Novena a Nuestra Señora de los Milagros de Amil
Romería: primer domingo tras el 8 de septiembre · Santuario dos Milagres de Amil (Moraña)
Nueve días de oración a Nuestra Señora de los Milagros de Amil, venerada en su santuario de Moraña (Pontevedra).

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de los Milagros de Amil, agua viva de la fe en tierras de Pontevedra
En el lugar de A Chan, en la parroquia de Amil, del concello de Moraña, en Pontevedra, se alza el santuario de Nuestra Señora de los Milagros de Amil, uno de los más visitados de Galicia. La tradición sitúa su origen a finales del siglo XVIII: un humilde labrador, Sebastián de Castro, angustiado por la sequía que arruinaba sus campos, cavó en el paraje de Roza Vella implorando la ayuda de la Virgen; el hallazgo de agua se tuvo por milagro, y en agradecimiento mandó labrar una imagen —un altorrelieve en piedra con la inscripción «Nuestra Señora de los Milagros, 1778»—. Sobre aquella devoción se levantó, en el siglo XIX, el actual templo de planta octogonal.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de los Milagros en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, junto a la fuente que brotó en la sequía, quiere conducirnos al agua viva que es Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de los Milagros de Amil (Virxe dos Milagres de Amil).
- Lugar: santuario de Nuestra Señora de los Milagros, en A Chan, parroquia de Amil, concello de Moraña (provincia de Pontevedra, Galicia, España); templo del siglo XIX, de planta octogonal en granito, con cúpula cerrada en 1868 y monumental escalinata.
- Marco eclesial: archidiócesis de Santiago de Compostela; el santuario está designado templo jubilar por la archidiócesis.
- Historia: según la tradición, la devoción nació a finales del siglo XVIII del hallazgo de agua por el labrador Sebastián de Castro en tiempos de sequía; la imagen es un altorrelieve en piedra, de estilo barroco, fechado en 1778.
- Devoción: profundamente sanadora y penitencial; los romeros acuden con exvotos de cera, cirios y promesas cumplidas por curaciones.
- Fiesta: la gran Romaría dos Milagres de Amil, una de las mayores de Galicia, se celebra el primer domingo después del 8 de septiembre, precedida de solemne novena.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de los Milagros no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube la escalinata del santuario para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu tierra y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. Y, siendo Amil santuario jubilar, une a la novena, si puedes, la confesión y la comunión, para acoger la gracia del perdón.
Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de los Milagros no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de los Milagros de Amil.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de los Milagros de Amil. Concédenos, por su intercesión, que en la sequía de nuestra alma brote el agua viva de tu gracia, y que confiemos en ti nuestras necesidades del cuerpo y del espíritu. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — El agua que brota en la sequía
Memoria histórica
La tradición cuenta que un humilde labrador, Sebastián de Castro, angustiado por la sequía que arruinaba sus campos, cavó en Roza Vella implorando la ayuda de la Virgen, y que el hallazgo de agua se tuvo por milagro. La Iglesia distingue siempre, con prudencia, la piadosa leyenda del dato histórico; pero el signo del agua brotando en la tierra reseca ha quedado unido a la devoción de Amil.
Meditación
El agua que brota en la sequía es imagen de la gracia de Dios en el alma reseca. Jesús se presenta como fuente de agua viva que apaga toda sed, y María es cauce que nos conduce a Él. También nuestra vida conoce sequías: la del corazón sin amor, la de la fe fría. Pedir la intercesión de la Señora de los Milagros es pedir que Dios haga brotar en nosotros el manantial de su gracia.
Palabra de Dios sugerida
«El que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en fuente que salta hasta la vida eterna» (Juan 4,14).
Propósito
Buscaré hoy, en la oración, saciar la sed de mi alma en Dios, y compartiré un vaso de agua o una ayuda con quien lo necesite.
Oración del día
Señora de los Milagros, junto a cuya fuente brotó el agua en la sequía, haz que en nuestra alma reseca brote el agua viva de la gracia. Condúcenos a tu Hijo, manantial que salta hasta la vida eterna. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La súplica de los pobres
Memoria histórica
El origen de la devoción está ligado a un hombre sencillo que no podía alimentar a su familia ni a sus animales, y que acudió a la Virgen en su necesidad. De la súplica de un pobre labrador nació uno de los mayores santuarios de Galicia. Dios escuchó el clamor del humilde.
Meditación
María, en el Magníficat, canta que Dios «colma de bienes a los hambrientos». Su maternidad está atenta a las necesidades materiales y espirituales de los pobres. Como en Caná advirtió la falta de vino, escucha las carencias de sus hijos. Pedir la intercesión de la Señora de los Milagros es aprender a acudir a Dios con confianza en toda necesidad, y a tener el corazón atento al pobre.
Palabra de Dios sugerida
«A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos» (Lucas 1,53).
Propósito
Presentaré hoy a Dios, con confianza, una necesidad concreta, y atenderé la de algún pobre que esté a mi alcance.
Oración del día
Señora de los Milagros, que escuchaste la súplica de un pobre labrador, atiende las necesidades de tus hijos y muévenos a socorrer a los pobres. Que confiemos siempre en la providencia de Dios. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — La fe hecha carne y cuerpo
Memoria histórica
La devoción de Amil es intensamente corporal: los romeros suben de rodillas, con cadenas, portando exvotos de cera de la parte del cuerpo que desean sanar, cirios y velas. Con estos gestos, las gentes de Galicia ponen en manos de la Virgen su salud, su sufrimiento y el de sus seres queridos.
Meditación
La fe cristiana no desprecia el cuerpo: Dios se hizo carne, y en la carne nos salva. Presentar a la Virgen la propia enfermedad, con gestos sencillos y penitenciales, es un modo humilde de confiar en Dios con toda la persona. No es superstición cuando desemboca en Cristo, único que salva. Pedir la intercesión de la Señora de los Milagros es poner en sus manos, con confianza, también nuestro cuerpo y nuestra salud.
Palabra de Dios sugerida
«Una mujer que padecía flujos de sangre… se decía: con solo tocar su manto, quedaré curada» (Mateo 9,20-21).
Propósito
Ofreceré hoy a Dios, por manos de María, mi salud y la de un enfermo concreto, con un gesto sencillo de confianza.
Oración del día
Señora de los Milagros, ante quien tu pueblo pone su cuerpo y su salud, enséñanos a confiar en Dios con toda la persona. Que, tocando el manto de tu intercesión, seamos conducidos a tu Hijo. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Amil es, por encima de todo, santuario de enfermos: durante siglos, miles de gallegos han acudido a su Virgen para pedir la salud propia o la de sus seres queridos, y han dejado ante ella el testimonio agradecido de sus promesas cumplidas. La Madre de los Milagros ha sido siempre refugio de los que sufren.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de los Milagros, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Vencer la muerte con esperanza
Memoria histórica
Entre las tradiciones de Amil destaca una de gran fuerza: personas que, habiendo superado un grave peligro de muerte, acudían a la romería dentro de un ataúd o amortajadas, como acción de gracias por haber «vencido a la muerte». Aunque cada vez menos frecuente, este gesto expresa una fe honda en el paso de la muerte a la vida.
Meditación
Aquel gesto sobrecogedor encierra la esperanza cristiana: la muerte no tiene la última palabra, porque Cristo la ha vencido. Quien ha rozado la muerte y ha sido devuelto a la vida da gracias porque intuye que la vida es don de Dios. María, que acompañó a su Hijo en la muerte y lo vio resucitar, es Madre que nos sostiene en el paso hacia la vida eterna. Pedir su intercesión es pedir esperanza ante la muerte.
Palabra de Dios sugerida
«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá» (Juan 11,25).
Propósito
Daré gracias hoy a Dios por el don de la vida, y rezaré por alguien que atraviesa una enfermedad grave o el trance de la muerte.
Oración del día
Señora de los Milagros, que acompañaste a tu Hijo en la muerte y lo viste resucitar, sostén nuestra esperanza ante la muerte. Que, vencido el miedo, confiemos en Cristo, resurrección y vida. Ruega por nosotros ante Él. Amén.
Día sexto — La gracia del perdón
Memoria histórica
El santuario de Amil ha sido designado templo jubilar por la archidiócesis de Santiago, lugar donde los fieles pueden acoger, con las condiciones acostumbradas, la gracia de la indulgencia y del perdón. La novena y la romería son también, así, ocasión de confesión y reconciliación con Dios.
Meditación
Más importante que la salud del cuerpo es la del alma. El mayor milagro que podemos pedir es el del perdón de los pecados, que nos devuelve la amistad con Dios. María, Madre de Misericordia, nos conduce a su Hijo, que perdona y sana el corazón. Pedir su intercesión en un santuario jubilar es disponerse a la conversión, acercándose al sacramento de la Reconciliación.
Palabra de Dios sugerida
«Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados… levántate, toma tu camilla y vete a tu casa» (Marcos 2,10-11).
Propósito
Examinaré hoy mi conciencia y, si puedo, me acercaré al sacramento de la Reconciliación; perdonaré también a quien me haya ofendido.
Oración del día
Señora de los Milagros, Madre de Misericordia, condúcenos a tu Hijo, que perdona y sana el alma. Alcánzanos el mayor milagro: un corazón convertido y reconciliado con Dios. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día séptimo — La fe sencilla de Galicia
Memoria histórica
La romería de Amil, una de las mayores de Galicia, congrega cada año a miles de peregrinos de toda la tierra gallega. En ella late la fe sencilla y tenaz de un pueblo que, de generación en generación, ha subido a la Virgen sus penas y alegrías, sus enfermedades y sus gracias.
Meditación
La fe de los pueblos sencillos, expresada en romerías y promesas, agrada a Dios, que revela sus misterios «a la gente sencilla». En Galicia, tierra de santuarios, la devoción mariana ha sostenido la vida cristiana durante siglos. Honrar a María es confesar la fe en Cristo que ella nos entregó. Pedir su intercesión es agradecer esa fe recibida y comprometerse a transmitirla.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque… se las has revelado a la gente sencilla» (Mateo 11,25).
Propósito
Daré gracias por quienes me transmitieron la fe y buscaré transmitirla yo con una palabra o un gesto sencillo.
Oración del día
Señora de los Milagros, que reúnes la fe sencilla de Galicia, guarda y aviva la fe de tu pueblo. Que nunca se apague la lámpara encendida por nuestros mayores. Intercede ante tu Hijo para que seamos testigos fieles del Evangelio. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Moraña y en toda la comarca, la devoción a los Milagros de Amil se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han cumplido promesas por ellos y han acudido a la romería como quien camina con su Madre. El santuario ha sido, para tantos hogares gallegos, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de los Milagros, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío desde la romería a la vida
Memoria histórica
La novena culmina en la gran romería del primer domingo tras el 8 de septiembre, cuando miles de peregrinos llenan el santuario de Amil. Terminada la fiesta, los romeros vuelven a sus casas y trabajos, llevando en el alma la fe reavivada y las gracias recibidas junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de los Milagros, junto a la fuente de la gracia, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, camino de la vida eterna.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de los Milagros, que reúnes a Galicia en tu santuario de Amil, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la gracia recibida junto a ti dé fruto en obras. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de los Milagros de Amil, venerada en tu santuario de Moraña, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, junto a la fuente que brotó en la sequía, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor, agua viva que salta hasta la vida eterna. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Amil, a Moraña, a la tierra de Galicia, a la Iglesia de Santiago de Compostela y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Moraña, por la tierra de Galicia y por cuantos custodian el santuario de Amil, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos y por quienes atraviesan peligro de muerte, para que hallen en María consuelo y en Cristo la esperanza de la vida eterna. Roguemos al Señor.
- Por los pecadores y por cuantos buscan la reconciliación con Dios, para que en la gracia del perdón encuentren el mayor de los milagros. Roguemos al Señor.
- Por las familias y por los pobres, para que, bajo el amparo de María, confíen en la providencia de Dios. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de los Milagros los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.