La santa de los imposibles
Santa Rita de Casia es venerada en todo el mundo como «la santa de los imposibles», abogada de las causas difíciles y desesperadas. Su vida, marcada por situaciones sin salida —un matrimonio difícil, la venganza, la viudez, la enfermedad—, y la rosa florecida en la nieve, la hacen intercesora de los que ya no ven remedio.
Aquí, su figura, la rosa, su patronazgo, cómo acudir a ella y sus oraciones.
Su figura y su rosa
Una santa para todos los estados
Rita fue doncella, esposa (de un marido difícil, al que transformó con su bondad), madre, viuda (perdió a su esposo asesinado y a sus dos hijos) y, por fin, monja agustina en Cascia. En todos esos estados agradó a Dios: por eso cualquiera —casado, viudo, religioso— encuentra en ella un espejo.
La espina de Cristo
Meditando ante un crucifijo, recibió en la frente una herida como de una espina de la corona de Jesús, que llevó unos 15 años con amor y gozo, unida a la Pasión. Un signo doloroso de su unión con Cristo crucificado.
La rosa en la nieve
Enferma y en pleno invierno, pidió una rosa y unos higos de su huerto de Roccaporena, y los hallaron florecidos en la nieve. La rosa es su gran símbolo: para Dios no hay estación imposible; Él hace florecer la vida donde solo parece haber frío y muerte.
Abogada de los imposibles
Por todo ello se la invoca en las causas más difíciles y desesperadas: matrimonios rotos, enfermedades graves, hijos alejados, conflictos sin salida. Murió en 1457 (cuerpo incorrupto); León XIII la canonizó en 1900. Su fiesta es el 22 de mayo, cuando se bendicen rosas.
Cómo acudir a ella
- Confiarle con fe las causas difíciles y desesperadas, y de modo especial los matrimonios y familias en crisis.
- Aprender de ella la paciencia en las pruebas y el perdón que rompe el odio.
- No rendirse a la desesperación: rezar con esperanza al Dios de lo imposible.
- Ofrecer los propios dolores unidos a la Cruz, como Rita con su espina.
- Honrarla en su fiesta (22 de mayo) y pedir la bendición de las rosas.
Sus oraciones
Oración a Santa Rita
Oh gloriosa Santa Rita, abogada de los imposibles y de las causas desesperadas: tú que fuiste doncella, esposa, madre, viuda y religiosa, y en todo estado agradaste a Dios, alcánzame la gracia que necesito, la paciencia en las pruebas, un corazón que perdona y la confianza en Dios, que todo lo puede. Como hiciste florecer una rosa en la nieve, haz florecer la esperanza en mi vida. Amén.
Oración tradicional a Santa Rita
Invocación
Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles, ruega por nosotros y por todos los que viven situaciones sin salida; alcánzanos paciencia, perdón y esperanza.