Novena a Nuestra Señora de Chamorro
Fiesta y gran romería: Lunes de Pascua · Ermita de Chamorro (Ferrol)
Nueve días de oración a Nuestra Señora de Chamorro, la Virgen del Nordés, venerada en su ermita sobre la ría de Ferrol.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de Chamorro, estrella del mar sobre la ría de Ferrol
En lo alto del monte de Chamorro, en la parroquia de Serantes, dominando la ría y la ciudad de Ferrol, se alza la ermita de Nuestra Señora de Chamorro, también llamada Virgen del Nordés. Su nombre gallego, «Virxe do Nordés», recuerda el viento del nordeste que traía a los marineros la navegación segura, y de él derivó popularmente «Chamorro». Una leyenda muy querida cuenta que un pescador a punto de naufragar clamó «¡xa morro!» —«¡ya muero!»— y, salvado por la Virgen, dio nombre al lugar. La ermita, de fábrica tardogótica, está documentada desde 1499, y su cofradía y romería, desde 1666.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Chamorro en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, estrella del mar, quiere guiarnos al puerto seguro que es Cristo.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de Chamorro (Virxe do Nordés), venerada como patrona de los mares y valles de Ferrol.
- Lugar: ermita de Nuestra Señora de Chamorro, en el monte de Chamorro, parroquia de San Salvador de Serantes, Ferrol (provincia de A Coruña, Galicia, España), sobre la ría.
- Marco eclesial: diócesis de Mondoñedo-Ferrol.
- Historia: ermita tardogótica documentada desde 1499 (testamento de un franciscano del convento de Montefaro); templo de una sola nave con retablo barroco. La cofradía y la romería datan de 1666.
- Nombre: «do Nordés», por el viento del nordeste favorable a la navegación; la tradición popular explica «Chamorro» por el clamor «xa morro» («ya muero») de un pescador salvado por la Virgen.
- Fiesta: el Lunes de Pascua se celebra su gran romería, una de las primeras de la primavera gallega, con miles de peregrinos que suben el monte, algunos a pie o de rodillas, siguiendo el vía crucis hasta la ermita.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Chamorro no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube el monte hasta la ermita para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los que viven del mar y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. Los exvotos y las velas de Chamorro nos enseñan que la fe se hace gratitud y ofrenda.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Chamorro no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de Chamorro.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Chamorro. Concédenos, por su intercesión, confianza en medio de las tormentas de la vida y un corazón agradecido por tus auxilios. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — El clamor del que perece
Memoria histórica
La tradición popular explica el nombre de Chamorro por el clamor de un pescador a punto de naufragar, que gritó «¡xa morro!» —«¡ya muero!»— encomendándose a la Virgen, y fue salvado. La Iglesia distingue siempre, con prudencia, la piadosa leyenda del dato histórico; pero ese grito de auxilio en el peligro extremo se ha hecho oración de las gentes del mar de Ferrol.
Meditación
También los apóstoles, en la barca azotada por la tempestad, gritaron a Jesús: «¡Sálvanos, que perecemos!». Y Él calmó el viento y el mar. En la hora del naufragio —el del mar o el del alma— no hay oración más honda que el clamor humilde del que se sabe perdido sin Dios. Pedir la intercesión de la Señora de Chamorro es aprender a clamar así, con fe, seguros de que el Señor escucha.
Palabra de Dios sugerida
«Se acercaron a despertarlo, diciendo: «¡Sálvanos, Señor, que perecemos!»» (Mateo 8,25).
Propósito
Ante una dificultad de hoy, en vez de angustiarme, elevaré a Dios un clamor confiado, poniendo la situación en sus manos.
Oración del día
Señora de Chamorro, a quien claman los que se sienten perecer, enséñanos a pedir auxilio a Dios con fe humilde. Que, en la tormenta, no perdamos la confianza en tu Hijo, que calma el viento y el mar. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — El viento favorable: María, estrella del mar
Memoria histórica
El nombre más antiguo de esta advocación, «do Nordés», recuerda el viento del nordeste que favorecía la navegación de los marineros de la ría. Así, la Virgen quedó ligada al viento bueno que lleva la barca a puerto, y la devoción marinera de Ferrol la invoca como guía en la mar.
Meditación
La tradición cristiana llama a María «estrella del mar»: la que, sin ser la luz, refleja y señala el rumbo hacia Cristo, sol que no se pone. En medio de las olas de la vida, ella nos orienta al puerto seguro. Pedir su intercesión es pedir no perder el rumbo entre las corrientes del mundo, dejándonos conducir por el viento del Espíritu hacia Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Tenemos como un ancla del alma, segura y firme, la esperanza» (Hebreos 6,19).
Propósito
Revisaré hoy hacia dónde llevo el rumbo de mi vida, y corregiré una pequeña cosa que me aparte de Dios.
Oración del día
Señora de Chamorro, estrella del mar y viento favorable, guía nuestra barca hacia el puerto seguro que es tu Hijo. Que no perdamos el rumbo entre las corrientes del mundo. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día tercero — La fe hecha ofrenda
Memoria histórica
En la ermita de Chamorro se conservan numerosos exvotos: reproducciones de barcos y figuras de cera, ofrecidos por marineros y familias en agradecimiento por rescates y curaciones atribuidos a la intercesión de la Virgen. En la romería, los fieles llevan velas y ofrendas, expresión visible de una fe agradecida.
Meditación
El agradecimiento es raíz de la vida cristiana. De los diez leprosos curados, solo uno volvió a dar gracias, y Jesús lo alabó. Los exvotos de Chamorro son ese leproso agradecido hecho pueblo: una fe que no olvida los dones recibidos. Pedir la intercesión de la Señora de Chamorro es pedir un corazón agradecido, que reconozca la mano de Dios en cada auxilio.
Palabra de Dios sugerida
«¿No han quedado limpios los diez?… ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?» (Lucas 17,17-18).
Propósito
Dedicaré hoy un rato a dar gracias a Dios por sus dones concretos, empezando por los que suelo dar por supuestos.
Oración del día
Señora de Chamorro, ante quien tantos han dejado su ofrenda agradecida, enséñanos a reconocer los dones de Dios y a darle gracias. Que nuestra fe se haga gratitud. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Entre los exvotos de Chamorro abundan las figuras que representan miembros y cuerpos, testimonio de los muchos que subieron al monte a pedir por su salud o la de los suyos. Durante siglos, las gentes de Ferrol y su ría han acudido a la Virgen con el corazón cargado por la enfermedad.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Chamorro, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Los que trabajan en el mar
Memoria histórica
La ría de Ferrol, donde confluyen el Atlántico y el Cantábrico, es de aguas peligrosas, y su gente ha vivido siempre del mar. Dos santuarios marianos flanquean la ría —el de Chanteiro y el de Chamorro—, como guardianes que velan por los marineros. La devoción a la Señora de Chamorro es, ante todo, la de un pueblo de pescadores.
Meditación
Jesús llamó a sus primeros apóstoles junto al mar, pescadores como los de Ferrol, y los hizo «pescadores de hombres». El trabajo del mar, duro y arriesgado, es ámbito de santidad cuando se ofrece a Dios. Pedir la intercesión de la Señora de Chamorro es rezar por cuantos se ganan el pan en la mar, para que Dios los proteja y para que todos aprendamos a echar las redes confiando en su palabra.
Palabra de Dios sugerida
«Maestro, hemos bregado toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes» (Lucas 5,5).
Propósito
Rezaré hoy por los marineros y por quienes trabajan en oficios duros y arriesgados, y ofreceré mi propio trabajo a Dios.
Oración del día
Señora de Chamorro, guardiana de la ría y de sus gentes, protege a cuantos trabajan en el mar. Enséñanos a echar las redes confiando en la palabra de tu Hijo. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día sexto — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
La cofradía de la Virgen de Chamorro, constituida en 1666, ha mantenido viva la romería durante más de tres siglos y medio. Generación tras generación, el pueblo de Ferrol ha seguido subiendo el monte cada Lunes de Pascua, sin que el paso del tiempo apagara su devoción.
Meditación
Que la romería se celebre precisamente en tiempo pascual no es casual: la esperanza cristiana nace de Cristo resucitado. No es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en la Pascua. Una devoción de más de trescientos cincuenta años proclama que la fe no muere. La Señora de Chamorro nos alienta a esperar en Dios «que no defrauda», también en nuestras noches personales.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).
Propósito
Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.
Oración del día
Señora de Chamorro, cuya romería pascual mantiene viva la fe de Ferrol, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.
Día séptimo — Subir el monte: camino de conversión
Memoria histórica
En la romería, muchos peregrinos suben el monte de Chamorro a pie o de rodillas, siguiendo el vía crucis que jalona el camino hasta la ermita. Aquel esfuerzo penitencial, acompañando los pasos de la Pasión, expresa el deseo de conversión de un pueblo que camina hacia su Madre.
Meditación
Subir el monte tras las estaciones de la Pasión es imagen de toda la vida cristiana: seguir a Cristo cargando la propia cruz. La penitencia no es castigo sin sentido, sino amor que repara y corazón que se convierte. Pedir la intercesión de la Señora de Chamorro es pedir un corazón penitente, que se levante del pecado y suba, tras su Hijo, hacia la casa del Padre.
Palabra de Dios sugerida
«El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga» (Lucas 9,23).
Propósito
Haré hoy un pequeño sacrificio por amor a Dios y en reparación de mis faltas, y examinaré mi conciencia.
Oración del día
Señora de Chamorro, a cuya ermita suben los penitentes tras los pasos de la Pasión, alcánzanos un corazón contrito y convertido. Enséñanos a tomar cada día nuestra cruz tras tu Hijo. Ruega por nosotros ante Cristo, nuestra redención. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Ferrol y su comarca, la devoción a Chamorro se vive en familia: generaciones enteras han subido al monte para presentar a sus hijos ante la Virgen, rezar juntos y acudir a la romería como quien vuelve a casa. La ermita ha sido, para tantos hogares ferrolanos, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Chamorro, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío desde el monte a la vida
Memoria histórica
La gran romería del Lunes de Pascua culmina cuando, tras la misa y la procesión, los romeros descienden del monte y vuelven a Ferrol y sus pueblos. Bajan distintos: llevan en el alma la alegría pascual y la fe compartida junto a su Madre, con la mirada puesta en la ría y en el mar.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Chamorro, estrella del mar, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, camino del puerto eterno.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Chamorro, que reúnes a Ferrol en tu monte sobre la ría, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la alegría pascual recibida junto a ti se traduzca en fidelidad. Caminando tras de ti, lleguemos al puerto eterno de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de Chamorro, venerada en tu ermita del monte sobre la ría de Ferrol, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días. Tú, estrella del mar y auxilio de los que se sienten perecer, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Ferrol, a las gentes del mar, a la Iglesia de Mondoñedo-Ferrol y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la ciudad de Ferrol y por cuantos custodian la ermita de Chamorro, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los que viven y trabajan en el mar y por los que atraviesan tempestades en su vida, para que la Virgen los guíe al puerto seguro. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los que sufren en soledad, para que encuentren en Dios consuelo y en María cercanía maternal. Roguemos al Señor.
- Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Chamorro los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.