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Novena a Nuestra Señora de Sancho Abarca

Nueve días previos a su fiesta · Santuario de Sancho Abarca

Nueve días de oración a Nuestra Señora de Sancho Abarca, patrona de Tauste (Zaragoza), venerada en su santuario de las Cinco Villas.

Paraje del santuario de Sancho Abarca (Tauste, Zaragoza)
Letra100 %

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Novena a Nuestra Señora de Sancho Abarca, Madre que vela desde el cerro de Tauste

En lo alto de un cerro de las Cinco Villas aragonesas, batido por el viento que baja de las Bardenas, se alza desde antiguo el santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca, patrona de Tauste, en la provincia de Zaragoza y dentro de la diócesis de Tarazona. A ella acude, generación tras generación, un pueblo labrador y creyente que sube en romería para poner a los pies de la Virgen sus trabajos, sus cosechas, sus enfermos y sus esperanzas. Esta novena quiere ser una escuela sencilla de nueve días para volver, con esa misma fe callada, a la Madre que espera en su cerro.

Conviene recordar desde el principio, con toda claridad, que a la Virgen María no se la adora: la adoración, el culto supremo, se debe únicamente a Dios —Padre, Hijo y Espíritu Santo—. A María la veneramos y la amamos como Madre, y le pedimos su intercesión, que nunca se detiene en ella, sino que remite siempre a Cristo, su Hijo. Cuando en Tauste se canta la Salve ante su imagen, no se termina en la criatura, sino que a través de ella se llega al Señor. También esta novena tiene ese único fin: que, de la mano de la Madre, lleguemos más cerca de Jesús.

Datos esenciales

  • Advocación: Nuestra Señora de Sancho Abarca, patrona de Tauste.
  • Lugar: santuario sobre el alto de Sancho Abarca, término de Tauste, comarca de las Cinco Villas (Zaragoza, Aragón, España), en la raya con las Bardenas navarras.
  • Custodios: la parroquia de Santa María de Tauste y el pueblo de Tauste, con la colaboración tradicional de localidades navarras vecinas.
  • Marco eclesial: diócesis de Tarazona.
  • Fiesta: celebraciones de la Coronación en septiembre; romerías al santuario en primavera (en torno a Pentecostés) y en septiembre. La imagen fue hallada, según la tradición, un Jueves Santo, el 7 de abril de 1569.
  • Coronación: coronación canónica en 1969, cuyo cincuentenario se conmemoró en 2019.
  • Devoción: veneración a una pequeña talla mariana gótica (de unos 27 cm), en madera policromada, honrada como Madre e intercesora ante Cristo por el pueblo aragonés de las Cinco Villas.

Cómo prepararse para rezar la novena

Una novena es un camino de nueve días de oración confiada. No es una fórmula mágica ni un modo de forzar la voluntad de Dios, sino una manera humilde de perseverar, como los discípulos que aguardaban en oración con María antes de Pentecostés. Elige un momento tranquilo de cada jornada, enciende quizá una vela, aquieta el corazón y disponte a estar delante del Señor con la Madre a tu lado. Lo importante no es la prisa ni la cantidad de palabras, sino la fidelidad de volver cada día.

Es bueno acompañar esta novena con la vida entera: con el trabajo bien hecho, con la caridad hacia los que sufren, con la reconciliación fraterna y, si es posible, con la confesión y la Eucaristía. La devoción a Nuestra Señora de Sancho Abarca ha ido siempre unida a la vida real de un pueblo labrador: al pan, al agua, a la enfermedad y a la fiesta. También tu oración debe encarnarse en lo concreto de tus días.

Puedes rezar solo o en familia, en casa o, si tienes la dicha, subiendo al cerro del santuario. Ten a mano el rosario, pues la devoción mariana encuentra en él su cauce más querido. Y recuerda siempre que cuanto pidas a la Virgen, se lo pides para que ella lo presente a su Hijo: es Cristo quien salva, sana y perdona; María nos conduce a Él.

Orden propuesto para cada día

  • Señal de la cruz e invocación inicial.
  • Oración inicial para todos los días.
  • Invocación al Espíritu Santo.
  • Lectura de la memoria histórica del día.
  • Meditación pausada.
  • Palabra de Dios sugerida, leída con calma.
  • Propósito concreto para la jornada.
  • Oración del día.
  • Un padrenuestro, un avemaría y un gloria, y la Salve a Nuestra Señora de Sancho Abarca.

Oración inicial para todos los días

Dios y Padre nuestro, que quisiste darnos por Madre a la Virgen María y la veneramos en Tauste bajo la advocación de Sancho Abarca: aquí estoy de nuevo ante ti, con la confianza de un hijo. No vengo a adorar a la criatura, sino a adorarte a ti, único Señor, y a pedir la intercesión de tu Madre, para que me alcance de tu bondad las gracias que necesito. Que estos nueve días me acerquen a Jesucristo, tu Hijo, y me hagan más fiel, más humilde y más entregado. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y llena mi corazón. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María y la hiciste Madre del Salvador, enciende en mí la fe del pueblo sencillo que sube al cerro a orar. Ilumina mi mente para meditar tu Palabra, mueve mi voluntad para amar y purifica mi oración, para que no busque otra cosa que la voluntad del Padre. Amén.

Día primero — El cerro y la montaña como lugar de oración

Memoria histórica

El santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca se levanta en lo alto de un cerro que domina la llanura de las Cinco Villas y mira hacia las Bardenas. Subir allí ha sido siempre, para los taustanos, un pequeño peregrinar: dejar el llano del trabajo cotidiano para ascender al lugar donde la Madre aguarda. El templo actual, construido entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, corona ese alto como un signo de la fe que busca a Dios en las alturas.

Meditación

En la Escritura, la montaña es lugar de encuentro con Dios: allí sube Moisés, allí ora Jesús, allí se transfigura ante sus discípulos. Subir a un cerro para orar no es solo mover los pies, sino elevar el corazón. Nuestra Señora de Sancho Abarca nos enseña que conviene, de vez en cuando, apartarse del ruido y de la prisa para reencontrarnos con el Señor en el silencio. La Virgen, que guardaba y meditaba todas las cosas en su corazón, nos precede en ese arte de la oración serena.

Palabra de Dios sugerida

«Subió al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios» (Lucas 6, 12).

Propósito

Buscaré hoy un momento de silencio, aunque sea breve, para orar sin prisa, como quien sube a un cerro a estar con Dios.

Oración del día

Virgen de Sancho Abarca, que velas desde tu cerro sobre la tierra de Tauste: enséñame a subir a menudo al monte de la oración. Llévame de la mano hasta tu Hijo, para que, apartado del ruido, aprenda a escuchar su voz. Amén.

Día segundo — La fe sencilla del pueblo aragonés

Memoria histórica

La devoción a Nuestra Señora de Sancho Abarca está tejida con la vida entera de Tauste y de las Cinco Villas. No nace de la grandeza de las cortes, sino de la fidelidad de un pueblo de labradores, pastores y artesanos que, año tras año, sube a su santuario. Localidades navarras vecinas —según la tradición, Cortes, Buñuel, Cabanillas o Fustiñana— han compartido también esta devoción, en un ejemplo hermoso de fraternidad entre pueblos ribereños.

Meditación

Dios se complace en revelarse a los sencillos. La fe del pueblo, humilde y perseverante, guarda tesoros que a veces se escapan a los sabios y prudentes. La devoción mariana de una tierra como Aragón, sobria y recia, nos recuerda que la santidad no está reservada a unos pocos, sino que se cultiva en el hogar, en el campo, en el trato diario. María, la humilde esclava del Señor, es modelo de esa fe que no se envanece y que confía.

Palabra de Dios sugerida

«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla» (Mateo 11, 25).

Propósito

Agradeceré hoy la fe que he recibido de los míos y la cuidaré con gestos sencillos: una oración en familia, un signo de la cruz sincero.

Oración del día

Madre de Sancho Abarca, guardiana de la fe de tu pueblo: haz sencillo mi corazón, para que crea sin orgullo y confíe sin miedo. Que, como los labradores que suben a tu santuario, sepa poner mi vida en las manos de tu Hijo. Amén.

Día tercero — El hallazgo de la imagen y la luz de la tradición

Memoria histórica

Cuenta la tradición que el 7 de abril de 1569, Jueves Santo, un pastor roncalés halló entre unas ruinas del paraje de Sancho Abarca una pequeña talla de la Virgen, y que la noticia llegó a Tauste mientras se predicaba el sermón de la Pasión. El pueblo subió en procesión a recogerla. Se conserva incluso el relato piadoso, transmitido por autores antiguos, de que, al traerla, las velas que la acompañaban no se apagaron pese al viento. La talla que hoy se venera es una fina imagen gótica del siglo XIV, de apenas 27 centímetros.

Meditación

Conviene distinguir con serenidad lo que es historia documentada de lo que la piedad ha transmitido como tradición y leyenda. La Iglesia no funda la fe en prodigios llamativos, sino en Cristo. Y, sin embargo, estos relatos guardan un núcleo verdadero: Dios sale al encuentro de los humildes, muchas veces en lo pequeño y escondido —una talla menuda entre ruinas, un pastor en el monte—. Que una imagen tan pequeña haya sostenido durante siglos la fe de todo un pueblo nos habla de cómo el Señor se sirve de lo humilde para hacer grandes cosas.

Palabra de Dios sugerida

«Lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar a lo fuerte» (1 Corintios 1, 27).

Propósito

No despreciaré hoy lo pequeño ni lo escondido: buscaré a Dios en los detalles humildes de mi jornada.

Oración del día

Virgen hallada entre las ruinas, imagen pequeña y venerada: enséñame a reconocer al Señor en lo humilde y a no buscar señales grandiosas, sino la fe sencilla que se fía de su Palabra. Amén.

Día cuarto — La tierra de labor y el agua que da vida

Memoria histórica

Tauste y las Cinco Villas son tierra de campos, de cereal y de regadío ganado con esfuerzo al secano y a la ribera. Durante siglos, subir al santuario de Sancho Abarca ha sido también encomendar a la Virgen las cosechas, pedir la lluvia oportuna y dar gracias por el pan. La devoción mariana de esta comarca está enraizada en el ciclo de la tierra: en la siembra y en la siega, en la sequía temida y en el agua que devuelve la vida.

Meditación

El trabajo del campo enseña a esperar, a depender de lo que no se controla, a reconocer que la vida es don. Jesús mismo habló del sembrador, del grano que muere para dar fruto, del agua viva que Él ofrece. Encomendar a la Virgen la tierra y el agua no es superstición, sino reconocer que todo bien viene de Dios y pedir su providencia. María, que cantó al Señor porque «colma de bienes a los hambrientos», nos enseña a recibir el pan de cada día como gracia y a compartirlo.

Palabra de Dios sugerida

«El que bebe del agua que yo le daré nunca más tendrá sed» (Juan 4, 14).

Propósito

Daré gracias hoy por el pan y por el agua, y no derrocharé lo que tantos reciben como fruto del trabajo y don de Dios.

Oración del día

Madre de Sancho Abarca, Señora de la tierra labrada: bendice los campos y a quienes los trabajan, envía el agua a su tiempo y enséñanos a recibir el pan con gratitud. Que tu Hijo, pan de vida, sacie el hambre más honda de nuestro corazón. Amén.

Día quinto — El recuerdo del rey Sancho Abarca y la reconquista, según la tradición

Memoria histórica

El nombre mismo del santuario evoca, según la tradición, al rey Sancho Garcés Abarca, figura de los orígenes del reino de Pamplona en los siglos de la Edad Media, cuyo recuerdo quedó ligado a este paraje y a las luchas de aquella época. La piedad popular ha unido la advocación a los tiempos antiguos de la reconquista de estas tierras. Conviene tomar estos vínculos como memoria transmitida y no como crónica histórica cerrada, pues las fuentes primeras son escasas y la devoción documentada florece sobre todo a partir del hallazgo de la imagen en el siglo XVI.

Meditación

Al evocar aquellos siglos no buscamos exaltar guerra alguna, sino recordar que la fe cristiana atravesó tiempos difíciles y sostuvo a las gentes en la prueba. Lo que la Iglesia venera no son las armas ni las victorias humanas, sino la fidelidad de un pueblo que, entre dificultades, mantuvo encendida la lámpara de la fe y el amor a la Madre de Dios. La verdadera reconquista que Cristo pide es la del corazón: recuperar para Él lo que el pecado había ocupado.

Palabra de Dios sugerida

«No con ejército ni con fuerza, sino con mi espíritu, dice el Señor de los ejércitos» (Zacarías 4, 6).

Propósito

Buscaré hoy la paz y la reconciliación, y pediré por quienes sufren a causa de la violencia y la guerra en cualquier lugar del mundo.

Oración del día

Virgen de Sancho Abarca, testigo de tantos siglos de fe en esta tierra: líbranos del odio y de la violencia, y reconquista tú nuestro corazón para tu Hijo. Que sepamos edificar la paz que Él vino a traernos. Amén.

Día sexto — Los enfermos y los que sufren

Memoria histórica

A los pies de Nuestra Señora de Sancho Abarca se han depositado, durante generaciones, las súplicas de los enfermos de Tauste y de su comarca. Es sabido que, en tiempos recientes, un grupo de enfermos de la villa quiso hacer una ofrenda a la Virgen, gesto que muestra cómo el santuario sigue siendo hoy refugio de quienes atraviesan la enfermedad y buscan consuelo y fortaleza en la Madre.

Meditación

La enfermedad es una hora de verdad en la que el hombre descubre su fragilidad. María estuvo junto a la cruz de su Hijo y conoce el dolor por dentro; por eso acude el cristiano a ella en la prueba. No le pedimos que sustituya a los médicos ni que nos ahorre siempre el sufrimiento, sino que nos alcance de Cristo la fuerza para sobrellevarlo con esperanza y, si conviene, la salud del cuerpo. Toda curación verdadera viene de Dios; la Virgen intercede, pero es Cristo quien sana y salva.

Palabra de Dios sugerida

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mateo 11, 28).

Propósito

Visitaré, llamaré o rezaré hoy por un enfermo concreto, y le haré saber que no está solo.

Oración del día

Madre de Sancho Abarca, salud de los enfermos y consuelo de los afligidos: presenta a tu Hijo el dolor de cuantos sufren en el cuerpo y en el alma. Alcánzales fortaleza, esperanza y, si es su voluntad, la salud. Amén.

Día séptimo — La caridad que nace de la fe

Memoria histórica

Las romerías al santuario de Sancho Abarca han sido siempre, además de oración, ocasión de encuentro y ayuda mutua entre pueblos y familias. Compartir el camino, el alimento y la fiesta al pie de la Virgen ha estrechado durante siglos los lazos de fraternidad en las Cinco Villas y con las localidades navarras vecinas. La devoción mariana verdadera no encierra en uno mismo, sino que abre al prójimo.

Meditación

María, apenas concebido el Hijo de Dios en su seno, «se puso en camino» para servir a su prima Isabel. La caridad es la prueba de que nuestra fe es auténtica. De poco valdría subir al cerro a rezar si luego bajáramos con el corazón cerrado al hermano necesitado. La Madre nos enseña a que la oración se prolongue en obras: en la atención al pobre, al anciano solo, al que sufre cerca de nosotros y a menudo pasa inadvertido.

Palabra de Dios sugerida

«Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mateo 25, 40).

Propósito

Haré hoy una obra concreta de caridad, callada y sin esperar recompensa.

Oración del día

Virgen de Sancho Abarca, que te pusiste en camino para servir: mueve mi corazón a la caridad. Que mi oración no quede en palabras, sino que se haga manos abiertas y servicio a los hermanos, por amor a tu Hijo. Amén.

Día octavo — La esperanza que no defrauda

Memoria histórica

En 1969, el pueblo de Tauste vivió con hondo gozo la coronación canónica de su patrona, gesto solemne de la Iglesia con el que quiso reconocer y honrar la larga devoción a Nuestra Señora de Sancho Abarca. Cincuenta años después, en 2019, se conmemoró aquel acontecimiento junto al aniversario del hallazgo de la imagen. Coronar a María es proclamarla asociada a la victoria de Cristo y esperanza de su pueblo peregrino.

Meditación

La corona que ciñe la sien de la Virgen no es un adorno vanidoso: es signo de que ella, la primera de los redimidos, participa ya de la gloria de su Hijo resucitado y nos precede como aurora de nuestra propia esperanza. En un mundo tantas veces cansado y sin horizonte, María coronada nos recuerda que la última palabra no la tiene la muerte, sino la vida; no el fracaso, sino la promesa de Dios. Su intercesión sostiene nuestra esperanza y la remite siempre a Cristo, en quien está nuestra salvación.

Palabra de Dios sugerida

«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5, 5).

Propósito

Renovaré hoy mi esperanza ante alguna preocupación que me pesa, poniéndola en manos de Dios por intercesión de la Virgen.

Oración del día

Madre coronada de Sancho Abarca, aurora de nuestra esperanza: cuando el desánimo me venza, recuérdame que tu Hijo ha vencido a la muerte. Sostén mi confianza y guíame hacia la gloria que Él nos ha prometido. Amén.

Día noveno — El envío a la fiesta y a la romería

Memoria histórica

Cada año, Tauste sube en romería a su santuario —en torno a Pentecostés y de nuevo en septiembre—, y celebra con gozo las fiestas de la Coronación de su patrona. Uno de los momentos más entrañables es el canto solemne de la Salve ante la imagen de Nuestra Señora de Sancho Abarca. La fiesta reúne al pueblo, entrelaza la fe con la alegría popular y renueva el vínculo de generaciones enteras con la Madre.

Meditación

La fiesta cristiana no es evasión, sino desbordamiento del corazón agradecido. Terminada la novena, no se acaba la devoción: comienza más bien la tarea de llevar a la vida diaria lo que hemos pedido y recibido. Como los peregrinos que bajan del cerro para volver a sus casas y a sus campos, también nosotros somos enviados a testimoniar la fe con alegría. Que la Salve cantada a la Madre se prolongue en una vida que alabe a Dios con las obras.

Palabra de Dios sugerida

«Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador» (Lucas 1, 46-47).

Propósito

Daré gracias por los frutos de esta novena y me propondré mantener viva la devoción a la Virgen en mi vida cotidiana.

Oración del día

Virgen de Sancho Abarca, gozo de Tauste y de las Cinco Villas: al terminar esta novena, envíame a vivir con alegría lo que he pedido. Que, como tu pueblo en la romería, cante siempre la Salve con la vida entera y conduzca a otros hasta tu Hijo. Amén.

Oración final

Nuestra Señora de Sancho Abarca, Madre venerada en el cerro de Tauste: te damos gracias por estos nueve días en tu compañía. No te hemos adorado a ti, pues la adoración es solo de Dios —Padre, Hijo y Espíritu Santo—, sino que hemos acudido a tu maternal intercesión, segura de que tú nos llevas siempre a Jesucristo. Acoge nuestras súplicas, preséntalas a tu Hijo y alcánzanos las gracias que necesitamos según la voluntad del Padre. Guarda a tu pueblo aragonés, a los enfermos, a los que trabajan la tierra, a los que sufren y a los que han perdido la esperanza. Y, cuando llegue nuestra hora, condúcenos a la casa del Padre, donde tú reinas junto a tu Hijo por los siglos de los siglos. Amén.

Peticiones de la comunidad

  • Por la Iglesia, por el Papa, por el obispo de Tarazona y por la parroquia de Santa María de Tauste, para que anuncien con fidelidad el Evangelio de Cristo.
  • Por el pueblo de Tauste, por las Cinco Villas y por las localidades vecinas devotas de la Virgen de Sancho Abarca, para que conserven viva y unida su fe.
  • Por los labradores y trabajadores del campo, para que Dios bendiga la tierra, envíe el agua a su tiempo y no falte el pan en ningún hogar.
  • Por los enfermos, los ancianos solos y cuantos sufren, para que encuentren consuelo y fortaleza en Cristo por intercesión de su Madre.
  • Por la paz en el mundo y por el fin de toda violencia, para que aprendamos a reconquistar el corazón para el amor y la reconciliación.
  • Por todos los peregrinos y romeros que suben al santuario, para que la alegría de la fiesta se traduzca en una vida entregada a Dios y al prójimo.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.