Novena a Nuestra Señora de la Misericordia
Nueve días previos a su fiesta (25 de septiembre) · Santuario de la Misericordia (Reus)
Nueve días de oración a Nuestra Señora de la Misericordia, patrona de Reus, venerada en su santuario a las puertas de la ciudad.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de la Misericordia, Madre que enciende una luz sobre la ciudad de Reus
A las afueras de Reus, camino de Cambrils, se alza el santuario de la Mare de Déu de la Misericòrdia, patrona de la ciudad. La tradición cuenta que en 1592, cuando la peste asolaba la villa y toda Europa, la Virgen se apareció a una humilde pastora, Isabel Besora, «la Pastoreta», pidiendo que se le encendiera una candela y prometiendo librar a Reus del contagio. Lo que la historia recoge con certeza es que, a raíz de aquel suceso, el Consejo de la villa aprobó el 26 de diciembre de 1592 levantar el templo; las obras comenzaron en 1594 y la imagen fue entronizada en 1602. Desde entonces, Reus no ha dejado de acudir a su Madre de la Misericordia.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de la Misericordia en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, que según la tradición pidió encender una luz, quiere encender en nosotros la lámpara de la fe.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de la Misericordia (Mare de Déu de la Misericòrdia), patrona de Reus.
- Lugar: Santuario de la Misericordia, a la salida de Reus, al inicio de la carretera de Cambrils (provincia de Tarragona, Cataluña, España).
- Marco eclesial: archidiócesis de Tarragona.
- Historia: la tradición sitúa en 1592 la aparición a la pastora Isabel Besora y el fin de la peste; el acuerdo municipal de construir el templo es del 26 de diciembre de 1592; las obras comenzaron en 1594 y la imagen fue entronizada en 1602. El camarín se terminó en 1771.
- Coronación: coronación canónica el 9 de octubre de 1904, en un año jubilar mariano; las coronas fueron ofrenda del rey Alfonso XIII, que había visitado el santuario aquel mismo año.
- Fiesta: 25 de septiembre, festividad de la Misericordia y Fiesta Mayor de Reus.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de la Misericordia no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien enciende una candela en el santuario y se queda en silencio ante su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por los más pobres de tu ciudad y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. La misericordia que da nombre a esta Madre nos invita a ser también nosotros misericordiosos.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de la Misericordia no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo que hagan obras de misericordia.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de la Misericordia.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, rico en misericordia, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de la Misericordia. Concédenos, por su intercesión, un corazón compasivo, que sepa encender la luz de la fe y practicar las obras de misericordia. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — La candela de «la Pastoreta»
Memoria histórica
La tradición cuenta que en 1592, en plena peste, la Virgen se apareció a una humilde pastora, Isabel Besora, pidiendo que se le encendiera una candela y prometiendo librar a Reus del contagio. La Iglesia distingue siempre, con prudencia, la piadosa leyenda del dato histórico; lo cierto y documentado es que la villa, a raíz del suceso, decidió el 26 de diciembre de 1592 levantar el santuario. De una niña pastora y una vela nació la devoción de toda una ciudad.
Meditación
Dios escoge a los pequeños. Como eligió a una joven de Nazaret para ser Madre de su Hijo, la tradición reusense recuerda a una humilde pastora como cauce de la misericordia. La candela encendida es signo de una fe sencilla que confía. Pedir la intercesión de María es pedir esa humildad: creer que Dios puede servirse de lo pequeño y de lo escondido para obrar grandes cosas.
Palabra de Dios sugerida
«Ha mirado la humildad de su esclava… porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí» (Lucas 1,48-49).
Propósito
Encenderé hoy, de forma sencilla, la luz de la fe con un acto de confianza en Dios en medio de mis preocupaciones.
Oración del día
Señora de la Misericordia, que según la tradición pediste encender una candela de fe, alcánzanos un corazón humilde y confiado. Enséñanos a creer que Dios se sirve de lo pequeño para obrar maravillas. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — Madre de Misericordia
Memoria histórica
El título mismo del santuario, la Misericordia, expresa el corazón de esta devoción: María, Madre de aquel que es la misericordia del Padre hecha carne. Las fuentes locales la describen como la Madre que cuida de los reusenses más desvalidos, eje de una piedad volcada en la caridad.
Meditación
En la Salve llamamos a María «Madre de misericordia». Ella lo es porque nos dio a Jesús, en quien Dios se revela «rico en misericordia». La misericordia no es solo un sentimiento, sino obras: dar de comer, visitar al enfermo, consolar al triste, perdonar. Honrar a la Señora de la Misericordia es comprometerse a imitarla, haciendo de nuestra vida un reflejo de la compasión de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso» (Lucas 6,36).
Propósito
Realizaré hoy una obra de misericordia concreta: ayudar a un necesitado, visitar a un enfermo o perdonar de corazón.
Oración del día
Señora de la Misericordia, Madre del que es misericordia del Padre, haznos misericordiosos como Dios es misericordioso. Que nuestra devoción se traduzca en obras de compasión con los más pobres. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — Amparo en la epidemia y la adversidad
Memoria histórica
La devoción nació en tiempos de peste, y siglos después, tras el bombardeo que sufrió Reus en 1843, el pueblo volvió a invocar a su Patrona y, en agradecimiento, le bordó un manto conmemorativo en plata. En la enfermedad y en la guerra, Reus ha buscado siempre el amparo de la Virgen de la Misericordia.
Meditación
En la adversidad, los pueblos se han vuelto a María. No porque ella sustituya a Dios, sino porque, como Madre, nos lleva a Él, único que salva. Las epidemias y las guerras pasan; la fe permanece. Pedir la intercesión de la Señora de la Misericordia es aprender a poner en Dios la confianza cuando todo tiembla, y a ser instrumentos de consuelo para los que sufren.
Palabra de Dios sugerida
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mateo 11,28).
Propósito
Encomendaré hoy a la Virgen a los que sufren catástrofes, guerras o enfermedades, y ofreceré una ayuda concreta a quien esté a mi alcance.
Oración del día
Señora de la Misericordia, amparo de Reus en la peste y en la guerra, protege a tu pueblo en toda adversidad y condúcelo a confiar en Dios. Consuela a los afligidos y haznos instrumentos de tu misericordia. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
Desde su origen ligado a la peste, el santuario de la Misericordia ha sido lugar de súplica por los enfermos. Durante siglos, los reusenses han subido con el corazón cargado por la dolencia, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Virgen y depositar ante ella su confianza.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de la Misericordia, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Al servicio de los más pobres
Memoria histórica
La devoción reusense a la Misericordia ha estado siempre unida a la atención de los más desvalidos. El nombre mismo de la Patrona ha inspirado la caridad de la ciudad, que en su Madre ha encontrado modelo de compasión y entrega a los pobres.
Meditación
María, apenas concebido el Verbo, «se puso en camino y fue aprisa» a servir a su prima Isabel. Su respuesta al don de Dios fue el servicio. Venerarla sin imitarla sería vano. En el juicio final, Cristo nos preguntará por los hambrientos, los enfermos y los presos: «lo que hicisteis con uno de estos, conmigo lo hicisteis». Pedir la intercesión de la Señora de la Misericordia es pedir manos abiertas para los pobres.
Palabra de Dios sugerida
«Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mateo 25,40).
Propósito
Buscaré hoy una ocasión concreta de servir a un necesitado sin esperar nada a cambio.
Oración del día
Señora de la Misericordia, que cuidas de los más desvalidos, muévenos a una caridad diligente con los pobres. Que en cada necesitado sepamos reconocer y servir a tu Hijo. Ruega por nosotros ante Cristo. Amén.
Día sexto — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
El santuario, comenzado en 1594 y ampliado a lo largo de los siglos hasta terminar su camarín en 1771, ha conocido tiempos de esplendor y de dificultad, incluidas restauraciones interrumpidas por la guerra en el siglo XX. Pero la devoción de Reus lo ha mantenido siempre vivo, y la Virgen sigue reinando sobre su ciudad.
Meditación
La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. Un pueblo que reconstruye y cuida su santuario proclama que la fe no muere. La Señora de la Misericordia, que ha acompañado a Reus por más de cuatro siglos, nos alienta a esperar en Dios «que no defrauda», también en nuestras noches personales.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).
Propósito
Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.
Oración del día
Señora de la Misericordia, que has acompañado a Reus por siglos, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.
Día séptimo — María, humilde y coronada
Memoria histórica
El 9 de octubre de 1904, en un año jubilar mariano, la Señora de la Misericordia fue coronada canónicamente; las coronas de la Virgen y el Niño fueron ofrenda del rey Alfonso XIII, que había visitado el santuario aquel mismo año. La corona no ensalza a María por poder terreno, sino que reconoce públicamente su dignidad de Madre de Dios.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». Que reyes y pueblos hayan querido coronarla no la aparta de su humildad: es la esclava del Señor, exaltada por Dios. Honrar a María coronada es aprender de su humildad, sabiendo que Dios enaltece a los que se abajan por amor.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora de la Misericordia, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Reus, la devoción a la Misericordia se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos y han acudido a su Fiesta Mayor como quien vuelve a casa. El santuario ha sido, para tantos hogares reusenses, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de la Misericordia, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la Fiesta de la Patrona
Memoria histórica
La novena culmina en la fiesta del 25 de septiembre, Fiesta Mayor de Reus en honor de la Misericordia, en la que la ciudad entera se vuelca en torno a su Patrona con tradiciones muy queridas. Terminada la fiesta, los reusenses vuelven a su vida diaria, llevando en el alma la luz encendida junto a su Madre.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de la Misericordia nos precede como Madre y como modelo de compasión. Celebrar su fiesta es comprometerse a vivir como hijos de Dios, haciendo misericordia, camino de la vida eterna.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra de misericordia concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de la Misericordia, luz encendida sobre Reus, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la compasión aprendida junto a ti se traduzca en obras. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de la Misericordia, Patrona de Reus, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días desde tu santuario a las puertas de la ciudad. Tú, Madre de misericordia, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad, y sobre todo de obras de misericordia con los más pobres. Bendice a Reus, a la Iglesia de Tarragona y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de la misericordia. Roguemos al Señor.
- Por la ciudad de Reus y por quienes custodian el santuario de la Misericordia, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los más pobres y desvalidos, para que encuentren en Dios consuelo y en María cercanía maternal. Roguemos al Señor.
- Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
- Por cuantos sufren epidemias, guerras o catástrofes, para que, amparados por la Virgen, pongan su confianza en Dios que no defrauda. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de la Misericordia los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.