora del Tura, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Envío a la vida

Memoria histórica

La novena culmina en las «Festes del Tura», el 8 de septiembre, cuando Olot honra a su patrona. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora del Tura, raíz de su pueblo, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, con el corazón limpio y arraigado en la fe.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Señora del Tura, que congregas a Olot en tu santuario, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, vivamos con el corazón limpio y arraigado en tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Mare de Déu del Tura, madre y raíz de Olot, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, cuya belleza reaparece bajo el hollín de los siglos, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Olot, a la Garrotxa, a la Iglesia de Girona y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
  • Por Olot y por cuantos custodian el santuario del Tura, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por los que necesitan limpiar su corazón, para que la gracia de Cristo retire el hollín del pecado y les devuelva su luz. Roguemos al Señor.
  • Por los que han sufrido pérdidas o ruinas en su vida, para que, con la ayuda de Dios, reconstruyan con esperanza. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que la Señora del Tura los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.