Novena a la Mare de Déu de Queralt
La Gala de Queralt: 8 de septiembre · Novena desde el 31 de agosto · Real Santuario de Queralt (Berga)
Nueve días de oración con la Mare de Déu de Queralt, patrona de Berga y del Berguedà, «el balcón de Cataluña», coronada canónicamente en 1916.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Mare de Déu de Queralt, el «balcón de Cataluña»
Sobre un risco de la sierra de Queralt, a más de mil cien metros de altitud y dominando la ciudad de Berga, se alza el Real Santuario de la Mare de Déu de Queralt, patrona de Berga y de toda la comarca del Berguedà. Por sus vistas inmensas se le llama popularmente «el balcón de Cataluña». Su imagen es una talla gótica con rasgos románicos, del siglo XIV, que representa a la Virgen sentada con el Niño; entre sus atributos destaca una golondrina —añadida en la restauración de 1916—, hoy símbolo entrañable de Queralt. Coronada canónicamente el 3 de septiembre de 1916, la Virgen de Queralt ha sido durante siglos el refugio de un pueblo que subía a implorarla, o la bajaba a la ciudad, en tiempos de sequía, peste y guerra.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Queralt en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, atalaya sobre el valle, nos enseña a mirar la vida con los ojos de Dios.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Mare de Déu de Queralt (Nuestra Señora de Queralt), patrona de Berga y del Berguedà, llamada «el balcón de Cataluña».
- Lugar: Real Santuario de Queralt, en la sierra de Queralt, sobre Berga (comarca del Berguedà, provincia de Barcelona, Cataluña, España), a unos 1.150-1.200 metros de altitud.
- Marco eclesial: diócesis de Solsona.
- Imagen: talla de madera de estilo gótico con rasgos románicos, del siglo XIV, de unos 50 cm; la Virgen sentada con el Niño de pie sobre su rodilla. Entre sus atributos, una golondrina, añadida en la restauración de 1916 y hoy símbolo de Queralt.
- Santuario: conjunto de alta montaña con iglesia barroca (1725-1741), la «cova de la Troballa» (cueva del hallazgo), hospedería y varias capillas.
- Coronación y fiesta: coronada canónicamente el 3 de septiembre de 1916. Fiesta principal, «la Gala de Queralt», el 8 de septiembre, precedida de novena desde el 31 de agosto; romería del «Vot de Sant Marc» el 25 de abril.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Queralt no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube a la montaña, al balcón desde el que se contempla el valle, para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que sufren y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción de Queralt, que sube al monte y contempla desde lo alto, nos enseña a mirar la vida con perspectiva de eternidad.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Queralt no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a la Mare de Déu de Queralt.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de la Mare de Déu de Queralt. Concédenos, por su intercesión, contemplar la vida desde lo alto, con los ojos de la fe, y confiar en tu auxilio en la tribulación. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — El balcón de Cataluña
Memoria histórica
El santuario de Queralt corona un risco desde el que se contempla un horizonte inmenso; por eso el pueblo lo llama «el balcón de Cataluña». Subir a Queralt es alzarse sobre el valle y mirar la vida desde lo alto, junto a la Madre.
Meditación
San Pablo nos exhorta a buscar «los bienes de arriba», a mirar la realidad con perspectiva de eternidad. Desde el balcón de Queralt, lo grande se ve pequeño y lo pequeño encuentra su sitio. María, que guardaba y meditaba todo en su corazón, nos enseña esa mirada serena y honda. Pedir la intercesión de la Señora de Queralt es pedir ojos que sepan contemplar la vida desde Dios, sin ahogarnos en lo inmediato.
Palabra de Dios sugerida
«Buscad los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios» (Colosenses 3,1).
Propósito
Ante un problema que me agobia, me detendré hoy a mirarlo «desde arriba», a la luz de la fe y de la eternidad.
Oración del día
Señora de Queralt, atalaya sobre el valle, enséñanos a contemplar la vida desde lo alto, con los ojos de Dios. Que no nos ahoguemos en lo pequeño ni perdamos de vista lo eterno. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La golondrina de Queralt
Memoria histórica
Entre los atributos de la imagen destaca una golondrina —añadida en la restauración de 1916—, que se ha convertido en símbolo de Queralt. El ave que emigra y siempre vuelve fielmente cada primavera evoca el retorno constante de los devotos a su Madre.
Meditación
La golondrina, que anida junto a los altares de Dios, era ya para el salmista imagen del alma que busca su hogar en el Señor: «hasta el gorrión ha encontrado casa, y la golondrina un nido». Volver siempre a la Madre, como la golondrina vuelve cada año, es signo de fidelidad y de esperanza que no se apaga. Pedir la intercesión de la Señora de Queralt es pedir la constancia de quien, aunque se aleje, siempre regresa al abrigo de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Hasta el gorrión ha encontrado una casa; la golondrina, un nido donde poner sus polluelos: tus altares, Señor de los ejércitos» (Salmo 84,4).
Propósito
Volveré hoy a Dios de algo en lo que me he alejado, con un acto sencillo de oración o de conversión.
Oración del día
Señora de Queralt, cuya golondrina nos habla de fidelidad y retorno, haz que volvamos siempre a Dios como el ave vuelve a su nido. Que nuestra esperanza no se apague nunca. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — La «troballa» entre los riscos
Memoria histórica
Cuenta la piadosa tradición, recogida por el padre Narcís Camós en 1657, que un pastor de Vilaformiu halló la imagen de la Virgen entre los riscos, junto a un cerezo florecido fuera de tiempo, y que la imagen no quiso ser bajada del monte. Es leyenda devota, no crónica histórica, pero encierra una hermosa enseñanza.
Meditación
El cerezo que florece en pleno invierno es signo de que Dios hace brotar vida donde parece imposible. Y que sea un pastor sencillo quien halla a la Virgen nos recuerda que Dios se revela a los humildes. Más allá del relato, la verdad de fondo es firme: Dios sorprende, hace florecer lo seco y elige a los pequeños. Pedir la intercesión de la Señora de Queralt es pedir esperanza cuando todo parece estéril en nuestra vida.
Palabra de Dios sugerida
«Florecerá el desierto, se alegrará la estepa… porque han brotado aguas en el desierto» (cf. Isaías 35,1.6).
Propósito
Confiaré hoy a Dios una situación que veo estéril o sin salida, esperando que Él la haga florecer.
Oración del día
Señora de Queralt, hallada entre los riscos junto al árbol florecido, alcánzanos esperanza cuando todo parece seco. Que creamos que Dios hace florecer lo imposible. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Durante siglos, en tiempos de peste, cólera o epidemia, los berguedanos bajaban la imagen de Queralt a la ciudad para implorar el auxilio de la Madre por los enfermos. Ante ella, el pueblo depositaba su clamor confiado por cuantos sufrían en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Queralt, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Auxilio del pueblo en la tribulación
Memoria histórica
La historia de Queralt está tejida de sequías, plagas de langosta, guerras e incendios. En cada tribulación, el pueblo del Berguedà acudió a su Madre. El santuario mismo sufrió saqueos e incendios, y la imagen fue escondida y devuelta; pero la devoción nunca se apagó.
Meditación
La Iglesia invoca a María como «Auxilio de los cristianos». No porque ella supla a Dios, sino porque su intercesión maternal nos alcanza fortaleza en la prueba. Ella estuvo firme al pie de la cruz. Un pueblo que, tras cada desgracia, vuelve a su Madre, proclama que la fe es más fuerte que la adversidad. Pedir la intercesión de la Señora de Queralt es pedir su auxilio en nuestras propias tribulaciones.
Palabra de Dios sugerida
«El Señor es mi refugio y mi fortaleza, mi auxilio en el peligro» (Salmo 46,2).
Propósito
En una dificultad presente, acudiré hoy con confianza a la oración en vez de dejarme vencer por la angustia.
Oración del día
Señora de Queralt, auxilio de tu pueblo en la sequía, la peste y la guerra, socórrenos en nuestras tribulaciones y sostén nuestra fe en la prueba. Que nunca dejemos de acudir a ti. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día sexto — La fe en el corazón de un pueblo
Memoria histórica
Queralt es, para el Berguedà, mucho más que un santuario: forma parte de la identidad misma de su gente. La fe en la Madre se ha entretejido con la vida, la historia y la cultura de todo un pueblo a lo largo de los siglos.
Meditación
La fe no es un asunto privado y aislado: está llamada a impregnar la vida entera de las personas y de los pueblos, como la levadura fermenta toda la masa. Que una comarca reconozca a María en el corazón de su identidad muestra cómo el Evangelio da alma a la cultura. Pero cuidemos de no confundir la devoción con el folclore: lo primero es amar a Cristo, a quien María nos lleva. Pedir la intercesión de la Señora de Queralt es pedir una fe que dé alma a toda nuestra vida.
Palabra de Dios sugerida
«El Reino de los cielos se parece a la levadura que una mujer mezcló con tres medidas de harina hasta que todo fermentó» (Mateo 13,33).
Propósito
Llevaré hoy mi fe a un ámbito ordinario de mi vida —el trabajo, la calle, la conversación— con un gesto coherente.
Oración del día
Señora de Queralt, presente en el corazón de tu pueblo, haz que nuestra fe sea levadura que dé alma a toda la vida. Que amemos a tu Hijo por encima de todo. Ruega por nosotros. Amén.
Día séptimo — Reina coronada de la montaña
Memoria histórica
El 3 de septiembre de 1916, la Mare de Déu de Queralt fue coronada canónicamente, tras bajar en procesión a Berga. Todo el Berguedà reconoció así la realeza de su Madre, con himnos compuestos para la ocasión y una multitud congregada.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de Queralt no la ensalza por poder terreno, sino que confiesa su dignidad de Madre de Dios. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora de Queralt, Reina coronada de la montaña, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Berga y su comarca, la devoción a Queralt se vive en familia: generaciones enteras han subido al santuario a presentar sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos la novena de septiembre y han acudido a la Gala como quien vuelve a casa. El santuario de la montaña ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Queralt, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena culmina en la Gala de Queralt, el 8 de septiembre, cuando Berga sube a la montaña para honrar a su patrona. Terminada la fiesta, los romeros bajan del santuario a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Queralt, atalaya sobre el valle, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, mirando la vida desde lo alto.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Queralt, que congregas a tu pueblo en la cumbre de la montaña, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, miremos siempre la vida desde lo alto, hacia tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Mare de Déu de Queralt, venerada en tu Real Santuario sobre Berga, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, balcón desde el que se contempla el cielo, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Berga, a todo el Berguedà, a la Iglesia de Solsona y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Berga y por cuantos custodian el santuario de Queralt, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los que atraviesan tribulaciones —enfermedad, guerra, catástrofe—, para que la Virgen les alcance auxilio y esperanza. Roguemos al Señor.
- Por los que se han alejado de Dios, para que, como la golondrina vuelve a su nido, regresen al abrigo del Padre. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Queralt los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.