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Novena a Nuestra Señora de la Piedad

Fiesta: 8 de septiembre · Templo de Nuestra Señora de la Piedad (Baza)

Nueve días de oración a Nuestra Señora de la Piedad, patrona de Baza, venerada en su templo de la plaza de la Merced.

Templo de Nuestra Señora de la Piedad (Iglesia de la Merced), en Baza (Granada)
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Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Nuestra Señora de la Piedad, Madre y amparo de la ciudad de Baza

En el corazón de Baza, en la plaza de la Merced, se venera a Nuestra Señora de la Piedad, patrona de la ciudad, en el templo del antiguo convento mercedario. La tradición cuenta que, poco después de la conquista de Baza por los Reyes Católicos en 1489, al excavar los cimientos de una ermita sobre las ruinas de una antigua iglesia, se halló la imagen de la Virgen, y que de la súplica «¡ten piedad!» tomó su nombre. La carta de donación para su iglesia se fecha en 1492. A diferencia de otras «Piedades», esta no representa a la Virgen con el Cristo muerto, sino a María de pie con el Niño en brazos: Madre que da a su Hijo al mundo.

Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de la Piedad en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, cuyo nombre es una súplica de misericordia, quiere alcanzarnos la piedad de Dios.

Datos esenciales de la advocación

  • Advocación: Nuestra Señora de la Piedad, patrona de Baza.
  • Lugar: templo de Nuestra Señora de la Piedad, en la plaza de la Merced, junto al antiguo convento de la Merced, en Baza (provincia de Granada, Andalucía, España).
  • Marco eclesial: diócesis de Guadix.
  • Historia: según la tradición, la imagen se halló al excavar los cimientos de la ermita hacia 1490, tras la conquista de Baza (1489); la carta de donación de su iglesia data de 1492. Su culto estuvo en manos de la Orden de la Merced durante más de tres siglos (1523-1835).
  • Imagen: talla de finales del siglo XV o comienzos del XVI; María de pie con el Niño en brazos (no responde a la iconografía habitual de «Piedad» con el Cristo muerto).
  • Estado eclesial: coronada canónicamente el 14 de septiembre de 1930 por el arzobispo de Granada, cardenal Vicente Casanova y Marzo, con la bendición del papa Pío XI; proclamada co-patrona de la ciudad el 8 de septiembre de 2014. Fiesta principal el 8 de septiembre, dentro de las fiestas del 6 al 15 de septiembre.

Cómo prepararse para rezar la novena

La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de la Piedad no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien entra en el templo de la plaza de la Merced para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.

Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu ciudad y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. El nombre mismo de esta Madre, la Piedad, nos enseña a clamar por la misericordia de Dios y a ser también nosotros compasivos.

Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de la Piedad no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo. (La fiesta popular del Cascamorras, tan querida en Baza y Guadix, es una tradición cultural y festiva que acompaña estas fechas, distinta del culto religioso a la Virgen.)

Orden propuesto para cada día

  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
  • Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada del tema propio de la jornada.
  • Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
  • Formulación del propósito concreto del día.
  • Oración del día a Nuestra Señora de la Piedad.
  • Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, rico en piedad y misericordia, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de la Piedad. Concédenos, por su intercesión, un corazón que clame confiado por tu misericordia y que sepa ser compasivo con los hermanos. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.

Día primero — Un nombre que es súplica

Memoria histórica

La tradición cuenta que el nombre «Piedad» nació de la súplica «¡ten piedad!» pronunciada al descubrir la imagen entre los cimientos de la ermita. La Iglesia distingue siempre, con prudencia, la piadosa tradición del dato histórico; pero el pueblo de Baza ha hecho de ese clamor su oración: pedir a Dios, por medio de María, piedad y misericordia.

Meditación

«¡Ten piedad de mí, Dios mío!» es una de las oraciones más hondas de la Escritura. El publicano, el ciego de Jericó, el leproso, todos clamaron así, y Jesús los escuchó. Pedir la intercesión de la Señora de la Piedad es aprender a rezar con humildad, reconociéndonos necesitados de la misericordia de Dios, que nunca se niega a un corazón contrito.

Palabra de Dios sugerida

«¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!» (Marcos 10,47).

Propósito

Repetiré hoy, a lo largo del día, la breve jaculatoria «Jesús, ten piedad de mí», reconociéndome necesitado de Dios.

Oración del día

Señora de la Piedad, cuyo nombre es una súplica de misericordia, enséñanos a clamar con humildad a Dios. Que nunca dejemos de pedir su piedad, seguros de su amor. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.

Día segundo — La Madre que da a su Hijo al mundo

Memoria histórica

A diferencia de otras advocaciones de la Piedad, que representan a María sosteniendo el cuerpo de Cristo muerto, la imagen bastetana muestra a la Virgen de pie con el Niño en brazos. No es, pues, la Madre del dolor junto al sepulcro, sino la que presenta a su Hijo al mundo, invitándonos a acogerlo.

Meditación

María nos da siempre a Jesús. Lo dio en Belén a los pastores, en el templo a Simeón, y nos lo da a cada uno. Su ternura de Madre no se guarda al Niño para sí, sino que lo ofrece. Pedir la intercesión de la Señora de la Piedad es pedir la gracia de acoger a Cristo que ella nos presenta, y de darlo también nosotros a los demás con nuestra vida.

Palabra de Dios sugerida

«Y dio a luz a su hijo primogénito… y lo recostó en un pesebre» (Lucas 2,7).

Propósito

Acogeré hoy a Cristo con un rato de oración y procuraré «darlo» a alguien con una palabra buena o un gesto de fe.

Oración del día

Señora de la Piedad, que nos presentas a tu Hijo en tus brazos, alcánzanos la gracia de acogerlo con fe y de darlo al mundo con nuestra vida. Ruega por nosotros ante Cristo, tu Hijo. Amén.

Día tercero — La fe que resurge de los cimientos

Memoria histórica

La tradición sitúa el hallazgo de la imagen al excavar los cimientos de la ermita, sobre las ruinas de una antigua iglesia anterior. Así, la devoción bastetana nació como fe que resurge de la tierra, cimiento espiritual de la ciudad en los años que siguieron a la conquista.

Meditación

San Pablo enseña que «nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, Jesucristo». Una imagen hallada en los cimientos recuerda que la fe ha de fundarse en roca firme, no en arena. María nos remite siempre a ese cimiento, que es su Hijo. Pedir su intercesión es pedir que edifiquemos nuestra vida sobre Cristo, para que resista las tormentas.

Palabra de Dios sugerida

«Nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, que es Jesucristo» (1 Corintios 3,11).

Propósito

Revisaré hoy sobre qué cimiento construyo mi vida, y afianzaré con un acto de fe mi confianza en Cristo.

Oración del día

Señora de la Piedad, hallada en los cimientos como fe que resurge, ayúdanos a edificar nuestra vida sobre Cristo, roca firme. Que nada nos derribe cuando arrecien las tormentas. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.

Día cuarto — María junto a los enfermos

Memoria histórica

Durante siglos, los bastetanos han invocado a la Señora de la Piedad en tiempos de peste, sequía y plagas, y han acudido a ella con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos. La memoria de la ciudad recoge numerosos testimonios de fieles que depositaron ante ella sus súplicas por los que sufren.

Meditación

En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.

Palabra de Dios sugerida

«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).

Propósito

Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.

Oración del día

Señora de la Piedad, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.

Día quinto — Corazón compasivo con los pobres

Memoria histórica

El culto a la Piedad estuvo largamente en manos de la Orden de la Merced, fundada para la redención de cautivos y volcada en la misericordia con los cautivos y necesitados. La advocación misma, la Piedad, ha inspirado en Baza una devoción unida a la compasión con los que sufren.

Meditación

La piedad de Dios no se queda en sentimiento: se hace obra. «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.» Quien clama «¡ten piedad!» ha de aprender a tener piedad de los demás. Pedir la intercesión de la Señora de la Piedad es pedir un corazón compasivo con los pobres, los cautivos y los que sufren, a imagen de la misericordia de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mateo 5,7).

Propósito

Realizaré hoy una obra de misericordia concreta con alguien que lo necesite, sin esperar nada a cambio.

Oración del día

Señora de la Piedad, cuyo culto guardaron los redentores de cautivos, muévenos a la compasión con los pobres y los que sufren. Que, alcanzada la misericordia, la practiquemos con los hermanos. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.

Día sexto — Amparo de la ciudad en la adversidad

Memoria histórica

La memoria de Baza recoge cómo la ciudad recurrió a la Señora de la Piedad en peste, sequía y plagas de langosta, mediante rogativas; y cómo la devoción se mantuvo viva a través de los siglos, incluso tras la desamortización que dispersó a los mercedarios. La Virgen ha sido siempre amparo de la ciudad en la adversidad.

Meditación

La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. En la adversidad, un pueblo que se vuelve a María confiesa su fe en Dios, único que salva. Las plagas y las crisis pasan; la fe permanece. La Señora de la Piedad, amparo de Baza por siglos, nos alienta a esperar en Dios «que no defrauda», también en nuestras noches personales.

Palabra de Dios sugerida

«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).

Propósito

Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.

Oración del día

Señora de la Piedad, amparo de Baza en la adversidad, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.

Día séptimo — María, humilde y coronada

Memoria histórica

El 14 de septiembre de 1930, la Señora de la Piedad fue coronada canónicamente por el arzobispo de Granada, cardenal Vicente Casanova y Marzo, con la bendición del papa Pío XI; y en 2014 fue proclamada co-patrona de la ciudad. La corona no la ensalza por poder terreno, sino que reconoce públicamente su dignidad de Madre de Dios.

Meditación

María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de la Señora de la Piedad remite a la corona de gloria que Dios da a los humildes. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.

Palabra de Dios sugerida

«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).

Propósito

Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.

Oración del día

Señora de la Piedad, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.

Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo

Memoria histórica

En Baza, la devoción a la Piedad se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acudido a sus fiestas de septiembre como quien vuelve a casa. El templo de la plaza de la Merced ha sido, para tantos hogares bastetanos, el corazón de la vida cristiana familiar.

Meditación

Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).

Propósito

Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.

Oración del día

Señora de la Piedad, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.

Día noveno — Envío a la fiesta de la Patrona

Memoria histórica

La novena culmina en la fiesta del 8 de septiembre, día grande de la Patrona, cuando la Señora de la Piedad recorre en procesión su ciudad y Baza entera se vuelca en torno a su Madre. Terminada la fiesta, los bastetanos vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la fe reavivada.

Meditación

La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de la Piedad nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su fiesta es comprometerse a vivir como hijos de Dios, misericordiosos como el Padre, camino de la vida eterna.

Palabra de Dios sugerida

«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).

Propósito

Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra de misericordia concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.

Oración del día

Señora de la Piedad, que reúnes a Baza en torno a ti, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la misericordia recibida se traduzca en compasión con los hermanos. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Oración final

Nuestra Señora de la Piedad, patrona de Baza, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días desde tu templo de la plaza de la Merced. Tú, cuyo nombre es una súplica de misericordia, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad, y de compasión con los que sufren. Bendice a la ciudad de Baza, a la Iglesia de Guadix y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de la misericordia. Roguemos al Señor.
  • Por la ciudad de Baza y por quienes custodian el templo de la Piedad, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los ancianos y los pobres, para que encuentren en Dios consuelo y en María cercanía maternal. Roguemos al Señor.
  • Por cuantos claman «¡ten piedad!» en la enfermedad, la angustia o el pecado, para que experimenten la misericordia de Dios. Roguemos al Señor.
  • Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros difuntos, para que la Señora de la Piedad los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.