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Consagración al Sagrado Corazón

La devoción al Sagrado Corazón culmina en la consagración: entregarle a Jesús toda la vida para que reine en ella por amor. A esa entrega la Iglesia une la reparación —desagraviar su amor despreciado— y unas prácticas sencillas: la comunión de los primeros viernes, la Hora Santa y las jaculatorias.

Aquí, el acto de consagración al Sagrado Corazón, las oraciones y jaculatorias más queridas y unos consejos para vivir esta devoción, y así dejar que el Corazón de Jesús reine en nuestro corazón.

Comenzar la preparación · 9 díasItinerario diario con meditación, lectura y oraciones, guardando tu progreso hasta el acto de consagración.

Cómo vivirlo

Consagrarse a su Corazón

Consagrarse es entregarle a Jesús toda la vida —la memoria, la voluntad, el trabajo, las penas— para pertenecerle del todo y dejar que su Corazón reine en el nuestro. Conviene renovar esta consagración con frecuencia, personalmente y en familia, y honrar su imagen en el hogar.

Reparar por amor

Ante un amor tan grande y tan olvidado, el alma que ama quiere consolar a Jesús y desagraviar los pecados, sobre todo contra la Eucaristía. La reparación no nace del miedo, sino del amor: amarle por los que no le aman, con actos de amor y sacrificios ofrecidos a su Corazón.

Los primeros viernes y la Hora Santa

Dos prácticas queridas por el Corazón de Jesús: la comunión reparadora los primeros viernes de mes (con la «Gran Promesa» a los nueve seguidos), y la Hora Santa, velando con Él en oración en memoria de su agonía de Getsemaní.

«En Vos confío»

La jaculatoria «Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío» resume toda una actitud: apoyarse en el amor de Cristo en cada necesidad, alegría o pena. Repetida a lo largo del día, mantiene el corazón unido al suyo y lleno de confianza.

Cómo vivirlo

  • Consagrarse al Sagrado Corazón y renovar la consagración con frecuencia.
  • Honrar su imagen en el hogar (entronización) y confiarle la familia.
  • Comulgar los primeros viernes de mes en reparación, y hacer la Hora Santa.
  • Repetir jaculatorias: «Corazón de Jesús, en Vos confío»; «Corazón de Jesús, en Vos me abandono».
  • Amar a Jesús por los que no le aman y ofrecerle actos de reparación.

Sus oraciones

Acto de consagración al Sagrado Corazón

Corazón Sagrado de Jesús, yo me consagro y me entrego a Ti: mi memoria, mi entendimiento, mi voluntad, mi cuerpo, mi alma y toda mi vida. Reina en mi corazón; sé Tú mi Rey y mi Señor. Haz que te ame cada día más, que te repare por los que no te aman, y que viva y muera unido a tu Corazón. Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. Amén.

Ofrecimiento y reparación

Dulcísimo Corazón de Jesús, que tanto has amado a los hombres y tan poco eres amado: recibe hoy mis oraciones, mis trabajos y mis penas en desagravio por los pecados y las ingratitudes con que se te ofende, sobre todo en la Eucaristía. Enséñame a amarte por los que no te aman y a consolar tu Corazón. Amén.

Jaculatorias al Sagrado Corazón

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. · Corazón de Jesús, en Vos me abandono. · Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino. · Dulce Corazón de Jesús, sed mi amor. · Sagrado Corazón de Jesús, ten misericordia de nosotros.

Jaculatorias tradicionales al Sagrado Corazón