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El hijo de tantas lágrimas

Santa Mónica es el gran modelo de la oración perseverante de una madre. Durante casi diecisiete años rezó y lloró por la conversión de su hijo Agustín, sin rendirse jamás, hasta que Dios se lo concedió. Su historia es un canto a la esperanza y a la fuerza de la oración que no se cansa.

Aquí, su ejemplo, la visión de Ostia, su patronazgo y una oración por los que se han alejado de Dios.

Su ejemplo

Esposa paciente y madre

Ganó con su mansedumbre y su oración a un marido pagano y de mal genio, bautizado antes de morir, y a una suegra difícil. Su gran cruz fue Agustín, brillante pero de vida desordenada y en la herejía; convirtió su dolor en oración.

Las lágrimas por Agustín

Casi 17 años rezando y llorando por su conversión, sin desanimarse. No eran lágrimas de desesperación, sino de amor y súplica, puestas a los pies de Dios. Agustín reconoció en sus «Confesiones» que se convirtió gracias a ellas.

«El hijo de tantas lágrimas»

Un obispo la consoló con palabras que quedaron para siempre: «Vete tranquila; es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas». La oración perseverante no es en vano: Dios obra a su tiempo.

La conversión y la visión de Ostia

En Milán, por san Ambrosio y la gracia, Agustín se convirtió y fue bautizado (387). Poco después, en Ostia, madre e hijo contemplaron juntos la vida eterna, y Mónica dijo que ya nada le quedaba por desear. Murió allí en paz: «Nada está lejos de Dios». Fiesta 27 de agosto.

Cómo vivirlo

  • Rezar cada día, con constancia, por los seres queridos alejados de Dios, sin cansarse.
  • Convertir el dolor por los que sufren o se pierden en oración, sacrificio y buen ejemplo.
  • Tener paciencia y mansedumbre en las relaciones y heridas familiares.
  • No desesperar jamás: ninguna oración se pierde; Dios obra a su tiempo.
  • Encomendar a Santa Mónica a las madres, las esposas y las familias; honrarla en su fiesta (27 de agosto).

Sus oraciones

Oración a Santa Mónica (por los alejados de Dios)

Oh Santa Mónica, madre ejemplar, que con tus lágrimas y tu oración perseverante alcanzaste la conversión de tu hijo Agustín: intercede por los que se han alejado de Dios y por las familias que sufren. Alcánzame paciencia en las pruebas, constancia en la oración y la firme esperanza de que ninguna súplica se pierde y de que nadie está perdido para la misericordia de Dios. Amén.

Oración tradicional a Santa Mónica

Invocación

Santa Mónica, madre de las lágrimas y de la esperanza, ruega por nuestros hijos, esposos y seres queridos alejados de la fe, y enséñanos a no rendirnos nunca en la oración.