Novena a Nuestra Señora de Tejeda
Nueve días previos a su fiesta (8 de septiembre) · Real Monasterio de Tejeda (Garaballa)
Nueve días de oración a Nuestra Señora de Tejeda, venerada en su Real Monasterio de Garaballa, en la Serranía de Cuenca.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de Tejeda, Madre hallada junto al tejo en la serranía de Cuenca
En un rincón apartado de la Serranía Baja de Cuenca, en el término de Garaballa, se alza el Real Monasterio de Tejeda, casa antigua de la Orden Trinitaria y santuario de Nuestra Señora de Tejeda. La tradición cuenta que, hacia el año 1205, la Virgen se manifestó a un pastor junto a un tejo, el árbol que dio nombre al lugar, pidiéndole que se le levantara allí una iglesia; y que la devoción, nacida de aquel encuentro, congregó pronto a los fieles de toda la comarca. Sea historia comprobada o piadosa leyenda, lo cierto es que desde hace más de ocho siglos los pueblos de Cuenca, Teruel y Valencia suben a Tejeda a venerar a su Madre.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora de Tejeda en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, hallada junto al tejo, quiere ser también para nosotros árbol de sombra y de encuentro con Dios.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora de Tejeda.
- Lugar: Real Monasterio de Tejeda, en Garaballa (provincia de Cuenca, Castilla-La Mancha, España), en la Serranía Baja, cerca de Moya y del Rincón de Ademuz.
- Custodios históricos: Orden de la Santísima Trinidad (trinitarios), redentores de cautivos. Hoy el conjunto conserva la iglesia como lugar de culto.
- Marco eclesial: diócesis de Cuenca.
- Imagen: según la tradición, hallada hacia 1205 junto a un tejo (de ahí el nombre «Tejeda»); la imagen antigua resultó dañada en 1936 y la que hoy se venera fue realizada en el siglo XX.
- Fiesta: 8 de septiembre, con solemne ofrenda floral en la víspera; cada siete años, el tradicional Septenario lleva la imagen a hombros desde Garaballa hasta la villa de Moya, costumbre que arranca de una rogativa por la sequía en 1639.
- Devoción: muy arraigada en la Serranía de Cuenca y en el Rincón de Ademuz, extendida a Teruel y Valencia.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora de Tejeda no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube al monasterio por los caminos de la serranía para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu pueblo y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora de Tejeda, venerada por generaciones que subieron a la serranía, no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora de Tejeda.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora de Tejeda. Concédenos, por su intercesión, un corazón sencillo como el del pastor que la halló, atento a tu voz y pronto a cumplir tu voluntad. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — La Madre hallada junto al tejo
Memoria histórica
La tradición sitúa hacia 1205 el hallazgo de la imagen junto a un tejo, árbol que dio nombre al santuario. Se cuenta que la Virgen se manifestó a un humilde pastor y le pidió que avisara para levantar allí una iglesia. Dos años después, hacia 1207, se documenta ya la primera construcción. La Iglesia distingue siempre, con prudencia, el dato histórico de la piadosa leyenda; pero el signo del árbol y del pastor ha quedado grabado en la fe de la serranía.
Meditación
Dios se sirve de los pequeños y de lo escondido. Escogió a un pastor, como escogió a los pastores de Belén, para manifestar su gracia. Y el tejo, árbol de sombra en la aspereza del monte, se convierte en imagen de María, bajo cuyo amparo el alma cansada encuentra reposo. Pedir su intercesión es pedir la sencillez de aquel pastor: un corazón atento que sepa reconocer a Dios en lo humilde y responder con prontitud.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a la gente sencilla» (Mateo 11,25).
Propósito
Buscaré hoy un rato de silencio, lejos del ruido, para escuchar a Dios como el pastor que supo reconocer a la Virgen.
Oración del día
Señora de Tejeda, hallada junto al tejo por un pastor sencillo, alcánzanos un corazón humilde y atento a la voz de Dios. Sé para nosotros árbol de sombra donde el alma cansada halle reposo. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — La orden que rescataba cautivos
Memoria histórica
El santuario fue durante siglos casa de la Orden Trinitaria, fundada para la redención de los cautivos cristianos. Aquellos frailes, que consagraban su vida y sus bienes a rescatar a los prisioneros, custodiaron Tejeda y difundieron su devoción. Bajo la mirada de la Virgen, hicieron de la misericordia con los oprimidos su bandera.
Meditación
Cristo vino «a proclamar la liberación a los cautivos». Los trinitarios tomaron al pie de la letra ese Evangelio, y María, Madre de Misericordia, los inspiró. También hoy hay cautividades: la del pecado, la de las adicciones, la de la injusticia, la de la soledad. Pedir la intercesión de la Señora de Tejeda es pedir la libertad verdadera, la de los hijos de Dios, y un corazón sensible a quienes viven encadenados.
Palabra de Dios sugerida
«El Espíritu del Señor está sobre mí… me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos» (Lucas 4,18).
Propósito
Rezaré hoy por los presos, los esclavizados y los que sufren injusticia, y pediré a Dios liberarme de alguna atadura interior.
Oración del día
Señora de Tejeda, que inspiraste a los trinitarios la redención de los cautivos, alcánzanos de tu Hijo la verdadera libertad. Rompe nuestras cadenas de pecado y haznos solícitos con los oprimidos. Ruega por nosotros ante Cristo, nuestro libertador. Amén.
Día tercero — La fe de la serranía
Memoria histórica
La devoción a la Señora de Tejeda arraigó en toda la Serranía Baja de Cuenca y se extendió al Rincón de Ademuz, a Teruel y a Valencia. Durante siglos, los pueblos de estas tierras ásperas y despobladas han subido al monasterio para encomendarse a su Madre, transmitiendo la fe de padres a hijos por caminos de piedra y monte.
Meditación
La fe de los pueblos sencillos, tenaz y fiel, agrada a Dios. En la dureza de la vida rural, la Virgen ha sido consuelo y esperanza. Honrar a María es, en el fondo, confesar la fe en Cristo que ella nos entregó. Cada romería, cada visita al santuario, es un acto de esa fe transmitida que mantiene vivo el corazón cristiano de la tierra.
Palabra de Dios sugerida
«Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues es fiel el que ha prometido» (Hebreos 10,23).
Propósito
Daré gracias por quienes me transmitieron la fe y buscaré transmitirla yo con una palabra o un gesto sencillo.
Oración del día
Señora de Tejeda, que has sostenido la fe de los pueblos de la serranía, guarda y aviva la fe de tu pueblo. Que nunca se apague la lámpara encendida por nuestros mayores. Intercede ante tu Hijo para que seamos testigos fieles del Evangelio. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
A lo largo de los siglos, incontables serranos han subido al monasterio de Tejeda con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Virgen. En su santuario, los fieles han depositado siempre súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora de Tejeda, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — Auxilio en la necesidad
Memoria histórica
El Septenario, que cada siete años lleva la imagen a hombros desde Garaballa hasta Moya, nació en 1639 como rogativa por la sequía que castigaba la tierra. El pueblo, angustiado, se echó al camino con su Madre para pedir la lluvia y el pan. Aquella confianza, renovada durante siglos, sigue viva.
Meditación
En la necesidad, los pueblos han sabido volverse a María. No porque ella sustituya a Dios, sino porque, como en Caná, lleva nuestras carencias ante su Hijo. La sequía de la tierra es imagen de otras sequías: la del corazón sin amor, la del alma sin oración. Pedir la intercesión de la Señora de Tejeda es pedir la lluvia de la gracia sobre nuestra vida reseca.
Palabra de Dios sugerida
«Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá» (Mateo 7,7).
Propósito
Presentaré hoy a Dios, con confianza, una necesidad concreta mía o de otros, y agradeceré los dones que a menudo doy por supuestos.
Oración del día
Señora de Tejeda, auxilio del pueblo en la necesidad, lleva ante tu Hijo nuestras súplicas. Haz caer sobre nuestra tierra reseca la lluvia de la gracia, y enséñanos a confiar en Dios en toda tribulación. Ruega por nosotros. Amén.
Día sexto — La devoción que renace tras la prueba
Memoria histórica
El santuario de Tejeda ha atravesado siglos de dificultad: una gran inundación en 1516 destruyó el primer monasterio, obligando a levantar uno nuevo; la desamortización de 1835 lo dejó abandonado; y en 1936 la imagen antigua resultó dañada. Sin embargo, la devoción renació una y otra vez, y hoy la Virgen sigue siendo venerada.
Meditación
La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. Cada vez que un santuario se reconstruye tras la ruina, o una imagen se vuelve a tallar tras la destrucción, el pueblo proclama que la fe no muere. Como la Iglesia, que ha superado tantas pruebas a lo largo de la historia, la devoción a la Señora de Tejeda nos enseña a esperar en Dios, «que no defrauda».
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).
Propósito
Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.
Oración del día
Señora de Tejeda, cuya devoción renació tras inundación, abandono y guerra, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.
Día séptimo — El camino a hombros
Memoria histórica
En el Septenario, los devotos llevan a hombros la imagen de la Señora de Tejeda desde Garaballa hasta Moya, en un esfuerzo compartido que se renueva cada siete años. Es una de las tradiciones marianas más queridas de la provincia de Cuenca, expresión de un pueblo que camina unido con su Madre.
Meditación
Llevar a la Virgen a hombros es imagen de la vida cristiana: caminar juntos, sosteniéndonos, hacia Dios. «Llevad los unos las cargas de los otros», dice san Pablo. En la peregrinación nadie va solo; el peso se reparte y el camino se hace fraternidad. La Señora de Tejeda, que se deja llevar por su pueblo, nos enseña a hacernos cargo unos de otros por amor.
Palabra de Dios sugerida
«Llevad los unos las cargas de los otros, y así cumpliréis la ley de Cristo» (Gálatas 6,2).
Propósito
Ayudaré hoy a alguien a llevar su carga, con una palabra de ánimo, una mano tendida o un servicio concreto.
Oración del día
Señora de Tejeda, que te dejas llevar a hombros por tu pueblo en camino, enséñanos a sostenernos unos a otros y a caminar unidos hacia Dios. Que no dejemos solo a nadie en su fatiga. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En los pueblos de la serranía, la devoción a la Señora de Tejeda se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Virgen, han rezado juntos y han subido al monasterio como quien vuelve a casa. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora de Tejeda, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío desde el santuario a la vida
Memoria histórica
La novena culmina en la fiesta del 8 de septiembre, precedida de la ofrenda floral de la víspera. Terminada la celebración, los peregrinos descienden por los caminos de la serranía y vuelven a sus casas y trabajos. Pero bajan distintos: llevan en el alma la paz recibida junto a su Madre.
Meditación
La novena no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, terminada la oración, hemos de volver a la vida transformados. La Señora de Tejeda, hallada junto al tejo y venerada por siglos, nos precede como Madre y como esperanza. Celebrar su fiesta es comprometerse a vivir como hijos de Dios, camino de la vida eterna.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora de Tejeda, que reúnes a tu pueblo en tu santuario de la serranía, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la paz recibida junto a ti se traduzca en fidelidad. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de Tejeda, venerada en tu Real Monasterio de Garaballa, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días desde tu santuario de la serranía. Tú, hallada junto al tejo por un pastor sencillo, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Garaballa, a la Serranía de Cuenca y al Rincón de Ademuz, a la Iglesia de Cuenca y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de la Serranía de Cuenca y del Rincón de Ademuz, para que su devoción a la Señora de Tejeda fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los cautivos, los presos y cuantos sufren toda forma de esclavitud, para que alcancen la libertad de los hijos de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los que sufren en soledad, para que encuentren en Dios consuelo y en María cercanía maternal. Roguemos al Señor.
- Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora de Tejeda los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.