Novena a Nuestra Señora de Gracia (Caudete)
Fiestas del 6 al 10 de septiembre · Patrona de Caudete · Santuario de Gracia (paraje de los Santos)
Nueve días de oración con Nuestra Señora de Gracia, patrona de Caudete, «llena de gracia», coronada canónicamente en 1907 y honrada con las fiestas de Moros y Cristianos.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de Gracia, patrona de Caudete
A las afueras de Caudete (Albacete), en el paraje de los Santos, se alza el santuario barroco de Nuestra Señora de Gracia, patrona de la villa. Cuenta la piadosa tradición que en 1414 la Virgen se apareció al pastor Juan López, manco de un brazo, y le reveló el paradero de su imagen, escondida siglos atrás bajo unas ruinas para protegerla; como señal, le habría devuelto el brazo sano. Junto a ella se hallaron la imagen de San Blas —hoy copatrono— y una campana. La imagen histórica se perdió en un incendio en 1936, y la actual, tallada en 1941, conserva incrustado el orbe del mundo, único resto que sobrevivió al fuego. Coronada canónicamente en 1907 por concesión de san Pío X, es honrada cada septiembre con las célebres fiestas de Moros y Cristianos.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Gracia en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, la «llena de gracia», nos alcanza de Dios la gracia que sana y rehace.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de Gracia, patrona de Caudete; San Blas, copatrono, unido a ella en la tradición y las fiestas.
- Lugar: santuario de Nuestra Señora de Gracia, en el paraje de los Santos, Caudete (provincia de Albacete, Castilla-La Mancha, España).
- Marco eclesial: hoy diócesis de Albacete (en el tiempo de la coronación, Caudete pertenecía a la diócesis de Orihuela).
- Imagen: la imagen histórica se destruyó en el incendio de 1936; la actual fue tallada en 1941 por el escultor caudetano Miguel Bañón Díaz, e incorpora el orbe del mundo, único resto superviviente de la talla original.
- Santuario: templo barroco del siglo XVIII, con fachada de trampantojo de 1907, camarín de azulejería valenciana y lienzos de la vida de la Virgen.
- Coronación y fiestas: coronada canónicamente en septiembre de 1907 por concesión de san Pío X. Fiestas de Moros y Cristianos en su honor, del 6 al 10 de septiembre, con el traslado de la imagen a la parroquia de Santa Catalina.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Gracia no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien acude al santuario para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que necesitan sanar por dentro y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de Caudete, con su Virgen «de Gracia», nos enseña a confiar en la gracia que rehace lo que está roto.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Gracia no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de Gracia.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Gracia. Concédenos, por su intercesión, acoger la gracia que sana y rehace, dar gracias por tus dones y crecer en fe, esperanza y caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — Llena de gracia
Memoria histórica
El título de la patrona de Caudete es «Nuestra Señora de Gracia». Ese nombre recoge el saludo del ángel a María en la Anunciación: «Alégrate, llena de gracia». La devoción de todo un pueblo se ancla, pues, en el corazón mismo del Evangelio.
Meditación
María es «llena de gracia» porque Dios la colmó de sus dones para ser Madre del Salvador. Pero la gracia no es un privilegio que la aísle: es un don que se derrama. Ella nos enseña a acoger la gracia de Dios y a dejar que transforme nuestra vida. Toda gracia viene de Cristo, y María es la primera y más perfecta de los redimidos. Pedir la intercesión de la Señora de Gracia es pedir un corazón abierto a la gracia que Dios quiere darnos.
Palabra de Dios sugerida
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lucas 1,28).
Propósito
Reconoceré hoy un don de Dios en mi vida y daré gracias por él, dejándome transformar por su gracia.
Oración del día
Señora de Gracia, llena de gracia por elección de Dios, alcánzanos un corazón abierto a sus dones. Que la gracia de tu Hijo transforme nuestra vida. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La curación del brazo manco
Memoria histórica
Cuenta la piadosa tradición que la Virgen se apareció al pastor Juan López, que tenía un brazo tullido, y que, al revelarle el lugar de su imagen escondida, le devolvió el brazo sano. Es relato devoto, no crónica histórica, pero encierra una hermosa enseñanza sobre la gracia que sana.
Meditación
Más allá del relato, la Virgen «de Gracia» nos habla de Aquel que sana lo tullido de nuestra alma. Jesús curó al hombre de la mano paralizada, y sigue curando a quien se acerca a Él con fe. Todos llevamos alguna parálisis interior: el rencor, el miedo, la costumbre del pecado. Pedir la intercesión de la Señora de Gracia es pedir a su Hijo que sane esas manos tullidas del corazón y nos capacite de nuevo para el bien.
Palabra de Dios sugerida
«Le dijo al hombre: «Extiende la mano». La extendió, y su mano quedó curada» (Marcos 3,5).
Propósito
Identificaré hoy una «parálisis» de mi corazón —un rencor, un miedo— y pediré a Cristo que la sane.
Oración del día
Señora de Gracia, que llevas a Cristo, sanador de lo tullido, alcánzanos la curación de las manos paralizadas de nuestra alma. Que volvamos a ser capaces del bien. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — La imagen oculta y hallada
Memoria histórica
La tradición cuenta que la imagen había sido escondida siglos atrás bajo unas ruinas para protegerla en tiempos de peligro, y que fue hallada en el momento oportuno. Guardada en la adversidad, reapareció cuando Dios quiso, para consuelo del pueblo.
Meditación
La fe se guarda a veces en lo escondido, como un tesoro enterrado, hasta que llega su hora de reaparecer. En los tiempos difíciles, muchos han custodiado en silencio la fe recibida, y Dios la ha hecho florecer de nuevo. Pedir la intercesión de la Señora de Gracia es pedir que sepamos guardar la fe cuando arrecia la adversidad, confiando en que Dios la hará resurgir a su tiempo.
Palabra de Dios sugerida
«El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo» (Mateo 13,44).
Propósito
Cuidaré hoy la fe en lo escondido: un rato de oración discreta, sin ser visto, solo ante Dios.
Oración del día
Señora de Gracia, imagen guardada en la adversidad y hallada a su tiempo, enséñanos a custodiar la fe en las horas difíciles. Que confiemos en que Dios la hace resurgir. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Durante siglos, los caudetanos han acudido al santuario de Gracia con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Madre. Ante su venerada imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Gracia, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — El orbe que sobrevivió al fuego
Memoria histórica
La imagen histórica de la Virgen de Gracia se destruyó en un incendio en 1936. De ella solo sobrevivió el orbe del mundo que sostenía en su mano; ese resto se incrustó en la nueva imagen, tallada en 1941, uniendo lo antiguo y lo nuevo. Lo que parecía perdido sostiene ahora la fe renovada.
Meditación
El pequeño orbe salvado del fuego es signo elocuente: la fe puede sufrir pérdidas terribles y, sin embargo, algo permanece y sostiene lo nuevo. La esperanza cristiana no niega la destrucción, pero confía en que Dios reconstruye. Como la Virgen sostiene el mundo en su mano hacia Cristo, Rey del universo, también nuestra vida, aun rota, puede ser rehecha por la gracia. Pedir la intercesión de la Señora de Gracia es pedir esperanza tras las pérdidas.
Palabra de Dios sugerida
«El que estaba sentado en el trono dijo: «Mira, hago nuevas todas las cosas»» (Apocalipsis 21,5).
Propósito
Ante algo que en mi vida quedó dañado, buscaré hoy lo bueno que aún permanece y construiré sobre ello.
Oración del día
Señora de Gracia, cuyo orbe sobrevivió al fuego para sostener la imagen nueva, alcánzanos esperanza tras las pérdidas. Que Dios haga nuevas todas las cosas en nosotros. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día sexto — La comunión de los santos
Memoria histórica
En la tradición de Caudete, la Virgen de Gracia no camina sola: junto a su imagen se halló la de San Blas, hoy copatrono, y a ambos honra el pueblo unidos en sus fiestas. La devoción a la Madre se entrelaza con la de los santos.
Meditación
La Iglesia confiesa la comunión de los santos: todos, en el cielo y en la tierra, formamos un solo cuerpo en Cristo. María, Reina de los santos, no nos aparta de ellos, sino que nos une en la misma familia de Dios. Honrar juntos a la Madre y a los santos nos recuerda que no caminamos solos, sino rodeados de una «nube de testigos». Pedir la intercesión de la Señora de Gracia es pedir vivir esa comunión con toda la Iglesia.
Palabra de Dios sugerida
«Rodeados de tan gran nube de testigos, corramos con constancia la carrera que nos toca» (Hebreos 12,1).
Propósito
Me encomendaré hoy a un santo de mi devoción y pediré su intercesión junto a la de María.
Oración del día
Señora de Gracia, Reina de los santos, haz que vivamos la comunión de toda la Iglesia y sepamos que no caminamos solos. Que, con los santos, corramos hacia Cristo. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Reina coronada y Madre fiel
Memoria histórica
En septiembre de 1907, por concesión del papa san Pío X, la Virgen de Gracia fue coronada canónicamente. Cada año, además, el pueblo renueva el «voto» de repetir sus fiestas: la corona de la Madre y la fidelidad de los hijos se responden mutuamente.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de Gracia confiesa su dignidad de Madre de Dios, y el voto anual del pueblo expresa la fidelidad agradecida a la gracia recibida. Honrar a María coronada es aprender de su humildad y ser fieles en lo que prometimos. Pedir su intercesión es pedir constancia y gratitud.
Palabra de Dios sugerida
«Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida» (Apocalipsis 2,10).
Propósito
Cumpliré hoy con fidelidad un compromiso o promesa que había descuidado.
Oración del día
Señora de Gracia, Reina coronada y Madre fiel, enséñanos la fidelidad agradecida y la humildad servicial. Que seamos fieles hasta el fin. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Caudete, la devoción a la Virgen de Gracia se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acompañado el traslado de la imagen y las fiestas como quien vuelve a casa. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Gracia, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena culmina en las fiestas de septiembre, cuando Caudete traslada a su patrona desde el santuario hasta el pueblo y la honra con sus célebres Moros y Cristianos. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Gracia nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, dejándonos rehacer cada día por su gracia.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Gracia, que reúnes a Caudete en torno a tu imagen, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, nos dejemos rehacer por la gracia de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de Gracia, patrona de Caudete, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, llena de gracia, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor, fuente de toda gracia. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Caudete, a su tierra, a la Iglesia de Albacete y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Caudete y por cuantos custodian el santuario de Gracia, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen tullido el corazón por el rencor o el miedo, para que la gracia de Cristo los sane. Roguemos al Señor.
- Por los que han sufrido pérdidas o destrucción, para que hallen, como el orbe salvado del fuego, algo firme sobre lo que reconstruir. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Gracia los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.