Novena a Nuestra Señora de Itziar
Fiestas «Kopraixak» a partir del primer domingo de agosto · Santuario de Itziar (Deba)
Nueve días de oración con la Andra Mari de Itziar, estrella del mar y patrona de los marineros, venerada en su santuario de la costa vasca, en Deba.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de Itziar, estrella del mar sobre la costa vasca
En lo alto del núcleo de Itziar, en el municipio guipuzcoano de Deba, junto al Camino de Santiago de la costa, se alza el santuario de Nuestra Señora de Itziar, con vistas al mar Cantábrico. Su imagen es una «Andra Mari» —la Virgen con el Niño— tallada en madera policromada, de factura románica del siglo XIII, una de las más antiguas y veneradas del País Vasco. El templo, gótico, guarda un magnífico retablo renacentista de Andrés de Araoz. Desde antiguo, los pescadores y navegantes la tomaron por patrona: una Cofradía de Mareantes, documentada ya antes de 1448, la invocaba al hacerse a la mar, y hasta el navegante Juan Sebastián Elcano dejó en su testamento una ofrenda para el santuario.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Itziar en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, estrella del mar, quiere guiarnos al puerto seguro que es Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de Itziar (Andra Mari de Itziar), venerada como patrona de los marineros.
- Lugar: santuario de Nuestra Señora de Itziar, en el núcleo de Itziar, municipio de Deba (provincia de Gipuzkoa, País Vasco, España), en un enclave del Camino de Santiago de la costa.
- Marco eclesial: diócesis de San Sebastián.
- Imagen: talla «Andra Mari» de la Virgen con el Niño, en madera policromada, de factura románica del siglo XIII, de las más antiguas del País Vasco.
- Templo: iglesia gótica de los siglos XIII al XVI, de nave única con bóvedas de crucería y torre inclinada; conserva un notable retablo renacentista de Andrés de Araoz.
- Devoción y fiesta: patrona de los marineros —con una Cofradía de Mareantes documentada antes de 1448— y objeto de la ofrenda testamentaria de Juan Sebastián Elcano. Fue coronada canónicamente en 1952; sus fiestas, las «Kopraixak», se celebran a partir del primer domingo de agosto.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Itziar no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube al santuario, con el mar al fondo, para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que viven del mar y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La devoción marinera de Itziar nos enseña a confiar a la Virgen las travesías de la vida.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Itziar no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de Itziar.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Itziar. Concédenos, por su intercesión, atravesar el mar de la vida sin perder el rumbo, guiados por ella hacia el puerto seguro que es Cristo. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — Estrella del mar
Memoria histórica
Desde antiguo, los pescadores y navegantes de la costa vasca tomaron a la Señora de Itziar por patrona. Una Cofradía de Mareantes, documentada ya antes de 1448, la invocaba al hacerse a la mar; y al pasar los barcos frente al santuario, rezaban la Salve y el Rosario y la saludaban. Itziar ha sido siempre faro y amparo de las gentes del mar.
Meditación
La tradición cristiana llama a María «estrella del mar», la que orienta al navegante hacia el puerto seguro que es Cristo. En medio de las olas de la vida, ella nos señala el rumbo. Los marineros de Deba sabían que nadie navega solo si lleva a la Madre en el corazón. Pedir la intercesión de la Señora de Itziar es pedir que, en las travesías inciertas de nuestra vida, no perdamos el rumbo ni la confianza.
Palabra de Dios sugerida
«Se alegraron de aquella bonanza, y él los condujo al puerto deseado» (Salmo 107,30).
Propósito
Confiaré hoy a la Virgen una travesía difícil de mi vida y rezaré por los que se ganan el pan en el mar.
Oración del día
Señora de Itziar, estrella del mar, guía nuestra barca hacia el puerto seguro que es tu Hijo. Ampara a los que viven del mar y no dejes que perdamos el rumbo en las tormentas de la vida. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La ofrenda del navegante
Memoria histórica
Juan Sebastián Elcano, el marino que completó la primera vuelta al mundo, dejó en su testamento una ofrenda de cuarenta ducados de oro para ornamentos del santuario de Itziar. El primer hombre en dar la vuelta al globo confió su memoria y su gratitud a la Virgen de esta costa.
Meditación
Aquel gesto de Elcano enseña una verdad hermosa: poner toda la vida, incluso las mayores hazañas, a los pies de la Madre y de Dios. El que ha recorrido el mundo entero sabe que lo que de verdad importa no es la gloria, sino la fe y la gratitud. Pedir la intercesión de la Señora de Itziar es pedir un corazón agradecido, que ofrezca a Dios, por manos de María, lo mejor de sus trabajos y de sus logros.
Palabra de Dios sugerida
«¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?» (Marcos 8,36).
Propósito
Ofreceré hoy a Dios, por manos de María, el fruto de mi trabajo, dándole gracias por lo que he logrado.
Oración del día
Señora de Itziar, a cuyos pies un gran navegante dejó su ofrenda agradecida, enséñanos a poner toda la vida y sus logros a los pies de Dios. Que no busquemos la gloria vana, sino la gracia. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — Una imagen antigua y humilde
Memoria histórica
La talla de Itziar es una imagen románica del siglo XIII, de autor desconocido, ante la cual han rezado generaciones de vascos durante ochocientos años. En su factura sencilla y venerable, el pueblo ha visto siempre el rostro entrañable de su Madre.
Meditación
Una imagen antigua y humilde, custodiada con amor durante siglos, habla de la fe perseverante de un pueblo pequeño. Dios se manifiesta a los sencillos y agradece la fidelidad callada de los que rezan de generación en generación. Honrar a María es confesar la fe en Cristo que ella nos entregó. Pedir la intercesión de la Señora de Itziar es agradecer la fe recibida de nuestros mayores y comprometernos a transmitirla.
Palabra de Dios sugerida
«Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues es fiel el que ha prometido» (Hebreos 10,23).
Propósito
Daré gracias por quienes me transmitieron la fe y buscaré transmitirla yo con una palabra o un gesto sencillo.
Oración del día
Señora de Itziar, venerada por siglos en una imagen humilde, guarda y aviva la fe de tu pueblo. Que nunca se apague la lámpara encendida por nuestros mayores. Intercede ante tu Hijo para que seamos testigos fieles del Evangelio. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
A lo largo de los siglos, los fieles de Deba y de toda la comarca han acudido al santuario de Itziar con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Virgen. Ante su venerable imagen, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Itziar, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — La Madre que reconcilia
Memoria histórica
La antigua Cofradía de Mareantes tenía la costumbre de reunirse cada año, cerca de la fiesta de la Asunción, en una comida de reconciliación junto a la Virgen de Itziar. Ante la Madre, los cofrades limaban asperezas y hacían las paces, sabiendo que quien ama a la Madre debe amar también al hermano.
Meditación
Jesús pide reconciliarse con el hermano antes de presentar la ofrenda ante el altar. No hay verdadera devoción a María si el corazón guarda rencor. La costumbre de reconciliarse junto a la Virgen es profundamente evangélica: la Madre que nos reúne nos hace hermanos. Pedir la intercesión de la Señora de Itziar es pedir un corazón capaz de perdonar y de reconciliarse, para que nuestra oración sea agradable a Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Reconcíliate primero con tu hermano, y luego vuelve a presentar tu ofrenda» (Mateo 5,24).
Propósito
Daré hoy un paso de reconciliación con alguien con quien esté distanciado, perdonando o pidiendo perdón.
Oración del día
Señora de Itziar, ante quien tu pueblo se reconciliaba, muévenos a perdonar y a hacer las paces. Que quien te ama como Madre ame también a los hermanos. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día sexto — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
Durante ochocientos años, la devoción a la Señora de Itziar ha permanecido viva en Deba y en toda la costa vasca, sobreviviendo a incendios y avatares —el retablo mismo fue restaurado tras un incendio— y renovándose hasta la coronación de 1952. La fe de este pueblo marinero no se ha apagado con el tiempo.
Meditación
La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. Una devoción que perdura siglos y se renueva de generación en generación proclama que la fe no muere. La Señora de Itziar, estrella del mar, nos alienta a esperar en Dios «que no defrauda», también en las travesías oscuras de nuestra vida.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).
Propósito
Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.
Oración del día
Señora de Itziar, venerada por siglos en tu costa, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.
Día séptimo — María, humilde y coronada
Memoria histórica
En 1952, la Señora de Itziar fue coronada canónicamente, reconociéndose así públicamente su realeza de Madre de Dios sobre el pueblo que la venera desde hace siglos. Desde aquel año se celebran también las fiestas «Kopraixak». La corona no la ensalza por poder terreno, sino que confiesa su dignidad de Madre del Rey.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de la Señora de Itziar remite a la corona de gloria que Dios da a los humildes. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora de Itziar, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Deba y en su comarca, la devoción a Itziar se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acudido a sus fiestas como quien vuelve a casa. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Itziar, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la vida
Memoria histórica
La novena culmina en las fiestas de Itziar, a partir del primer domingo de agosto, cuando Deba honra a su Patrona. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, y las gentes del mar a sus faenas, llevando en el alma la fe reavivada junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Itziar, estrella del mar, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, navegando hacia el puerto eterno.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Itziar, que reúnes a Deba en tu santuario sobre el mar, envíanos renovados a la vida de cada día. Que, guiados por ti, naveguemos seguros hacia el puerto eterno de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de Itziar, venerada en tu santuario de la costa vasca, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, estrella del mar y patrona de los marineros, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Deba, a las gentes del mar, a la Iglesia de San Sebastián y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Deba y por cuantos custodian el santuario de Itziar, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los que viven y trabajan en el mar y por cuantos atraviesan tempestades en su vida, para que la Virgen los guíe al puerto seguro. Roguemos al Señor.
- Por la reconciliación entre los hermanos y las familias divididas, para que, ante la Madre, hagan las paces. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y las familias, para que, bajo el amparo de María, vivan la fe y la esperanza. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Itziar los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.