Novena a Nuestra Señora del Águila
Nueve días previos a su fiesta (15 de agosto, Asunción) · Santuario del Águila (Alcalá de Guadaíra)
Nueve días de oración a Nuestra Señora del Águila, patrona de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), venerada en su santuario del recinto del castillo.

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora del Águila, Madre que se remonta a lo alto sobre el castillo de Alcalá
En lo alto del recinto amurallado de Alcalá de Guadaíra, sobre la explanada del viejo castillo que domina el valle sevillano, se alza el santuario donde el pueblo alcalareño venera desde hace siglos a su Patrona, Nuestra Señora Santa María del Águila. La tradición popular cuenta que, al tiempo de la invasión musulmana, los cristianos ocultaron la primitiva imagen de la Virgen en una de las torres de la fortaleza, y que allí, tras la Reconquista, la halló un águila que dio nombre a la advocación. Sea historia comprobada o piadosa leyenda, lo cierto es que la devoción a la Señora del Águila hunde sus raíces en la ciudad medieval y ha llegado hasta hoy hecha romería, canto y oración de generaciones enteras.
Al comenzar esta novena conviene recordar, con sobriedad y verdad, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe solo a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y le pedimos su intercesión, que nunca se detiene en ella, sino que nos remite a Cristo. Cuanto pidamos a la Señora del Águila en estos nueve días será siempre para acercarnos más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, que se remonta como el águila hacia lo alto, quiere elevar también nuestro corazón hasta Dios.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora Santa María del Águila Coronada.
- Lugar: Santuario de Nuestra Señora del Águila, en la explanada del recinto amurallado del castillo de Alcalá de Guadaíra (provincia de Sevilla, Andalucía, España).
- Custodios: Antigua y Real Hermandad de Santa María del Águila Coronada, junto con el pueblo de Alcalá de Guadaíra, que la tiene por Patrona y Alcaldesa Perpetua.
- Marco eclesial: Archidiócesis de Sevilla.
- Fiesta: 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, con Función Principal al alba en la explanada del santuario y procesión por la tarde; la novena precede a la fiesta y congrega a numerosos fieles.
- Coronación: coronación canónica el 3 de junio de 2000, presidida por el entonces arzobispo de Sevilla, fray Carlos Amigo Vallejo, en el recinto del castillo.
- Devoción: profundamente popular y arraigada; según la tradición, su hallazgo se vincula a un águila, y la imagen actual, obra de Antonio Illanes (1937), sustituyó a la anterior perdida en 1936.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es una escuela de constancia. Nueve días seguidos ante la Señora del Águila no son un rito mágico, sino un camino sereno de conversión y confianza. Conviene escoger un lugar y una hora fijos, apagar el ruido y disponer el corazón como quien sube despacio la cuesta del castillo para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, saboreando las palabras. Trae cada día a la oración una intención concreta: por tu familia, por los enfermos de tu entorno, por Alcalá y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda petición desemboca en Cristo, único Salvador.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión, especialmente al acercarse la fiesta del 15 de agosto. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora del Águila no busca admiradores, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora del Águila.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos conduce a tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos bajo la advocación de Nuestra Señora del Águila. Concédenos, por su intercesión, un corazón que se remonte hacia lo alto, libre del peso del pecado, para buscar las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a tu derecha. Que estos nueve días nos preparen a vivir como hijos tuyos, en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — El águila que se remonta a lo alto
Memoria histórica
El nombre de esta advocación nace, según la tradición popular, de un águila que descubrió la imagen escondida en una torre del castillo tras la Reconquista. El águila, ave que vuela más alto que ninguna y mira de frente al sol, se convirtió así en símbolo de una Madre que eleva a los suyos hacia Dios. Sobre la historia cierta, la Iglesia siempre ha distinguido con prudencia el dato comprobado de la piadosa leyenda; pero el signo del águila ha quedado grabado en el alma de Alcalá.
Meditación
El profeta Isaías promete que quienes esperan en el Señor «renuevan sus fuerzas, echan alas como águilas». La vida cristiana no es arrastrarse pegados a la tierra, sino remontar el vuelo hacia lo alto. María es la primera que se elevó del todo hacia Dios, asunta al cielo en cuerpo y alma. Pedirle su intercesión es pedir que nos ayude a levantar la mirada, cansados a veces de tantas preocupaciones bajas, para buscar de nuevo el rostro de su Hijo.
Palabra de Dios sugerida
«Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse» (Isaías 40,31).
Propósito
Hoy, en algún momento de agobio, detendré un instante mi corazón para elevarlo a Dios con una jaculatoria, en vez de dejarme arrastrar por la queja.
Oración del día
Señora del Águila, que fuiste elevada por Dios sobre todas las criaturas, alcánzanos de tu Hijo la gracia de remontar el vuelo hacia lo alto. Que no nos conformemos con vivir arrastrados por lo pasajero, sino que aspiremos a las cosas del cielo. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — El castillo y la fortaleza de Dios
Memoria histórica
El santuario se alza dentro del recinto amurallado del castillo de Alcalá de Guadaíra, fortaleza de origen medieval que, según la Crónica de los reyes, habitó y reconstruyó el rey Fernando III el Santo, conquistador de la villa, entre 1246 y 1248. Aquella torre que guardó la imagen es hoy símbolo de amparo: bajo los muros de piedra el pueblo halla a su Madre, y en ella, refugio.
Meditación
La Escritura llama muchas veces a Dios roca, fortaleza y refugio. El castillo de Alcalá, con su Señora dentro, nos recuerda que nuestra verdadera seguridad no está en los muros de piedra, sino en Dios. María no es la fortaleza, sino la que nos conduce a ella; como Madre, nos toma de la mano y nos lleva al abrigo del Altísimo. Refugiarse en María es refugiarse en Cristo.
Palabra de Dios sugerida
«El Señor es mi roca, mi alcázar, mi libertador; mi Dios, mi roca, en quien me refugio» (Salmo 18,3).
Propósito
Ante una dificultad concreta de hoy, en lugar de confiar solo en mis propias fuerzas, haré un acto de confianza en Dios, mi verdadera fortaleza.
Oración del día
Señora del Águila, que velas desde lo alto del castillo, condúcenos al refugio seguro que es tu Hijo. Cuando nos asalten el miedo y la desconfianza, enséñanos a ampararnos en Dios, roca firme. Ruega por nosotros, para que en Él encontremos paz. Amén.
Día tercero — La fe del pueblo alcalareño
Memoria histórica
La devoción a la Señora del Águila es de raíz profundamente popular en Alcalá de Guadaíra. Durante siglos, el propio concejo organizó las fiestas patronales, y la ciudad honra a la Virgen como Patrona y Alcaldesa Perpetua Honoraria, a la que concedió su Medalla de Oro. Esta fe transmitida de padres a hijos ha sostenido el santuario y ha hecho de la romería un latido de la ciudad.
Meditación
La fe de un pueblo se contagia como una herencia viva. En Alcalá, muchos aprendieron a rezar de labios de sus abuelos ante la Señora del Águila. Esa fe sencilla y tenaz agrada a Dios, que revela sus misterios «a la gente sencilla». Al venerar a María, el pueblo alcalareño confiesa en el fondo su fe en Cristo, porque quien honra de veras a la Madre honra siempre al Hijo.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla» (Mateo 11,25).
Propósito
Daré gracias a Dios por quienes me transmitieron la fe y buscaré transmitirla yo mismo con una palabra o un gesto sencillo.
Oración del día
Señora del Águila, que has acompañado la fe de tantas generaciones de Alcalá, guarda y aviva la fe de tu pueblo. Que nunca se apague la lámpara encendida por nuestros mayores. Intercede ante tu Hijo para que seamos testigos sencillos y fieles del Evangelio. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
A lo largo de los siglos, incontables alcalareños han subido al santuario del castillo con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Señora del Águila. La novena, que congrega a numerosos fieles antes de la fiesta, ha sido siempre lugar de súplica confiada por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte una necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede también por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él con una sola indicación, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora del Águila, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — La caridad que nace de la fe
Memoria histórica
Las hermandades que custodian a la Señora del Águila, como la Antigua y Real Hermandad de Santa María del Águila Coronada, no viven solo del culto: la devoción mariana en Alcalá se ha traducido tradicionalmente en obras de caridad, atención a los necesitados y servicio a la comunidad, porque una fe verdadera fructifica siempre en amor al prójimo.
Meditación
María, apenas concebido el Verbo, «se puso en camino y fue aprisa» a servir a su prima Isabel. Su respuesta al don de Dios fue el servicio. Venerarla sin imitarla sería vano. Pedirle su intercesión es pedir que nos contagie su prontitud para la caridad, pues «la fe sin obras está muerta». El amor a Dios y el amor al hermano son inseparables.
Palabra de Dios sugerida
«En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá» (Lucas 1,39).
Propósito
Buscaré hoy una ocasión concreta de servir a alguien sin esperar nada a cambio, por pequeña que sea.
Oración del día
Señora del Águila, que fuiste presta en el servicio, muévenos a una caridad diligente y sin ruido. Que nuestra devoción no se quede en palabras, sino que se haga manos abiertas. Ruega por nosotros ante tu Hijo, para que amemos como Él nos amó. Amén.
Día sexto — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
La imagen actual de la Señora del Águila, obra del escultor Antonio Illanes, fue realizada en 1937 después de que la anterior se perdiera en los sucesos de 1936. Que el pueblo tallara de nuevo a su Madre y siguiera subiendo al castillo a venerarla es testimonio elocuente de una esperanza que no se rinde ni siquiera ante la destrucción.
Meditación
La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. María, de pie junto a la cruz, esperó contra toda esperanza, y su fe fue coronada en la mañana de Pascua. Como águila que atraviesa la tormenta hacia el sol, la esperanza nos hace pasar por la prueba sin perder el rumbo. La Señora del Águila nos alienta a esperar en Dios, «que no defrauda».
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).
Propósito
Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.
Oración del día
Señora del Águila, firme junto a la cruz de tu Hijo, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.
Día séptimo — María coronada y servidora
Memoria histórica
El 3 de junio de 2000, en el recinto del castillo, ante una gran multitud, el arzobispo de Sevilla fray Carlos Amigo Vallejo coronó canónicamente a la Señora del Águila. La corona no la ensalza por poder terreno, sino que reconoce públicamente su dignidad de Madre de Dios y su cercanía maternal con el pueblo que la aclama Reina.
Meditación
María es Reina porque es Madre del Rey, y su realeza es servicio, como la de su Hijo, que «no vino a ser servido, sino a servir». La corona de la Señora del Águila remite a la corona de gloria que Dios da a los humildes. Honrar a María coronada es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó el Señor. También nosotros seremos elevados si servimos.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lucas 1,52).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora del Águila, Reina coronada y humilde servidora, enséñanos que la verdadera grandeza está en servir. Que aprendamos de tu humildad y nos dejemos exaltar por Dios, no por los hombres. Ruega por nosotros ante Cristo, Rey del universo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Alcalá de Guadaíra, la devoción a la Señora del Águila se vive en familia: generaciones enteras han presentado a sus hijos ante la Patrona, han rezado juntos la novena y han acudido a su fiesta como quien vuelve a casa. El santuario del castillo ha sido, para tantos hogares alcalareños, el corazón de la vida cristiana familiar.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora del Águila, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío a la fiesta de la Patrona
Memoria histórica
La novena culmina en la gran fiesta del 15 de agosto, solemnidad de la Asunción. Al alba, sobre la explanada del santuario, se celebra la Función Principal, y por la tarde la Señora del Águila recorre en procesión su ciudad. Ese día, Alcalá entera se vuelca en torno a su Patrona, y la fe hecha oración durante nueve días estalla en gozo compartido.
Meditación
La fiesta no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, tras la novena, hemos de volver a la vida diaria transformados. La Señora del Águila, asunta al cielo, nos precede como meta y como Madre. Celebrar su fiesta es comprometerse a vivir como hijos de Dios, camino de la Pascua eterna a la que ella ya ha llegado.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Acudiré, si puedo, a la fiesta o a la Eucaristía, y llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta.
Oración del día
Señora del Águila, asunta al cielo y coronada de gloria, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la alegría de tu fiesta se traduzca en fidelidad, y que caminando tras de ti lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora del Águila, Patrona de Alcalá de Guadaíra, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días desde tu santuario en lo alto del castillo. Tú, que según la tradición fuiste hallada por un águila y elevas nuestro corazón hacia lo alto, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en sentimiento pasajero; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a tu pueblo alcalareño, a la Iglesia de Sevilla y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo de Alcalá de Guadaíra y por quienes custodian el santuario del Águila, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los que sufren en soledad, para que encuentren en Dios consuelo y en María cercanía maternal. Roguemos al Señor.
- Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
- Por los que han perdido la esperanza, para que, como águilas, remonten el vuelo hacia Dios que no defrauda. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora del Águila los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.