← Novenas

Novena a Nuestra Señora de la Fuensanta (Las Villas)

Fiesta: 8 de septiembre (Natividad) · Santuario de la Fuensanta (Villanueva del Arzobispo)

Nueve días de oración a Nuestra Señora de la Fuensanta, patrona de Villanueva del Arzobispo y de la comarca de Las Villas (Jaén).

Interior del santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, Villanueva del Arzobispo (Jaén)
Letra100 %

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Nuestra Señora de la Fuensanta, agua de misericordia en las tierras de Las Villas

A las afueras de Villanueva del Arzobispo, en la provincia de Jaén, sobre los restos de una antigua fortaleza y junto a un manantial de doble arcada llamado la «Fuente Santa», se alza el santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, patrona de toda la comarca de Las Villas. Su culto está documentado desde el siglo XIII. La tradición cuenta que, en tiempos de dominación musulmana, una mujer que socorría a los cristianos cautivos fue cruelmente mutilada y abandonada para morir; invocó a la Virgen María, y al lavar sus heridas brotó una fuente que la sanó, devolviéndole las manos y los ojos. De aquella «fuente santa» tomó nombre la advocación.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de la Fuensanta en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, junto a la fuente que sana, quiere conducirnos al agua viva de la gracia.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Nuestra Señora de la Fuensanta Coronada, patrona de Villanueva del Arzobispo y de la comarca de Las Villas.
  • Lugar: santuario diocesano de Nuestra Señora de la Fuensanta, junto a la Fuente Santa, en Villanueva del Arzobispo (provincia de Jaén, Andalucía, España); levantado sobre una fortaleza bajomedieval, con torres, camarín barroco y retablo sobredorado del siglo XVII.
  • Marco eclesial: diócesis de Jaén.
  • Historia: culto documentado desde 1291; la construcción del santuario se sitúa en el primer tercio del siglo XV. La imagen original fue destruida en 1936 y la actual es posterior.
  • Estado eclesial: coronación canónica el 29 de septiembre de 1956, presidida por el obispo de Jaén Félix Romero Mengíbar. Es patrona a la vez de cuatro municipios de la comarca —Villanueva del Arzobispo, Villacarrillo, Iznatoraf y Sorihuela del Guadalimar—, por lo que se la conoce como «la Virgen Peregrina».
  • Fiesta: 8 de septiembre, Natividad de la Virgen. (No debe confundirse con la Fuensanta de Murcia ni con la de Córdoba, advocaciones distintas.)

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de la Fuensanta no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien acude al santuario junto a la fuente para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu comarca y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La fuente que da nombre a esta advocación nos invita a pedir el agua viva de la gracia, que sana el alma.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de la Fuensanta no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a Nuestra Señora de la Fuensanta.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de la Fuensanta. Concédenos, por su intercesión, que el agua de tu gracia sane las heridas de nuestra alma, nos devuelva la vista de la fe y las manos para la caridad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — El agua que sana

Memoria histórica

La tradición cuenta que una mujer mutilada, que había socorrido a los cristianos cautivos, invocó a la Virgen María y, al lavar sus heridas, brotó una fuente que la sanó. De aquella «fuente santa» tomó nombre la advocación. La Iglesia distingue siempre, con prudencia, la piadosa leyenda del dato histórico; pero el signo del agua que sana ha quedado unido a la fe de Las Villas.

Meditación

El agua que brota y sana es imagen de la gracia de Dios. Del costado de Cristo en la cruz brotaron sangre y agua, signo de los sacramentos que dan la vida. Jesús es la fuente de agua viva, y María es cauce que nos conduce a Él. También nuestras heridas —del cuerpo y sobre todo del alma— pueden sanar en el agua de la gracia. Pedir la intercesión de la Señora de la Fuensanta es pedir esa sanación que solo Dios da.

Palabra de Dios sugerida

«Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua» (Juan 19,34).

Propósito

Presentaré hoy a Dios una herida de mi alma —un rencor, una tristeza, un pecado— pidiéndole que la sane con su gracia.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, junto a cuya fuente sanó la que te invocó, alcánzanos el agua de la gracia que sana las heridas del alma. Condúcenos a tu Hijo, fuente de agua viva. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — Manos y ojos restaurados

Memoria histórica

El relato tradicional cuenta que a la mujer sanada le fueron devueltos las manos y los ojos que le habían arrancado. Aquel doble signo —manos y ojos— ha quedado en la piedad popular como imagen de una restauración completa, del cuerpo y del alma, obrada por la intercesión de la Virgen.

Meditación

Los ojos sirven para ver y creer; las manos, para obrar y amar. Pedir su restauración es pedir la fe, que nos devuelve la vista interior para reconocer a Dios, y la caridad, que nos da manos para servir a los hermanos. Jesús devolvió la vista a los ciegos y curó a los paralíticos. Pedir la intercesión de la Señora de la Fuensanta es pedir ver con los ojos de la fe y obrar con las manos de la caridad.

Palabra de Dios sugerida

«Señor, que vea… Y al momento recobró la vista, y lo seguía dando gloria a Dios» (cf. Lucas 18,41-43).

Propósito

Pediré hoy a Dios ver con los ojos de la fe una situación difícil, y usaré mis manos en una obra concreta de caridad.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, por cuya intercesión la tradición dice que fueron restaurados manos y ojos, alcánzanos la vista de la fe y las manos de la caridad. Que veamos a Dios y sirvamos a los hermanos. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día tercero — La Virgen Peregrina

Memoria histórica

La Señora de la Fuensanta es patrona a la vez de cuatro municipios de la comarca de Las Villas —Villanueva del Arzobispo, Villacarrillo, Iznatoraf y Sorihuela del Guadalimar—, entre los que su devoción camina y se comparte. Por ese recorrido devocional se la conoce popularmente como «la Virgen Peregrina».

Meditación

María, apenas concebido el Verbo, «se puso en camino y fue aprisa» a visitar y servir a su prima Isabel. Es la Virgen que camina, que sale al encuentro, que une a los pueblos. Una Madre común hace hermanos a los hijos de distintos lugares. Pedir la intercesión de la Señora de la Fuensanta es pedir un corazón que, como el suyo, salga al encuentro del prójimo y trabaje por la unión y la concordia entre los hombres.

Palabra de Dios sugerida

«En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá» (Lucas 1,39).

Propósito

Saldré hoy al encuentro de alguien que me necesite, como María en camino, y trabajaré por la concordia con los demás.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, Virgen Peregrina que unes a los pueblos de Las Villas, muévenos a salir al encuentro del prójimo y a trabajar por la concordia. Que, como tú, caminemos sirviendo. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

Nacida de un relato de sanación, la devoción a la Fuensanta ha sido siempre refugio de los enfermos. Durante siglos, los fieles de Las Villas han acudido al santuario junto a la fuente para pedir la salud propia o la de sus seres queridos, con confianza filial.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — Socorrer al perseguido

Memoria histórica

Según la tradición, la mujer del relato fue mutilada precisamente por socorrer a los cristianos cautivos: pagó con su cuerpo la caridad hacia los perseguidos. Su historia, aunque piadosa, ensalza una virtud evangélica: el valor de asistir a quien sufre injusticia, aun a costa de uno mismo.

Meditación

Jesús proclamó bienaventurados a los perseguidos por la justicia, y pidió visitar a los presos y socorrer a los que sufren. Ayudar al perseguido puede costar caro, pero es camino de santidad. Pedir la intercesión de la Señora de la Fuensanta es pedir valentía para la caridad, para no cerrar los ojos ante la injusticia y tender la mano a quien es maltratado, como aquella mujer del relato.

Palabra de Dios sugerida

«Acordaos de los presos, como si estuvierais con ellos presos; y de los que sufren, ya que también vosotros tenéis un cuerpo» (Hebreos 13,3).

Propósito

Rezaré hoy por los cristianos perseguidos y por los que sufren injusticia, y ayudaré con valentía a alguien que lo necesite.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, cuya tradición ensalza a la que socorrió a los perseguidos, alcánzanos valentía para la caridad. Que no cerremos los ojos ante la injusticia y tendamos la mano a los que sufren. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día sexto — La fe que renace tras la prueba

Memoria histórica

La imagen original de la Fuensanta fue destruida en 1936. Lejos de abandonar a su Madre, los pueblos de Las Villas repusieron su imagen y siguieron venerándola con la misma fe, hasta coronarla canónicamente en 1956. La devoción superó también aquella prueba.

Meditación

La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. Cuando un pueblo repone la imagen destruida y mantiene viva su fe, proclama que la devoción no muere. La Señora de la Fuensanta, venerada de nuevo tras la destrucción, nos alienta a esperar en Dios «que no defrauda», también en nuestras noches personales.

Palabra de Dios sugerida

«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).

Propósito

Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, venerada de nuevo tras la destrucción, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.

Día séptimo — María, humilde y coronada

Memoria histórica

El 29 de septiembre de 1956, tras dos intentos anteriores frustrados por los disturbios y la guerra, la Señora de la Fuensanta fue coronada canónicamente por el obispo de Jaén Félix Romero Mengíbar. La corona reconoce públicamente su dignidad de Madre de Dios y la fidelidad de los pueblos que la veneran.

Meditación

María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de la Señora de la Fuensanta remite a la corona de gloria que Dios da a los humildes. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.

Palabra de Dios sugerida

«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).

Propósito

Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Villanueva del Arzobispo y en los pueblos de Las Villas, la devoción a la Fuensanta se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acompañado su peregrinar por la comarca como quien camina con su Madre. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Envío desde la fuente a la vida

Memoria histórica

La novena culmina en la fiesta del 8 de septiembre, Natividad de la Virgen, cuando los pueblos de Las Villas honran con solemnidad a su Patrona y la sacan en procesión. Terminada la fiesta, los fieles vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada y el agua de la gracia recibida junto a su Madre.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de la Fuensanta, Virgen Peregrina junto a la fuente que sana, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, sanados y en camino, hacia la vida eterna.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Señora de la Fuensanta, que reúnes a Las Villas en tu santuario junto a la fuente, envíanos renovados a la vida de cada día. Que el agua de la gracia recibida junto a ti dé fruto en obras. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Nuestra Señora de la Fuensanta, patrona de Villanueva del Arzobispo y de la comarca de Las Villas, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días desde tu santuario junto a la Fuente Santa. Tú, Virgen Peregrina y agua de misericordia, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Villanueva del Arzobispo, a Villacarrillo, a Iznatoraf, a Sorihuela del Guadalimar, a la Iglesia de Jaén y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
  • Por los pueblos de Las Villas y por quienes custodian el santuario de la Fuensanta, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos y por los que sufren injusticia o persecución, para que hallen en María consuelo y en Dios sanación y justicia. Roguemos al Señor.
  • Por la concordia entre los pueblos y las familias, para que, unidos bajo su Madre común, vivan como hermanos. Roguemos al Señor.
  • Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que la Señora de la Fuensanta los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.