Novena a Nuestra Señora de la Carrodilla
Nueve días previos a su fiesta · Santuario de la Carrodilla
Nueve días de oración a Nuestra Señora de la Carrodilla, patrona de los viñedos, venerada en su santuario de Estadilla (Huesca).

Novena original de rezaelrosario.org. Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Con un racimo de uvas en la mano: novena a Nuestra Señora de la Carrodilla
Sobre la sierra que lleva su nombre, en el término de Estadilla, entre los viñedos y los campos del Somontano oscense, se venera desde hace siglos a Nuestra Señora de la Carrodilla. La tradición la representa con un racimo de uvas en la mano, signo de la abundancia que Dios concede a quien trabaja la tierra con fe. A ella acuden los labradores y viñadores de la comarca del Cinca, y con ellos cuantos, lejos ya de aquellas laderas, guardan el recuerdo de una devoción sencilla y agradecida, hecha de pan, de vino y de esperanza.
Al comenzar esta novena conviene recordar una verdad de fe que da sentido a todo lo que sigue: a la Santísima Virgen no la adoramos, pues la adoración se debe solo a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos como Madre del Señor y Madre nuestra, y le pedimos su intercesión, que nunca se detiene en ella, sino que nos remite siempre a Cristo, su Hijo. Cuando invocamos a la Virgen de la Carrodilla, es a Jesús a quien nos acercamos, porque ella, como en Caná, sigue diciéndonos: «Haced lo que él os diga».
Datos esenciales
- Advocación: Nuestra Señora de la Carrodilla, representada según la tradición con un racimo de uvas en la mano.
- Lugar: santuario de la Carrodilla, sobre la sierra de la Carrodilla, en el término de Estadilla (comarca del Somontano / Cinca Medio, Huesca, Aragón, España), a orillas del Cinca.
- Custodios: la villa de Estadilla y su comunidad parroquial, que mantienen viva la devoción y la romería al santuario.
- Marco eclesial: diócesis de Barbastro-Monzón.
- Fiesta: según la tradición local, el segundo lunes después de Pascua, con romería al santuario; conviene confirmar la fecha exacta cada año con la parroquia.
- Coronación: no consta de forma documentada una coronación canónica del santuario de Estadilla; por respeto a la verdad, no se afirma fecha alguna (la coronación de 1938 corresponde a la imagen venerada en Mendoza, Argentina).
- Devoción: patrona de los viñedos y de los agricultores de la comarca, invocada por las cosechas, la lluvia oportuna y la protección de los campos.
Cómo prepararse para rezar la novena
Una novena es un camino sereno de nueve días. No busca resultados inmediatos, sino disponer el corazón, como se prepara la tierra antes de la siembra. Elige un momento fijo del día y un lugar tranquilo; si puedes, ten cerca una imagen de la Virgen o, sencillamente, un racimo de uvas o una espiga que te recuerden el don del campo y la mesa. La constancia importa más que la solemnidad: quien reza cada día con humildad ya está haciendo lo esencial.
Reza con la vida en las manos: los trabajos, las cosechas buenas y las malogradas, las personas queridas, las enfermas, las que están lejos. Todo cabe en la oración de quien confía. La Virgen de la Carrodilla, que la tradición muestra con el fruto de la vid, nos enseña que también el trabajo de cada día, cuando se ofrece a Dios, se vuelve oración y ofrenda.
No olvides el fin de toda devoción mariana: acercarnos más a Jesucristo. Que estos nueve días te lleven, de la mano de la Madre, a la Eucaristía, a la confesión y a la caridad concreta con el prójimo. Así la novena no será solo una petición, sino una verdadera conversión del corazón.
Orden propuesto para cada día
- Comienza con la señal de la cruz y un breve silencio para ponerte en presencia de Dios.
- Reza la oración inicial común a todos los días.
- Invoca al Espíritu Santo con la oración propuesta.
- Lee la memoria histórica y la meditación del día.
- Escucha la Palabra de Dios sugerida y déjala resonar en silencio.
- Formula el propósito concreto de la jornada.
- Reza la oración propia del día.
- Concluye con un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y con la oración final de la novena.
Oración inicial para todos los días
Dios y Padre nuestro, fuente de toda vida y dador de las cosechas, que has querido darnos por Madre a la Virgen María y la veneramos bajo la advocación de la Carrodilla, dígnate escuchar la súplica que hoy te dirigimos por su intercesión. Concédenos un corazón agradecido, manos dispuestas al trabajo y una fe sencilla como la de los sencillos que labran la tierra. Por Jesucristo, tu Hijo, la vid verdadera, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, rocío del cielo que haces fecunda la tierra reseca. Ablanda la dureza de nuestro corazón, riega lo que en nosotros está marchito y haz brotar frutos de fe, esperanza y caridad. Enséñanos a orar como conviene y dispón nuestro ánimo para acoger la Palabra que ilumina estos días de novena. Amén.
Día primero — La viña del Señor y la vid verdadera
Memoria histórica
El nombre de la Carrodilla está unido a la sierra y al viñedo del Somontano, tierra de vino desde antiguo. La devoción, con más de siete siglos de raíces según la tradición, floreció entre gentes que vivían de la vid y del cereal, y que aprendieron a mirar sus campos como un don que se pide y se agradece.
Meditación
La Virgen de la Carrodilla, mostrada con un racimo de uvas, nos remite al mismo Cristo, que se llamó a sí mismo «la vid verdadera». No hay fruto sin permanecer unidos a él, como el sarmiento a la cepa. María es la primera que permaneció; por eso su vida dio el Fruto bendito. Al empezar la novena, pidamos permanecer en Cristo, para que nuestro trabajo y nuestra oración no queden estériles.
Palabra de Dios sugerida
«Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador… Permaneced en mí, y yo en vosotros» (Jn 15, 1.4).
Propósito
Hoy ofreceré a Dios una tarea concreta de mi trabajo, uniéndola a Cristo como el sarmiento a la vid.
Oración del día
Señora de la Carrodilla, que llevas en tu mano el fruto de la vid, alcánzame de tu Hijo la gracia de permanecer unido a él. Que ninguna de mis obras se quede sin fruto, y que todo lo que haga redunde en gloria de Dios y bien de mis hermanos. Amén.
Día segundo — El trabajo del campo hecho oración
Memoria histórica
Los devotos de la Carrodilla fueron, ante todo, labradores y viñadores: gentes de manos endurecidas por la azada y la poda, que subían al santuario a pedir por las cosechas y a dar gracias por el pan y el vino de cada año.
Meditación
El trabajo no es un castigo, sino una participación en la obra creadora de Dios. La Virgen conoció el trabajo humilde de una casa pobre; san José, el de sus manos. Ofrecido a Dios, el trabajo del campo se vuelve oración, y la fatiga, ofrenda. También hoy el sudor honrado, unido al de Cristo, tiene valor de redención.
Palabra de Dios sugerida
«Todo lo que hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en nombre del Señor Jesús» (Col 3, 17).
Propósito
Comenzaré mi jornada de trabajo ofreciéndola a Dios, y la haré con esmero, sin quejas.
Oración del día
Madre de la Carrodilla, tú que veneramos como patrona de los que trabajan la tierra, bendice el esfuerzo de cuantos labran los campos y sostienen a sus familias. Enséñanos a trabajar con dignidad y a descansar en Dios, para que nuestra fatiga se convierta en alabanza. Amén.
Día tercero — La sierra donde se alza el santuario
Memoria histórica
El santuario se levanta en alto, sobre la sierra de la Carrodilla, dominando el paisaje de viñas y olivares. Templo de sobria elegancia y buena cantería, según lo describen quienes lo visitan, es meta de una popular romería que reúne a la villa de Estadilla y a los pueblos vecinos.
Meditación
Subir al monte es, en la Escritura, imagen de la oración: allí Moisés hablaba con Dios y allí Jesús se retiraba a orar. La altura del santuario nos invita a levantar el corazón por encima de las preocupaciones. No adoramos el lugar ni la imagen; buscamos a Dios, que se deja encontrar por quien sube con humildad.
Palabra de Dios sugerida
«Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra» (Sal 121, 1-2).
Propósito
Buscaré hoy un rato de silencio, como quien sube al monte, para hablar con Dios sin prisa.
Oración del día
Virgen de la Carrodilla, que desde tu santuario en la sierra velas por esta tierra, ayúdame a elevar el corazón hacia lo alto. Que ni el trabajo ni las preocupaciones me impidan buscar el rostro de tu Hijo. Amén.
Día cuarto — La fe sencilla del pueblo aragonés
Memoria histórica
La devoción a la Carrodilla se transmitió de generación en generación en los pueblos del Somontano y del Cinca. Fue tan honda que emigrantes aragoneses la llevaron consigo lejos de casa, de modo que el nombre de esta Virgen cruzó el mar y arraigó también en otras tierras.
Meditación
La fe del pueblo sencillo, hecha de romerías, gozos y oraciones aprendidas de los mayores, es un tesoro que la Iglesia estima. No es superstición cuando se ordena a Cristo y se alimenta de los sacramentos. La Virgen se complace en los humildes, como cantó en el Magníficat, porque Dios «enaltece a los humildes».
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre… porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños» (Lc 10, 21).
Propósito
Agradeceré la fe que recibí de mi familia y la transmitiré con mi ejemplo a alguien cercano.
Oración del día
Madre de la Carrodilla, guardiana de la fe de tantas generaciones, conserva en nosotros la sencillez de corazón que agrada a Dios. Que sepamos custodiar y transmitir el don de la fe, sin avergonzarnos nunca de tu Hijo. Amén.
Día quinto — Las bodas de Caná
Memoria histórica
Que la Carrodilla se represente con uvas ha unido para siempre esta advocación al vino y a la mesa festiva. Y no hay pasaje evangélico donde el vino hable más alto de la ternura de María que las bodas de Caná.
Meditación
En Caná, María advierte la falta y acude a su Hijo: «No tienen vino». No impone; confía y remite a los sirvientes a Jesús: «Haced lo que él os diga». Así intercede siempre: no en lugar de Cristo, sino conduciéndonos a él. El agua convertida en vino anticipa el gozo de las bodas eternas y el cáliz de la Eucaristía. Pidamos con confianza, seguros de que la Madre lleva nuestras necesidades al Señor.
Palabra de Dios sugerida
«Su madre dijo a los sirvientes: “Haced lo que él os diga”» (Jn 2, 5).
Propósito
Presentaré a Jesús, por medio de María, una necesidad concreta, mía o de otro, con plena confianza.
Oración del día
Señora de la Carrodilla, tú que en Caná advertiste la falta y nos remitiste a tu Hijo, lleva ante él nuestras carencias. Enséñanos a hacer lo que Jesús nos diga, para que el agua de nuestra pobreza se convierta en vino de gracia. Amén.
Día sexto — María, cepa fiel
Memoria histórica
La imagen del racimo, tan propia de la Carrodilla, ha hecho de esta Virgen una figura entrañable para los viñadores. La cepa que resiste el invierno y vuelve a dar fruto es imagen de la fidelidad callada.
Meditación
María es la cepa fiel que permaneció junto a Cristo desde Belén hasta la cruz, sin marchitarse en la prueba. La poda del viñador, dolorosa, prepara fruto más abundante; también las pruebas, aceptadas con fe, purifican y fecundan. Aprendamos de la Madre a permanecer fieles cuando llega el frío del invierno espiritual, seguros de que la primavera de la gracia no falla.
Palabra de Dios sugerida
«A todo sarmiento que da fruto, lo poda, para que dé más fruto» (Jn 15, 2).
Propósito
Aceptaré con paciencia una contrariedad de hoy, ofreciéndola como poda que me purifica.
Oración del día
Virgen de la Carrodilla, cepa fiel unida a Cristo, alcánzame la gracia de la perseverancia. Que ni el frío de las pruebas ni el cansancio me aparten de tu Hijo, y que dé el fruto que él espera de mí. Amén.
Día séptimo — Consuelo en la enfermedad
Memoria histórica
A lo largo de los siglos, quienes subían al santuario de la Carrodilla llevaban también las penas del cuerpo: enfermos, ancianos, familias probadas por la desgracia, que encomendaban a la Madre lo que no podían resolver por sí mismos.
Meditación
La Virgen, que estuvo al pie de la cruz, conoce el dolor humano y no es ajena a él. La devoción mariana no es evasión, sino compañía en la prueba: nos une al Cristo paciente, cuyas llagas nos sanan. Pedir por los enfermos por intercesión de María es pedir que Dios los sostenga, los consuele y, si es su voluntad, los sane; y siempre, que no les falte la fe.
Palabra de Dios sugerida
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28).
Propósito
Visitaré, llamaré o rezaré hoy por una persona enferma, ofreciéndole mi cercanía.
Oración del día
Madre de la Carrodilla, salud de los enfermos, pon tu mirada compasiva sobre cuantos sufren en el cuerpo o en el alma. Alcánzales de tu Hijo el consuelo, la paciencia y, si conviene, la salud, y a nosotros el corazón para acompañarlos. Amén.
Día octavo — La caridad que comparte el pan y el vino
Memoria histórica
El vino y el pan de estas tierras han sido siempre alimento de la mesa y signo de hospitalidad. La fiesta del campo culmina cuando el fruto se comparte, y la mesa abierta ha sido rasgo de estos pueblos.
Meditación
El fruto de la vid alcanza su sentido más alto en la Eucaristía, donde el vino se hace Sangre de Cristo, entregada por nosotros. Quien recibe ese don no puede cerrar la mano ante el hermano: la caridad es la vendimia de la fe. Compartir con el pobre lo que Dios nos da es prolongar en la vida lo que celebramos en el altar.
Palabra de Dios sugerida
«Tuve hambre y me disteis de comer… cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 35.40).
Propósito
Haré hoy un gesto concreto de caridad: compartir algo material o dedicar tiempo a quien lo necesita.
Oración del día
Señora de la Carrodilla, que llevas el fruto que se hace pan y vino de la mesa, ensancha nuestro corazón para compartir. Que la abundancia recibida no nos vuelva egoístas, sino generosos con los pobres, en quienes está tu Hijo. Amén.
Día noveno — Esperanza y envío a la fiesta
Memoria histórica
La romería a la Carrodilla, según la tradición celebrada el segundo lunes después de Pascua, congrega cada año a la villa y a los pueblos vecinos en torno a su Madre. Es día de fiesta, de gozo compartido y de acción de gracias por la vida y las cosechas.
Meditación
La fiesta cristiana es anticipo del cielo, «las bodas del Cordero», donde no faltará el vino nuevo. Terminada la novena, no nos quedamos en la súplica: somos enviados a vivir con esperanza y a llevar a otros el gozo de la fe. La Virgen, que precede al pueblo peregrino, nos recuerda que el mejor vino está reservado para el final, en la casa del Padre.
Palabra de Dios sugerida
«Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero» (Ap 19, 9).
Propósito
Viviré con alegría cristiana y llevaré esperanza a quien encuentre desanimado.
Oración del día
Virgen de la Carrodilla, que caminas delante de nosotros hacia la fiesta sin fin, sostén nuestra esperanza. Condúcenos, con todos los que trabajan esta tierra, al banquete eterno donde tu Hijo nos ha preparado el vino nuevo del Reino. Amén.
Oración final
Nuestra Señora de la Carrodilla, Madre de Jesús y Madre nuestra, al terminar esta novena te damos gracias por habernos acompañado estos días. Recibe nuestras súplicas y preséntalas a tu Hijo, la vid verdadera, de quien todo fruto procede. Bendice los campos y los viñedos, a los agricultores y a sus familias, a los enfermos, a los que sufren y a los que están lejos. Y concédenos, por tu intercesión que siempre nos lleva a Cristo, perseverar unidos a él hasta el día en que nos sentemos a la mesa del Reino, donde tú vives ya glorificada. A él, con el Padre y el Espíritu Santo, sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la santa Iglesia, por el papa, por nuestro obispo y por todos los pastores, para que guíen al pueblo de Dios con fidelidad. Roguemos al Señor.
- Por los agricultores y viñadores del Somontano y de todo el mundo, para que el fruto de su trabajo no falte y sea justamente recompensado. Roguemos al Señor.
- Por las cosechas del año, por la lluvia oportuna y por el cuidado responsable de la tierra que Dios nos confió. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los que se sienten solos, para que encuentren consuelo en Cristo y cercanía en sus hermanos. Roguemos al Señor.
- Por los que emigraron lejos de estas tierras, para que conserven la fe recibida y el amor a su Madre del cielo. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad reunida en la novena, para que, unidos como sarmientos a la vid verdadera, demos frutos de fe, esperanza y caridad. Roguemos al Señor.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.