Novena a Nuestra Señora del Ara
Nueve días previos a La Velá (7-8 de septiembre) · Santuario del Ara (Fuente del Arco)
Nueve días de oración a Nuestra Señora del Ara, venerada en su santuario de frescos barrocos, en el cerro de Fuente del Arco (Badajoz).

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora del Ara, luz que amanece sobre el cerro de Fuente del Arco
En un cerro solitario del sur de la provincia de Badajoz, no lejos de la villa pacense de Fuente del Arco y en la raya con Andalucía, se levanta el santuario de Nuestra Señora del Ara, uno de los rincones marianos más hermosos de Extremadura. Su ermita esconde, bajo una apariencia sencilla, un tesoro que ha merecido el nombre popular de «Capilla Sixtina de Extremadura»: sus bóvedas y muros están cubiertos por un impresionante conjunto de frescos barrocos, concluidos hacia 1736, que narran escenas bíblicas y marianas y envuelven al peregrino en un cielo pintado. Allí, entre olivares y encinas, la Virgen del Ara es venerada desde antiguo por los pueblos de la comarca.
Al iniciar esta novena es bueno recordar, con verdad y sencillez, que a la Virgen María no la adoramos: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la honramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y acudimos a su intercesión, que jamás se detiene en ella, sino que nos conduce a Cristo. Todo cuanto pidamos a la Señora del Ara en estos nueve días será para amar más a su Hijo, «haced lo que Él os diga» (Juan 2,5). Ella, cuya ermita amanece como una luz sobre el cerro, quiere iluminar también el interior de nuestra alma.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora del Ara.
- Lugar: Santuario de Nuestra Señora del Ara, en el cerro del mismo nombre, término de Fuente del Arco (provincia de Badajoz, Extremadura, España), cerca del límite con la provincia de Sevilla.
- Tesoro artístico: conjunto de pinturas al fresco barrocas que revisten la ermita, concluidas hacia 1736, conocidas popularmente como la «Capilla Sixtina de Extremadura».
- Marco eclesial: archidiócesis de Mérida-Badajoz.
- Celebraciones: La Velá, principal fiesta del santuario, los días 7 y 8 de septiembre; y la Romería del Rayo, que se celebra el último fin de semana de mayo, retomada de manera continuada desde 1985.
- Devoción: muy arraigada en Fuente del Arco y en los pueblos de la comarca, que suben en romería al cerro para venerar a la Virgen y contemplar sus frescos.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino sereno de nueve días. Ante la Señora del Ara no buscamos un rito mágico, sino disponer el corazón a la conversión y a la confianza. Escoge un lugar y una hora fijos, aparta el ruido y prepárate como quien sube despacio el cerro para encontrarse con su Madre. Si es posible, acompaña la oración con una imagen de la Virgen, una vela encendida y la Sagrada Escritura abierta.
Reza sin prisa, dejando que las palabras calen hondo. Trae cada día una intención concreta: por tu familia, por los enfermos, por tu pueblo y por la Iglesia entera. Recuerda que pedir la intercesión de María es pedir que ella, la primera creyente, ruegue por nosotros ante su Hijo; por eso toda súplica termina en Cristo, único Salvador. Los frescos del Ara, que narran la historia de la salvación, nos invitan a contemplar cómo Dios ha obrado maravillas por medio de su Madre.
Si puedes, une a la novena la confesión y la comunión. Así la devoción no se queda en sentimiento, sino que fructifica en vida cristiana: caridad con el prójimo, paciencia en la prueba y esperanza firme. La Señora del Ara no busca admiradores de su belleza, sino discípulos de su Hijo.
Orden propuesto para cada día
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
- Lectura de la memoria histórica del día.
- Meditación pausada del tema propio de la jornada.
- Proclamación de la Palabra de Dios sugerida, en silencio orante.
- Formulación del propósito concreto del día.
- Oración del día a Nuestra Señora del Ara.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la Salve final.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una Madre que nos guía hacia tu Hijo, mira con bondad a cuantos nos acogemos a la advocación de Nuestra Señora del Ara. Concédenos, por su intercesión, un corazón limpio y sencillo, capaz de contemplar tus maravillas y de responder con fe a tu llamada. Que estos nueve días, como una aurora sobre el cerro, nos preparen a vivir como hijos tuyos en la fe, la esperanza y la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, alcánzanos docilidad para escuchar la Palabra y fuerza para cumplirla. Enséñanos a orar como conviene, guía nuestra novena y haz que, con María, digamos siempre «hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38). Amén.
Día primero — La luz que amanece sobre el cerro
Memoria histórica
El santuario del Ara se alza en un cerro apartado, lejos del bullicio, envuelto por los frescos barrocos que lo convierten en un cielo pintado. Al peregrino que sube por el camino, la ermita se le aparece como una luz que amanece sobre la altura. Durante siglos, los pueblos de la comarca han hecho de este lugar meta de romería y casa de oración, encontrando en él sosiego para el alma.
Meditación
María es aurora que anuncia el Sol, que es Cristo. Ella no es la luz, sino la que la lleva al mundo; como el alba precede al día, la Virgen precede y prepara la venida de su Hijo. Subir al Ara es dejar atrás la oscuridad de tantas preocupaciones y buscar la luz. Pedir la intercesión de María es pedir que nos oriente hacia Cristo, «luz del mundo», para caminar ya no en tinieblas, sino en la claridad de la fe.
Palabra de Dios sugerida
«Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8,12).
Propósito
Comenzaré hoy el día ofreciéndolo a Dios y buscaré, en algún momento de sombra interior, volver la mirada a Cristo, luz de mi vida.
Oración del día
Señora del Ara, aurora que anuncia el día, condúcenos a tu Hijo, luz del mundo. Disipa las tinieblas de nuestro corazón y haznos caminar en la claridad de la fe. Intercede por nosotros ante Cristo, que vive y reina por los siglos. Amén.
Día segundo — El cielo pintado de la «Capilla Sixtina de Extremadura»
Memoria histórica
Hacia 1736 se concluyeron los frescos que cubren la ermita del Ara, un extraordinario conjunto barroco que reviste bóvedas y paredes con escenas bíblicas y marianas. Su riqueza y extensión le han valido el nombre popular de «Capilla Sixtina de Extremadura». Los antiguos quisieron que, al entrar en la casa de la Virgen, el fiel se sintiera envuelto por la historia de la salvación hecha color.
Meditación
El arte sagrado no es adorno, sino catequesis para los ojos: enseña, eleva y conduce a Dios. Aquellos frescos narran cómo el Señor ha obrado maravillas a lo largo de los siglos, culminando en Cristo. También nuestra vida está llamada a ser un lienzo donde Dios pinte su gracia. Contemplar la belleza del Ara nos invita a dar gracias por el don de la fe y a dejar que Dios trabaje en nosotros como el artista en su obra.
Palabra de Dios sugerida
«Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para las buenas obras que Dios preparó de antemano» (Efesios 2,10).
Propósito
Contemplaré hoy con agradecimiento alguna belleza sencilla de la creación o del arte, y la elevaré a Dios como alabanza.
Oración del día
Señora del Ara, cuya casa es un cielo de color que narra las maravillas de Dios, haz de nuestra alma un lienzo dócil a la gracia. Que dejemos al Señor obrar en nosotros su obra maestra. Ruega por nosotros ante tu Hijo. Amén.
Día tercero — La romería y el pueblo en camino
Memoria histórica
Cada año, los pueblos de la comarca suben en romería al cerro del Ara. La Romería del Rayo, celebrada el último fin de semana de mayo y retomada de manera continuada desde 1985, y la Velá de los días 7 y 8 de septiembre, congregan a los fieles en torno a la Virgen. El camino compartido, con su esfuerzo y su alegría, es ya oración de un pueblo que peregrina.
Meditación
La vida cristiana es una peregrinación hacia la casa del Padre. La romería al Ara es imagen de ese caminar: no vamos solos, sino como pueblo, sosteniéndonos unos a otros. María camina con nosotros, como caminó «aprisa» hacia la casa de Isabel. Pedir su intercesión es pedir que no desfallezcamos en la ruta y que lleguemos juntos a la meta, que es Cristo.
Palabra de Dios sugerida
«¡Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor!» (Salmo 122,1).
Propósito
Ayudaré hoy a alguien a llevar su carga, con una palabra de ánimo o una mano tendida, como se hace en el camino.
Oración del día
Señora del Ara, que reúnes a tu pueblo en romería, camina con nosotros por la senda de la vida. Que no desfallezcamos ni caminemos solos, sino que nos sostengamos como hermanos. Condúcenos a la casa del Padre. Amén.
Día cuarto — María junto a los enfermos
Memoria histórica
A lo largo de generaciones, muchos han subido al santuario del Ara con el corazón cargado por la enfermedad, propia o de sus seres queridos, para encomendarse a la Virgen. Entre sus frescos y bajo su mirada, los fieles han depositado súplicas confiadas por los que sufren en el cuerpo o en el alma.
Meditación
En las bodas de Caná, María advierte la necesidad y acude a su Hijo: «no tienen vino». Así intercede por los enfermos: presenta ante Cristo nuestras carencias y nos remite a Él, «haced lo que Él os diga». No es ella quien sana, sino su Hijo; pero su intercesión de Madre nos alcanza fortaleza para llevar la cruz y esperanza para confiar, incluso cuando la salud no llega como quisiéramos.
Palabra de Dios sugerida
«La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino»» (Juan 2,3).
Propósito
Rezaré hoy por un enfermo concreto y, si me es posible, le haré una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Señora del Ara, consuelo de los afligidos, lleva ante tu Hijo el clamor de los enfermos y de quienes los cuidan. Alcánzales alivio, paciencia y esperanza, y a nosotros, corazón compasivo. Que en la cruz reconozcamos el amor de Cristo, salud verdadera. Amén.
Día quinto — La caridad que nace de la fe
Memoria histórica
La devoción a la Señora del Ara, transmitida en Fuente del Arco y su comarca, no se ha quedado nunca en el culto: ha inspirado la solidaridad entre los vecinos, el cuidado del santuario y la atención a los más pobres. La fe verdadera, cuando es auténtica, fructifica siempre en amor concreto al prójimo.
Meditación
María, apenas concebido el Verbo, «se puso en camino y fue aprisa» a servir a su prima Isabel. Su respuesta al don de Dios fue el servicio. Venerarla sin imitarla sería vano. Pedir su intercesión es pedir que nos contagie su prontitud para la caridad, pues «la fe sin obras está muerta». El amor a Dios y el amor al hermano son inseparables.
Palabra de Dios sugerida
«En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá» (Lucas 1,39).
Propósito
Buscaré hoy una ocasión concreta de servir a alguien sin esperar nada a cambio, por pequeña que sea.
Oración del día
Señora del Ara, que fuiste presta en el servicio, muévenos a una caridad diligente y sin ruido. Que nuestra devoción no se quede en palabras, sino que se haga manos abiertas. Ruega por nosotros ante tu Hijo, para que amemos como Él nos amó. Amén.
Día sexto — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
El santuario del Ara ha conocido siglos de vida y también tiempos de dificultad, en los que la devoción del pueblo lo mantuvo en pie y preservó sus frescos como un tesoro. Que la Romería del Rayo se retomara con firmeza desde 1985 muestra un pueblo que, tras los años difíciles, quiso reavivar su fe y su esperanza en torno a la Virgen.
Meditación
La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino certeza fundada en Cristo resucitado. María, de pie junto a la cruz, esperó contra toda esperanza, y su fe fue coronada en la mañana de Pascua. Cada vez que un pueblo reaviva su devoción proclama que la esperanza no muere. La Señora del Ara nos alienta a esperar en Dios, «que no defrauda».
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5,5).
Propósito
Ante un motivo de desánimo, renovaré hoy un acto de esperanza, poniendo el futuro en las manos de Dios.
Oración del día
Señora del Ara, firme junto a la cruz de tu Hijo, sostén nuestra esperanza cuando arrecie la prueba. Enséñanos a esperar en Dios contra toda desilusión. Intercede por nosotros, para que participemos un día de la gloria de Cristo resucitado. Amén.
Día séptimo — María, humilde y ensalzada
Memoria histórica
El santuario del Ara, escondido en un cerro apartado, guarda sin embargo una de las mayores riquezas artísticas de Extremadura. Así también la Virgen: humilde muchacha de Nazaret, fue ensalzada por Dios sobre todas las criaturas. La sencillez del lugar y la grandeza que encierra son una parábola de la vida de María.
Meditación
En su Magníficat, María canta que Dios «mira la humildad de su esclava» y «enaltece a los humildes». Su grandeza no vino de sí misma, sino del Señor que hizo en ella obras grandes. Honrar a María es aprender de su humildad: cuanto más se abajó, más la exaltó Dios. También nosotros seremos elevados no por buscar puestos, sino por servir y confiar como ella.
Palabra de Dios sugerida
«Ha mirado la humildad de su esclava… porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí» (Lucas 1,48-49).
Propósito
Practicaré hoy un acto de humildad concreto: ceder, callar una réplica o reconocer un error.
Oración del día
Señora del Ara, humilde y ensalzada por Dios, enséñanos que la verdadera grandeza está en la humildad y el servicio. Que aprendamos de ti a dejarnos exaltar por Dios, no por los hombres. Ruega por nosotros ante Cristo, tu Hijo. Amén.
Día octavo — La familia y el hogar bajo su amparo
Memoria histórica
En Fuente del Arco y en toda la comarca, la devoción a la Señora del Ara se vive en familia: generaciones enteras han subido al cerro para presentar a sus hijos ante la Virgen, rezar juntos y compartir la romería como quien vuelve a casa. El santuario ha sido, para tantos hogares, el corazón de su vida cristiana.
Meditación
Jesús creció en el hogar de Nazaret, sujeto a María y a José. En aquella familia sencilla aprendió, según su humanidad, a trabajar, a rezar y a amar. María, Madre del hogar, vela por nuestras familias y las encomienda a su Hijo. Pedir su intercesión por el matrimonio, los hijos, los ancianos y los que viven solos es confiar todos nuestros vínculos al amor de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad… y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres» (Lucas 2,51-52).
Propósito
Rezaré hoy por mi familia y procuraré un gesto de reconciliación o de ternura con alguien de mi hogar.
Oración del día
Señora del Ara, Madre de la Sagrada Familia, guarda bajo tu manto nuestros hogares. Alcánzanos de tu Hijo unidad, paciencia y perdón; consuela a los que viven solos y bendice a nuestros mayores. Que en cada familia reine Cristo. Amén.
Día noveno — Envío desde el cerro a la vida
Memoria histórica
La Velá de los días 7 y 8 de septiembre corona el año devocional del Ara. Terminada la fiesta, los romeros descienden del cerro y vuelven a sus casas y trabajos. Pero bajan distintos: llevan en el alma la luz contemplada arriba, entre frescos y oraciones, para derramarla en la vida diaria.
Meditación
La novena no es el final, sino el envío. Como los pastores de Belén, que «se volvieron dando gloria y alabanza a Dios», también nosotros, terminada la oración, hemos de bajar del cerro transformados. La Señora del Ara nos precede como Madre y como meta. Celebrar su memoria es comprometerse a vivir como hijos de Dios, camino de la Pascua eterna a la que ella nos guía.
Palabra de Dios sugerida
«Y los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído» (Lucas 2,20).
Propósito
Llevaré el fruto de esta novena a mi vida cotidiana con una obra buena concreta, y acudiré, si puedo, a la Eucaristía.
Oración del día
Señora del Ara, luz sobre el cerro, envíanos renovados a la vida de cada día. Que la claridad contemplada en tu santuario alumbre nuestros pasos y se traduzca en fidelidad. Caminando tras de ti, lleguemos a la Pascua eterna de tu Hijo. Ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.
Oración final
Nuestra Señora del Ara, venerada en tu santuario del cerro de Fuente del Arco, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos nueve días bajo el cielo pintado de tu ermita. Tú, aurora que anuncia a Cristo, condúcenos siempre a tu Hijo Jesucristo, único Salvador y Señor. No permitas que nuestra devoción se quede en admiración pasajera de tu belleza; hazla vida de fe, esperanza y caridad. Bendice a Fuente del Arco, a la Iglesia de Mérida-Badajoz y a cuantos te invocamos con amor. Y cuando termine nuestro camino en la tierra, muéstranos, después de este destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y por el Papa, para que, bajo la intercesión de la Virgen María, anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por Fuente del Arco y por quienes custodian el santuario del Ara y sus frescos, para que su devoción fructifique en obras de caridad. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los que sufren en soledad, para que encuentren en Dios consuelo y en María cercanía maternal. Roguemos al Señor.
- Por las familias, para que sean hogares de fe, perdón y ternura a imagen de la casa de Nazaret. Roguemos al Señor.
- Por los que han perdido la esperanza, para que, como una luz sobre el cerro, vuelvan a confiar en Dios que no defrauda. Roguemos al Señor.
- Por nuestros difuntos, para que la Señora del Ara los presente ante su Hijo y alcancen la luz eterna. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.