Indulgencias
Qué son y cómo se ganan, explicado con sencillez.
¿Qué es una indulgencia?
Cuando Dios nos perdona en la confesión, el pecado queda perdonado. Pero el pecado deja huella: un desorden que hay que sanar y purificar, aquí o en el purgatorio. A eso la Iglesia lo llama «pena temporal».
La indulgencia es el perdón ante Dios de esa pena temporal de los pecados ya perdonados. La concede la Iglesia, que reparte el tesoro de gracia de Cristo y de los santos, a quien está bien dispuesto y cumple lo que se pide.
Parcial o plenaria, para mí o por un difunto
Es plenaria si quita toda la pena temporal, y parcial si quita una parte.
Puedes ganarla para ti o ofrecerla por los difuntos, como sufragio. No se puede aplicar a otra persona viva.
¿Quién puede ganarla?
Cualquier bautizado que no esté excomulgado y que esté en gracia de Dios, al menos al terminar la obra que se pide. Hace falta, además, tener intención de ganarla (basta una intención general) y hacer la obra en el tiempo y del modo indicados.
Lo que pide una indulgencia plenaria
Además de hacer la obra a la que va unida (por ejemplo, rezar el Rosario en familia), se piden tres condiciones y una disposición del corazón:
- Confesarse (una confesión sirve para varias indulgencias plenarias).
- Comulgar (una comunión, para una indulgencia plenaria).
- Rezar por las intenciones del Papa: basta un Padrenuestro y un Avemaría, o la oración que cada uno prefiera.
- Rechazar de corazón todo apego al pecado, incluso al venial.
- Las condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la obra; conviene comulgar y rezar por el Papa el mismo día.
- Si falta algo de esto, la indulgencia es parcial. Solo se puede ganar una plenaria al día (salvo en el momento de la muerte).
Cuatro maneras de ganarla cualquier día
La Iglesia recuerda cuatro obras con indulgencia plenaria que cualquiera puede hacer cada día:
- Adorar al Santísimo Sacramento al menos media hora.
- Rezar el Vía Crucis.
- Rezar el Rosario en una iglesia, en familia, en comunidad o en grupo.
- Leer o escuchar la Sagrada Escritura con devoción al menos media hora.
En la hora de la muerte
El sacerdote que atiende a un enfermo grave le da la bendición apostólica con indulgencia plenaria. Si no hay sacerdote, la Iglesia la concede a quien, bien dispuesto, solía rezar en vida: ella misma suple las tres condiciones.
El Manual de las Indulgencias
El libro oficial (Enchiridion Indulgentiarum, 4.ª edición) por secciones: normas, concesiones generales, concesiones particulares e invocaciones piadosas.
El manual completo está disponible para los fieles registrados de la parroquia.
Textos oficiales
Redacción de la Parroquia de Santa Mónica, basada en el Código de Derecho Canónico (cc. 992-997) y en el Enchiridion Indulgentiarum (4.ª ed., 1999). Para los textos oficiales, sigue los enlaces.