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El Inmaculado Corazón de María

El Corazón de María guardaba y meditaba todo lo que vivía con Jesús. Honrarlo es aprender de ella a acoger la Palabra, a creer y a amar, y dejarnos llevar de su mano hasta su Hijo.

Raíces en la Escritura

María conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón (cf. Lc 2, 19.51). Simeón le anunció que una espada le atravesaría el alma (cf. Lc 2, 35), y junto a la cruz recibió como hijos a los discípulos de Jesús (cf. Jn 19, 25-27). Bajo el símbolo del corazón, la Iglesia honra la santidad de María, su amor a Dios y su ternura de madre.

Fátima y Pontevedra

En 1917, en Fátima (Portugal), tres pastorcitos contaron que la Virgen se les aparecía y les hablaba de oración, de conversión y de su Inmaculado Corazón. En 1930 el obispo de Leiria declaró las apariciones dignas de crédito y autorizó su culto.

Sor Lucía, una de las videntes, contó que el 10 de diciembre de 1925, en Pontevedra, la Virgen le pidió la comunión reparadora de los cinco primeros sábados. El obispo de Leiria aprobó esta devoción en 1939.

Consagrados a su Corazón

Pío XII consagró la Iglesia y el género humano al Inmaculado Corazón de María en 1942; san Juan Pablo II lo hizo de nuevo, unido a los obispos del mundo, el 25 de marzo de 1984; y el papa Francisco, el 25 de marzo de 2022, por la paz. Consagrarse a María es confiarle la vida para que ella nos lleve a Cristo.

Cómo vivirla

  • Los cinco primeros sábadosCinco primeros sábados de mes seguidos, con intención de consolar al Corazón de María: confesarse (puede ser unos días antes), comulgar, rezar cinco decenas del Rosario y acompañarla quince minutos meditando sus misterios.
  • Rezar el Rosario cada díaCon María, que guardaba todo en su corazón.
  • Consagrarse a MaríaPersonalmente o en familia, para vivir más unidos a Jesús.
  • La memoria litúrgicaEl sábado siguiente a la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

Sus oraciones

Para profundizar: Nuestra Señora de FátimaCurso por lecciones en la Escuela de vida cristiana.