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Novena a Nuestra Señora de Vallivana

Coronación 1910 · El Sexenni (cada seis años, agosto) · Santuario de Vallivana (Morella)

Nueve días de oración a la Mare de Déu de Vallivana, patrona de Morella, venerada en su santuario de la comarca dels Ports.

Santuario de la Mare de Déu de Vallivana, en el término de Morella (Castellón)
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Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Nuestra Señora de Vallivana, Madre de Morella a quien el pueblo vuelve cada seis años

En un paraje solitario del término de Morella, en la comarca dels Ports de Castellón, junto a antiguos manantiales y a la vieja ruta que baja hacia el mar, se alza el santuario de la Mare de Déu de Vallivana, patrona de la ciudad. Su imagen es una pequeña talla gótica de unos veintinueve centímetros, que representa a María con el Niño y una vara de azucena. Venerada desde antiguo —por Vallivana pasaron san Vicente Ferrer y el papa Luna—, es el corazón de una de las devociones más singulares de España: el Sexenni, la solemne acción de gracias que cada seis años lleva la imagen desde su santuario a Morella, en cumplimiento de un voto hecho en 1673 tras librarse la villa de la peste.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Vallivana en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, a quien Morella vuelve fielmente cada seis años, quiere enseñarnos la fidelidad y la gratitud.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Mare de Déu de Vallivana (Nuestra Señora de Vallivana), patrona de Morella.
  • Lugar: santuario de la Mare de Déu de Vallivana, en el término de Morella, comarca dels Ports (provincia de Castellón, Comunidad Valenciana, España), junto a la antigua carretera Morella-Vinaròs.
  • Marco eclesial: diócesis de Tortosa.
  • Imagen: talla gótica de unos 29 cm, datada hacia comienzos del siglo XV, que representa a María con el Niño y una vara de azucena. El conjunto conserva una hospedería gótica del siglo XV, con la cámara atribuida a san Vicente Ferrer, y una iglesia levantada entre 1714 y 1738.
  • Estado eclesial: coronación canónica el 28 de agosto de 1910; patrona canónica de Morella, proclamada en 1952.
  • El Sexenni: en 1673, tras librarse Morella de la peste, la villa formalizó el voto de celebrar cada seis años una solemne novena de acción de gracias; en el Sexenni, la imagen es trasladada de Vallivana a Morella. La celebración figura en el inventario de Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Vallivana no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien acude al santuario de la sierra para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu tierra y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. El voto del Sexenni, cumplido durante siglos, nos enseña que la gratitud a Dios ha de ser fiel y perseverante.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Vallivana no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a Nuestra Señora de Vallivana.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Vallivana. Concédenos, por su intercesión, un corazón agradecido y fiel, que sepa dar gracias por tus beneficios y cumplir con perseverancia lo prometido. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — El voto de un pueblo agradecido

Memoria histórica

En 1672 la peste asolaba el Reino de Valencia, pero Morella se vio librada del contagio. En agradecimiento, el 14 de febrero de 1673 la villa formalizó el voto de celebrar cada seis años una solemne novena de acción de gracias a la Virgen de Vallivana. Aquel voto, renovado durante más de tres siglos, es el origen del Sexenni.

Meditación

El pueblo agradecido cumple su promesa. De los diez leprosos curados por Jesús, solo uno volvió a dar gracias, y el Señor lo alabó. Morella, librada de la peste, no olvidó el beneficio, sino que lo perpetuó en un voto fiel. La ingratitud seca el corazón; la gratitud lo abre a Dios. Pedir la intercesión de la Señora de Vallivana es pedir un corazón agradecido, que reconozca los dones recibidos y sepa devolver a Dios acción de gracias.

Palabra de Dios sugerida

«¿No han quedado limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?» (Lucas 17,17).

Propósito

Dedicaré hoy un rato a dar gracias a Dios por sus dones concretos, empezando por los que suelo dar por supuestos.

Oración del día

Señora de Vallivana, a quien Morella prometió gratitud eterna por librarla de la peste, enséñanos a reconocer los dones de Dios y a darle gracias. Que nunca seamos ingratos con quien todo nos da. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — La fidelidad, cada seis años

Memoria histórica

Desde el siglo XVII, cada seis años, sin faltar, Morella cumple su voto: la imagen de Vallivana es trasladada a la ciudad y se celebra el Sexenni, con sus danzas de gremios y su acción de gracias. Generaciones de morellanos han mantenido esa fidelidad, transmitiéndola de padres a hijos.

Meditación

La fidelidad es una de las virtudes más grandes y más difíciles: mantener a lo largo del tiempo, generación tras generación, lo prometido. Dios es fiel, y su fidelidad es nuestra roca. María fue fiel hasta el pie de la cruz. Pedir la intercesión de la Señora de Vallivana es pedir constancia y fidelidad en la fe, en la oración y en los compromisos, sin dejarnos llevar por la inconstancia ni el cansancio.

Palabra de Dios sugerida

«Sé fiel hasta la muerte, y te daré la corona de la vida» (Apocalipsis 2,10).

Propósito

Renovaré hoy la fidelidad a un compromiso o costumbre buena que tienda a descuidar: la oración, un deber, una promesa.

Oración del día

Señora de Vallivana, a quien Morella vuelve fielmente cada seis años, alcánzanos constancia y fidelidad en la fe y en los compromisos. Que, como tú, seamos fieles hasta el fin. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día tercero — Refugio en la peste y en la adversidad

Memoria histórica

La devoción del Sexenni nació del amparo en la peste: Morella se acogió a su Virgen en la hora del peligro y se sintió protegida. En una tierra de sierra, azotada por epidemias, guerras y penurias, la Señora de Vallivana ha sido siempre refugio del pueblo en la adversidad.

Meditación

En la adversidad, los pueblos han sabido volverse a María. No porque ella sustituya a Dios, sino porque, como Madre, nos lleva a Él, único que salva. Las epidemias y las crisis pasan; la fe permanece. Pedir la intercesión de la Señora de Vallivana es aprender a poner en Dios la confianza cuando todo tiembla, y a ser instrumentos de consuelo para los que sufren.

Palabra de Dios sugerida

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mateo 11,28).

Propósito

Encomendaré hoy a la Virgen a los que sufren enfermedades, epidemias o catástrofes, y ofreceré una ayuda concreta a quien lo necesite.

Oración del día

Señora de Vallivana, refugio de Morella en la peste y en la adversidad, ampara a tu pueblo en toda tribulación y condúcelo a confiar en Dios. Consuela a los afligidos y haznos instrumentos de tu amparo. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

Nacida de un amparo frente a la peste, la devoción a Vallivana ha sido siempre refugio de los enfermos. Durante siglos, los fieles de Morella y de la comarca dels Ports han acudido al santuario para pedir la salud propia o la de sus seres queridos, con confianza filial.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Señora de Vallivana, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — Peregrinos ilustres: el culto de los siglos

Memoria histórica

Por Vallivana pasaron figuras insignes: en 1410 se detuvo allí san Vicente Ferrer, gran predicador dominico, y en 1414 se hospedó el papa Luna, Benedicto XIII, camino de Morella. La hospedería gótica conserva aún la cámara atribuida a san Vicente. Testimonios de un culto secular, arraigado en la historia de la Iglesia.

Meditación

Grandes y pequeños, santos y papas, se han detenido ante la misma Madre. La devoción a María une a todos los estados de la Iglesia, porque ella es Madre de todos. San Vicente Ferrer predicó incansablemente a Cristo y a su Madre. Pedir la intercesión de la Señora de Vallivana es unirse a esa gran comunión de creyentes que, a lo largo de los siglos, han honrado a María y, por ella, han amado a su Hijo.

Palabra de Dios sugerida

«Rodeados de tan gran nube de testigos… corramos con constancia la carrera, fijos los ojos en Jesús» (Hebreos 12,1-2).

Propósito

Me sentiré hoy parte de la gran familia de la Iglesia, rezando por su unidad y por los que me precedieron en la fe.

Oración del día

Señora de Vallivana, honrada por santos y peregrinos a lo largo de los siglos, únenos a la gran comunión de los creyentes. Que, como san Vicente Ferrer, amemos y anunciemos a tu Hijo. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.

Día sexto — La esperanza que no defrauda

Memoria histórica

La pequeña talla gótica de Vallivana, de apenas veintinueve centímetros, sostiene desde hace más de seis siglos la fe de todo un pueblo. Venerada desde la Edad Media, coronada en 1910 y celebrada cada seis años en el Sexenni, la devoción de Morella no se ha apagado con el tiempo.

Meditación

La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. Que una imagen tan pequeña y tan antigua siga reuniendo la fe de generaciones proclama que Dios se sirve de lo humilde para grandes cosas, y que la fe no muere. La Señora de Vallivana, pequeña y venerada por siglos, nos alienta a esperar en Dios «que no defrauda», también en nuestras noches personales.

Palabra de Dios sugerida

«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).

Propósito

Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.

Oración del día

Señora de Vallivana, pequeña imagen que sostiene la fe de siglos, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.

Día séptimo — María, humilde y coronada

Memoria histórica

El 28 de agosto de 1910, en el marco de un Sexenni, la Señora de Vallivana fue coronada canónicamente; y en 1952 fue proclamada patrona canónica de Morella. La corona reconoce públicamente su dignidad de Madre de Dios y la fidelidad de un pueblo que la venera desde hace siglos.

Meditación

María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de la Señora de Vallivana remite a la corona de gloria que Dios da a los humildes. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.

Palabra de Dios sugerida

«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).

Propósito

Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.

Oración del día

Señora de Vallivana, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Morella y en la comarca dels Ports, la devoción a Vallivana se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han participado en el Sexenni como quien celebra en familia. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Señora de Vallivana, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Del santuario a la vida

Memoria histórica

Cada Sexenni culmina cuando, tras las fiestas en Morella, la imagen de Vallivana regresa a su santuario de la sierra, acompañada por el pueblo. Terminada la celebración, los morellanos vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada y el propósito de mantenerse fieles hasta el próximo voto.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Vallivana, a quien su pueblo vuelve fielmente, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, agradecidos y fieles, camino de la vida eterna.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Señora de Vallivana, que reúnes a Morella cada seis años en tu Sexenni, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la gratitud y la fidelidad aprendidas junto a ti perduren. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Nuestra Señora de Vallivana, patrona de Morella, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días desde tu santuario dels Ports. Tú, a quien tu pueblo vuelve fielmente cada seis años, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad, y de gratitud y fidelidad a Dios. Bendice a la ciudad de Morella, a la comarca dels Ports, a la Iglesia de Tortosa y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
  • Por la ciudad de Morella y por la comarca dels Ports, para que su devoción a la Señora de Vallivana fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por un corazón agradecido y fiel, que sepa dar gracias a Dios y cumplir con perseverancia lo prometido. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos y por cuantos sufren epidemias o adversidades, para que hallen en María amparo y en Dios su fortaleza. Roguemos al Señor.
  • Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que la Señora de Vallivana los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.